… regale mucho afecto, y mucho cariño.
Regale uno de estos.

Diálogos hipotéticos que pueden surgir a partir de una maravilla de este calibre:
- ¿Quieres qué te sople la trompita, corazón?
- ¡Mira! ¡También tiene orejitas!
- ¡Ay perdón… orejotas!
- ¡Dios mío! ¡Creo estar viendo elefantes rojos!
- ¿Tienes ganas de llamar a la manada, o sólo estás contento de verme?
- Ay, ay… sóplale más duro, sóplale más duro…
- Dicen que los elefantes tienen muchos músculos en su trompa…
- …¿Qué? ¿Estás dispuesta a comprobarlo o qué?
- Deja de reírte. ¡Lo compré para tí! —Es que eso es para hombres cariño. JAJAJAJAJAJAJAJA.






