Octubre 2, 2003 — Critica Social.
Escrito por Agustin Fest.
Cierta ocasión, estaba escuchando acerca del dos de octubre, entre un argentino y un mexicano. Ambos compañeros de trabajo. Yo, no quise hablar del tema porque no lo viví en carne propia, aunque si tuve una abuela que vivió su parte de la experiencia junto con sus hijos y sobre todo, sus clientas de AVÓN. Sobre advertencia: Pueden leer, si así lo prefieren, lo que yo puedo ofrecerles. No pienso hacer un monólogo del abuso autoritario de los políticos, de como han escondido los archivos durante años para no tener culpables y de como se ha ido deformando el recuerdo del evento en las nuevas generaciones.
Eso es algo, que está destinado a suceder. Y no se resolverá con palabras.
Lo más curioso, es que de las anteriores referencias que piden que no se olvide el dos de octubre… ninguna es del distrito federal. No sé si es un dato que se debe tomar en cuenta. Y yo, de por sí, no tengo familiares que lo hayan vivido con una buena conciencia, más que la de mi abuela y mi abuela estaba demasiado ocupada con sus seis hijos para saber porque las matanzas.
Una liga a una crónica del movimiento, gracias a Don Arturo.
Milenio
No pienso dar más ligas a periódicos, ni a revistas, porque bueno… ya estuvimos bombardeados de ello como mexicanos y otros blogs pueden, o no, ofrecer este recurso.
Estaba yo sentado, escuchando al mexicano y al argentino. El argentino en sí, lleva en su sangre a Italia y Rusia, por lo mismo se prende facilmente en una discusión, sobre todo con los mexicanos que a todo le damos vueltas, que a todo tenemos una respuesta, que a todo le damos una doble intención. Y como buenos mexicanos, también, sabemos a medias como los argentinos han sufrido a través de los años, una que otra dictadura, uno que otro régimen. Qué se yo, después de todo, también soy mexicano.
Y soy joven. Como joven, muchas veces me pregunto, donde me podré informar con veracidad acerca de lo que sucedió. Claro, he visto documentales, muchos, he leído también reportajes, inclusive en la preparatoria nos pusieron un video que duró alrededor de una hora y me di cuenta, que ese video poseía cierta información un poquito más completa que los que estaba acostumbrado a ver. Uno se pregunta: “¿cómo demonios pudo haber sucedido?”. Y aún así, no hay respuestas, están escondidas en la memoria de alguien, en la memoria de todos, no en la mirada de los muertos a los cuales les cayeron por sorpresa. No, el cabrón(es) responsable(s) debe(n) estar vivo(s). Y si no es así, no importa… la gente es idiota por naturaleza, algún rastro han de haber dejado.
El problema es que no sé que sucedió exáctamente, tan sólo me dejo llevar por el llanto de las mamás de los desaparecidos, por los zapatos encendidos, por las batas blancas de los jóvenes de medicina que marcharon en Tlatelolco, por el rostro rígido de Diaz Ordaz, por el GDO que transformaron en DOG. Y aún así, estoy buscando fervientemente a alguien a quien culpar, necesito saber las veraderas circunstancias que empujaron a esa matanza.
¿Me comprenden? Necesito saber qué sucedió, no leer el libro de algún reportero que esté aspirando algo, no ver el documental de televisa-azteca-once o veintidós. Porque entre más pasa el tiempo, más se deforma la historia. Si no, pregúntenle al borracho que se cayó con la bandera y ahora llaman niño héroe.
El mexicano (un residente en la unidad de Tlatelolco, que está casi a lado de la Plaza de las Tres Culturas), escuchó pacientemente al argentino decir como a Argentina no le importaba morir por su país, que no importaba el número de muertos, que todos luchaban en común por su identidad nacional. El mexicano escuchó decir al argentino como él de joven despertaba a las tres de la mañana por haber escuchado un disparo y su madre se preocupaba de que él, su hermano, o su padre no regresaran a la hora acostumbrada. Entonces el argentino habló de las bondades de nuestro país, de que se soprendía que todo se desperdiciara en México, habiendo tanto que dar, habló de que los mexicanos debieran alzarse de nuevo, que ¡qué poco había bastado —nomás un ‘68— para callarlo!.
—Es que la gente tiene miedo —dijo el mexicano—. La gente tiene miedo.
Yo entendí. Pensé en los grilleros de la UNAM, qué fácil se les hace cerrar facultades y gritar por el ‘68. ¿Cuándo han tenido ellos que tirarse al suelo por los disparos? ¿Cuándo han rezado el padre nuestro, mientras algún guante blanco apuntaba directo a su sien? ¿Cuándo han gritado ellos, buscando a su hermano o su hermana? ¿Cuándo, cuándo, cuándo?
Se ha deformado el dos de octubre y se ha convertido en un fenómeno publicitario. En una herramienta política. La fecha está al alcance de todos para hacerse notar. Sobre todo un puñado de jóvenes universitarios como los de hoy, que buscan una identidad en este mundo.
¿Cuándo se sabrá la verdad? ¿Cuándo los dejaremos descansar? ¿Cuándo habrá una justa retribución de todo lo sucedido? ¿Cuándo volverá estar seguro un estudiante que quiera iniciar un movimiento, por el bien de su país? No lo sé. La verdad, solo la tengo a medias.
Existe la verdad de mi abuela, que me comentaba como el hijo de la señora X estuvo involucrado con los meros meros que movieron al grupo estudiantil. Que lo metieron a una cárcel, que lo torturaron, que el tipo tuvo que escapar a provincia, que en provincia lo agarraron, lo torturaron un poco más y cuando regresó a su casa, la madre no lo reconoció. El tipo estaba ya loco, acabó siendo un delincuente y ya después…
(Mi abuela lo contaba con una calma…)
después… lo mataron en un tiroteo.
(con una calma…)
Algo así le pasó…
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Octubre 2, 2002 — Asceta, Casting, Critica Social, Escuela.
Escrito por Agustin Fest.
“Mi estimado Don Arturo, ha sido un viaje divertido en tu blog, qué puedo decir. Respecto al 2 de octubre, me reservo mis comentarios ya que yo entro en conflictos entre apoyar ese glorioso movimiento o dejarlo ir como una huella más de nuestro pasado. Precisamente, hoy platicábamos de ello con un maestro, en nuestra Universidad, que es la UNAM, se puede protestar por la bomba atómica, por los judios matando israelitas, y por los nazis matando judíos, se puede protestar por todo eso y hacerse uno de palabras magnas… sin embargo, los baños siguen sucios.
Un saludo… ” — Comentario que hice al Shout Out de DonArturo, en su chozaCHUECA, el link lo puedes encontrar de lado izquierdo.
Respecto al día de hoy, ha sido un día terriblemente cansado, los que me han seguido en este viaje blogobiano han de saber que no he dormido del todo. Empezó con un día inocente en la escuela, tuvimos nuestra clase de inglés con nuestro “don’t machinge-gun the language” teacher… me entregó mi escrito y afortunadamente no tenía la palabra REWRITE en él.
Después de dos horas de gozoso inglés británico conflictuando con nuestro inglés americano… tuvimos nuestra clase de Análisis de Textos en Español con nuestro profesor Argel. Él es el responsable del comentario de arriba y temo que hay que dar razón. Yo no puedo hablar por los muertos del ‘68, ni por las familias de los desaparecidos y muy adentro de mi, mi alma insurrecta y aventurera quisiera creer en la pureza del movimiento que se mantiene vigente en diversas formas en nuestros días.
El problema es la gente… la gente que participa, la gente que no habla, la gente que vandaliza, la gente que alza primero el spray y no abre la boca. La gente que no piensa en el estudio y la superación personal como la forma de llegar a donde necesitamos estar para cambiar las cosas, o es eso, o son las armas… La historia ha dicho que es la lucha de clases sociales la que originan una revolución madura y exigen un cambio. Francamente, mi opinión del movimiento del ‘68 deja mucho que desear para los impulsivos, soy de la opinión que primero hay que aprender de los errores del pasado para enfrentar nuestro presente y segundo, no llorar lo que no se obtuvo y seguir luchando… pero si la imagen que se presenta es la de unos cuantos rebeldes sin causa que lo único que hacen es fungir su papel teatral de grilleros. ¡Pues qué faramaya y estamos jodidos!
Después, se hizo una pequeña insurrección de corte infantil para no entrar a la clase de la española que habla mucho. Se necesita una clase más dinámica para exponer a la “Cultura Europea”, si no puede venirse abajo. ¿Pero después de todo qué le importa al maestro? El que está estudiando y luchando por su lugar en el mundo soy yo. Así que nos fuimos un grupo de amigos a decir SALUD al “Cenote Azul”.
Eramos yo y….
- Emiliano
- Francisco
- Horacio
- Astrid
- Ariadne
Sandrine y Paloma se perdieron misteriosamente, quedó como una promesa su presencia. Sin embargo, eso no impidió que charlaramos entre nosotros… Los hombres han definido a su diosa, y las mujeres a su pequeño ídolo. Platicamos de sexo, con una libertad que es misteriosa y casi mística. Lo que me agrada mucho y a la vez, me espanta un poco, es que todos tenemos mucho conocimiento y a la vez, un poco incompletos. Todos tenemos algo que decir, todos tenemos algo que comentar, todos podemos hablar de esoterismo, el punto-G y el multiorgasmo. Los comentarios de música y la armonía. Tenemos a los argentinos y a las colombianas. Nos damos el lujo de interpretar la Biblia con un criterio propio y a la vez, analizar a los ángeles y a los demonios. El satanismo es una filosofía que se ha convertido en una religión por los fanáticos. Tantos temas que escuché, tanta información que recaudé, que es imposible explicarlo todo y sin embargo…
…Estoy en casa.
Después llegué al trabajo. Los veo a todos diferentes, los empiezo a apreciar más. Me divierto mucho y me gusta pasarmela bien. Que digo, si la Odisea de mover dos sillones dos pisos, fue de lo más grandioso que me ha pasado en mi vida en compañía con Alfredo y Ezequiel (bueno, exagero un poco, pero realmente fueron momentos… momentos que conservas de esas personas). Las planeaciones ingenieriles que hasta la mente loca de McGyver se quedaría pendeja… puesto que nosotros teníamos 3 monedas de 10 centavos, motor y varias tablas para construir un elevador automático o una grua industrial.
mi jefe Carrillo quería saber como me sentía el día de hoy. Yo no supe que responder, sólo estaba cansado… “Qué hermosas son las clases, sin embargo, son las más cansadas”. Esas palabras las dije y creo que medio les puso atención o las dejó irse. Me dio un aventón al metro coyoacán porque yo me había olvidado de decirle en donde me tenía que bajar… sencillamente me sentía cansado, cansado para responder, cansado para decir palabras bonitas y adornadas.
Como dice Francisco, soy como Silent Bob, solo abro la boca cuando tengo algo valioso que decir y hoy me puse en su totalidad en ese papel (San Agus, el profeta, ja!).
No quise hablar de más con Jorge, traté de suavizar la expresión de mi rostro, sin embargo… creo que no funcionó, al menos no con Jorge, que estuvo como pendiente todo el tiempo.
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