Estos días me he conservado en el estado semi-inconsciente que tanto me agrada, ya que me regala la falsa impresión de que escribo bien y de vez en cuando me sorprendo en mi estado consciente para descubrir que de hecho, escribo bien y mi fe en el pobre “Padre Taxi” se realza.
Nunca sé si decepcionarme o tenerme fé en este camino que he elegido como escritor. Ultimamente, he asociado a “Simón Dor” con “Se hizo luz”, tal vez sea hora de revisar mi escrito y completarlo. En estos últimos años yo he crecido pero bastante y harto.
Simón, simón, simón…
Y sin embargo, estoy en casa.
Hoy, antes de entrar a la clase de inglés, me encontré con un profesor de la prepa: Wiechers, el que nos vendió en su clase de lógica un libro que el escribió llamado “Un jardín muy dentro de mi”… libro que no me gustó, porque de por si, no me gustan las lecturas de autoayuda y religiosas.
Al verlo, me dirigí a saludarle y proseguí a recordarle quien era, ya que no tenía ni la mínima idea de mi rostro, mi apellido, aunque trató de disimularlo. Al momento llegó otra persona para hacer absolutamente lo mismo que yo… casi fue la misma conversación.
…. Coincidencias Macabras.