El señor o señora de la tiendita

Me puse a pensar en ello cuando abrió una tiendita a un lado de un Matador (Cadena De Tiendas De Autoservicio). Y es que, no se comparan. En las tiendas de auto-servicio, el vigilante y el que atiende, cambian constantemente. No puedes entablar un diálogo, no puedes sentirte familiar.

Sin embargo, desde que somos chiquitos, conocemos al señor o señora de la tiendita. Se vuelve alguien familiar, porque de alguna manera, es nuestro vecino, es la persona que pregunta por nuestra familia o cómo va el trabajo, es quien nos presta lo de los cigarros un día o dos. No se comparan. No importa cuantas tiendas de autoservicio abran. No logran la misma sonrisa, el mismo apretón de manos o los mismos consejos.

Hace chistes cuando nos ve de malas y aprovecha para ofrecernos la nueva promoción. Quien tiene a su esposa y a su hijo detrás de la barra y nos dice así, silenciosamente, le presento a mi familia. Tengo una familia como usted y este es nuestro sustento. Se vuelven en sabios y también en analistas políticos, sociológicos y económicos. Puedes discutir con ellos lo que gustes y por la sangre de vendedor, tenderán a darte la razón.

Si necesitas hacer una decisión, el señor o la señora de la tienda sabrán automáticamente que deseas. Te apoyarán de tal manera, que la decisión será para lo que realmente quieres en el momento y no hay marcha atrás… si no necesitas mejor consejo, bastarán unas papitas o una coca cola. Hasta unos chicles.

El señor o señora de la tiendita, siempre estarán ahí.

Rating: 0.0/10 (0 votes cast)