Este artículo fue publicado en la edición 0 de la revista VG! — Ya tiene rato, así que disculpen si parece viejito.
Los blogs, esas pequeñas islas personales donde el texto se traduce en bytes y viceversa. Cuando los usuarios experimentados de Internet pasaban sus horas de ocio en chats, foros de discusión o las páginas de sus intereses, descubrieron una novedad en los diarios online. Se han vuelto tan populares, que ya no sólo incluyen texto, también se valen de imágenes, video y audio para interesar a sus lectores. ¿Qué tienen de especiales esas páginas dónde un netizen habla de su vida real? O peor aún… ¿irreal? ¿Qué pasa con ellos que no dejan de crecer e incorporar elementos para darle al usuario promedio, la oportunidad de comunicarse como siempre imaginó?
La persona del 2006, según Time Magazine, somos nosotros… personas que tenemos la capacidad de controlar y compartir la información y el entretenimiento. Finalmente, usuarios de internet experimentados, tienen la capacidad de elegir que desean leer, ver y escuchar. Uno de los impulsores a la decisión del equipo editorial de Time, es la forma tan explosiva en que los blogs siguen aumentando año con año desde el 2001, donde la popularidad del término alcanzó un rango internacional. Desde blogs personales de adolescentes dolidos y enamoradizos, hasta blogs periodísticos que cubren noticias de guerra y conflictos bélicos en tiempo real.
La sencillez de edición y publicación, el contexto vital en que explotaron los blogs, también ofrecía la oportunidad a sus autores de grabar podcasts, requiriendo solamente un micrófono y un servidor gratuito que permita al usuario insertar estos archivos de audio. No hay límite, todos somos testigos, todos podemos participar y ofrecer información, nuestros pensamientos, nuestras ideas y encontrar gente que las comparta con nosotros, o dispuesta a refutarnos y cambiar nuestra perspectiva.