El Escritor miró la hoja de papel en blanco que tenía encima, después miró su pluma preferida y luego la iluminación. Siempre odiaba el peso que le otorgaba una hoja en blanco, era como si le hubieran puesto mil y una responsabilidades encima, al mismo tiempo lo adoraba, no podía dejarlo. Era como una adicción.
Asesino
Noviembre 11, 2002 — Cuentos, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.






