Sueños de un Erotómano.

Pensaba yo, antes de quedarme jetón leyendo a Octavio Paz, cuánto lo despreciaba por ningún motivo en particular. Un desprecio adolescentil y falto de motivos. Ese tipo de odio que le profesas a lo desconocido por ser, precisamente, desconocido. Pasaba las páginas, leyendo acerca de la vida y la muerte, y como el amor es el puente entre ambos, con los párpados un poco pesados, permitiendo que la lectura fuera entendible gracias a una especie de inconsciencia y que de alguna manera se me quedara grabado o que despertara ante algo conmovedor. Simplemente leía, nada más.

Alcé la mirada y miré por la ventana. No había nada allá fuera, más que el recuerdo de unas letras desapareciendo por la retina y un cielo nublado amenazando con llover. Una de las grandes ventajas de tener un blog como el mío, es que nunca se sabe si lo que estoy diciendo es verdad o mentira. El lector, independientemente de mi vida, decide lo que cree y lo que no. Por eso no me preocupo en ventilar verdades. La gente es muy incrédula y yo demasiado desfachatado. Tampoco por eso tengo miedo de soñar, porque mis sueños son verdad dentro del sueño y nada más. La invención de universos banales al por mayor. Sueños narcisistas que adquieren una vida a través de los procesos mentales del escritor y su amante lector. Porque nos queremos y nos adoramos, ¿a poco no?

Leía Octavio Paz y algo decía de la vida y la muerte, y el amor como el nexo entre las dos actitudes. Y que la resurrección es el asesinato de la muerte, cuando la vida es caminar a ella, y cosas así muy interesantes, cuando por algún motivo, tal vez el rescate del ocio literato a un ocio mejor, pensé en una mujer de minifalda beige y medias blancas. Cerré mi lectura y mejor me puse a pensar en ello. ¿Qué tan agradable sería una mujer de minifalda beige, blusa blanca, medias blancas y ropa interior transparente?

Pensaba, bueno, que lo mejor sería llegar a casa y que ella me cocinara. Atento como soy, ofrecería ayudarle en la cocina pero ella me diría: Por favor, permíteme hacerlo. ¿Quíhubo?, Por supuesto que sí mi reina, muñeca preciosa, piernas de marfil, tú en lo tuyo. Miraría el pliegue de sus pies, empezando desde los tacones, recorriendo la blancura de sus piernas escapando por las medias, hasta las nalgas coquetas y redondeadas que se asomarían al borde donde empieza la falda. Prendería un cigarro, como en las pinturas de aquel tipo cuyo nombre he olvidado: El punto de vista de un hombre, cualquiera, con el cigarro prendido, mirando una modelo pinup y me sentiría un poco idiota por perder mi tiempo con Octavio Paz teniendo semejante pastel frente a mis ojos. El inicio de una novela noir.

La mujer continuaría cocinando. Pollo, pimiento, papas fritas, cebolla, lo que quiera poner en el sartén mientras yo miro. Fumando lentamente continúo mi festín visual. No debiera haber nada mejor en el mundo que eso y si lo hubiera, jamás lo sabría. El olor de la comida se confundiría con el olor a sexo, y en la mesa, los dos placeres confabularían para confundir al perro. Mientras como, sentadito, como niño bueno, el plato en la mesa, miraría a la mujer aburrida leyendo. Ella no leería a Octavio Paz. Sería sensata y pensaría: Sólo hombres aburridos hacen eso. Hombres como yo, que tienen los sueños de un pornógrafo, o un erotómano. Un sátiro de símbolos, sueños y signos. Comería despacio, digiriendo mis pensamientos, olvidando la erección, porque comer y coger a la vez sólo es para puercos que se controlan poco, que no soportan el control de sus impulsos. Insisto en no perder la compostura.

Después de comer, la obligaría a leer uno de mis cuentos, simplemente para saber si su voz me es tan agradable como su silueta y como su disposición a la cocina. Las feministas del mundo despreciándome un tanto y probablemente les daría la razón. Haciendo a un lado la silla del jefe de familia, del proveedor, del cerebrito y macho alfa, le pediría que se pusiera de pie y se colocara ahí. Le pondría uno de mis textos sobre la mesa y le susurraría: Lee. Ella leería, mientras le indico a sus codos que se queden firmemente sobre la mesa junto con las palmas de sus manos, como si fuese parte de la estructura de madera. Si eso no es un paraíso de amor, encarnado en un momento y en el mejor de los sueños, dónde un puede identificar que la muerte se acerca y lo mejor que se puede hacer es leer y coger, entonces… ¿Qué?

Recorrería sus piernas con las manos, hasta llegar a sus muslos, mientras ella continúa leyendo. En una especie de sadismo y remembranza a una vida inquisitorial, le esposaría los tobillos para que no los pudiera separar más y tuviera las piernas bien unidas. Después, insistiría en explicarle que la posición de sus manos sobre la mesa es vital para una buena lectura y la buena educación, los modales y toda esa piltrafa. Bien quietecitas las manos, con otro par de esposas místicas. Así derechita me gusta que leas. Desabrocharía el brasier bajo su blusa, le bajaría los calzones a los muslos, y después, me recargaría a escuchar.

Cuando ella terminara de leer mi texto, despedazarlo con su voz y hacerme sentir niño de nuevo, por escribir tan mal, alzaría su blusa para que se mirara su espalda, colocaría un libro sobre ella y leería lo siguiente: “El amor, la alegría del amor, es una revelación del ser. Como todo movimiento del hombre, el amor es un «ir al encuentro». En la espera todo nuestro ser se inclina hacia adelante”, y empujaría maliciosamente con el pubis, “Es un anhelar, un tenderse hacia algo que aún no está presente y que es una posibilidad que puede no producirse: la aparición de la mujer. La espera nos tiene en vilo, es decir, suspendidos, fuera de nosotros.”

Seguiría leyendo, hasta entrada la noche. Podría parecer aburrido, pero el cuarto se inunda con el olor que emana entre sus piernas y confunde, exhalta, emociona. Con una mano pasaría las páginas sobre su espalda, con otra acariciaría debajo de su falda. Un buen apretón de nalgas en cada punto, o coma, o exclamación. Ahhh, pero qué delicia para un hombre aburrido, al punto del sueño profundo dejar el sueño despierto… dejarlo acabar en tres puntos suspensivos, como un final abierto, los sueños de un erotómano…

¡Induja a las fresas 2!

10:40PM - don Arturo: y Naco de primera gracias a las fresas que frecuentan tu pagina.
10:40PM - Tsef.Thaed: jajajajajaja
10:41PM - Tsef.Thaed: es increíble, no?
10:41PM - Tsef.Thaed: yo no pensaba que tan inocente post
10:41PM - Tsef.Thaed: tuviera esas repercusiones
10:41PM - don Arturo: y si…fíjate la polémica que vinimos a crear.
10:42PM - don Arturo: debes admitirlo Fest
10:42PM - don Arturo: tenemos pegue, eso es lo que pasa.
10:42PM - don Arturo: les gustan machotes, misóginos, borrachines y dominantes…
10:42PM - don Arturo: solo que como son tiempos de cambio, lo disimulan…
10:42PM - don Arturo: pero en realidad, nos aman.
10:42PM - Tsef.Thaed: claro, claro
10:42PM - Tsef.Thaed: es “Pégame pero no me dejes”
10:42PM - Tsef.Thaed: vamos preparando los fuetes y los wooden paddles
10:42PM - Tsef.Thaed: porque habrá nalgas rojas esta noche y todas de colegialas! :sade:
10:45PM - don Arturo: yeeeeeahhhhh!
10:45PM - don Arturo: (haciendo la señal típica del rockero con los cuerno en la mano)
10:45PM - Tsef.Thaed: lo puedo visualizar perfectamente
10:47PM - don Arturo: ohhhh si
10:47PM - don Arturo: todas con sus falditas a cuadros
10:47PM - don Arturo: levantadas
10:47PM - Tsef.Thaed: pero por supuesto
10:47PM - don Arturo: nalguitas rojitas rojitas rojitas
10:47PM - Tsef.Thaed: y las calcetas hasta las pantorrillas
10:47PM - don Arturo: brrrrrrrr
10:47PM - Tsef.Thaed: y hagamos que saquen todo su vocabulario fresa
10:48PM - don Arturo: :sonrisota:
10:48PM - don Arturo: “dime naco!”
10:48PM - don Arturo: jajajajaja
10:48PM - Tsef.Thaed: jajajajajaajajaa
10:49PM - Tsef.Thaed: “Te gusta??? O seaaaaa… te gusta mil???”
10:49PM - don Arturo: jajajajajajajajja
10:49PM - don Arturo: Fest Fest Fest amigo…
10:49PM - don Arturo: esto se está saliendo de nuestras manos
10:49PM - don Arturo: somos un par de pervertidos pelados cochinos y sinvergüenzas.
10:49PM - Tsef.Thaed: Que venga la comitiva fresa y nos detenga.
10:50PM - don Arturo: jajajaj ojalá Fest ojalá
10:50PM - don Arturo: yo ya me voy.
10:50PM - don Arturo: pases húmedas noches amigo.
10:50PM - Tsef.Thaed: está bien mi estimado Arturo
10:51PM - don Arturo: muy bien, hasta pronto!
10:51PM - Tsef.Thaed: Cuidese, cuidese
10:51PM - Tsef.Thaed: y recuerde, revise sus armarios
10:51PM - Tsef.Thaed: no sea que una fresa lo esté esperando para asesinarlo con su bolsita de Hello Kitty!
10:51PM - don Arturo: jajajajajaja
10:51PM - don Arturo: lo hare fest, lo hare :lengua:
10:51PM - don Arturo: adios!

¡Ajá!

07:20PM - Fest: Aquí dice, “Lidia, la española que no usa minis y es buena”.
07:20PM - Lidia -: y no subi de nivel
07:20PM - Lidia -: jajajajaja
07:20PM - Lidia -: pues si uso minis
07:20PM - Lidia -: ves
07:20PM - Lidia -: esta equivocada
07:20PM - Lidia -: ja
07:20PM - Lidia -: esa no soy yo
07:20PM - Lidia -: jajajaja
07:20PM - Fest: jajajaja
07:20PM - Fest: lo sabía!
07:20PM - Fest: usas minis!
07:21PM - Lidia -: jajajaja
07:21PM - Lidia -: ups
07:21PM - Fest: y qué más haces que no me has confesado abiertamente, eh?
07:21PM - Lidia -: he puesto eso?
07:21PM - Lidia -: jajajaja
07:21PM - Lidia -: ups
07:20PM - Lidia -: pues si uso minis
07:21PM - Lidia -: ay

¡Induja a las fresas!

07:03PM - Fest: induja, es el nuevo verbo inventado
07:03PM - Fest: es INDUZCA
07:03PM - don Arturo: ya decía yo que no me sonaba
07:03PM - Fest: lo se, siempre que tengo una chela encima, tardo más en encontrar las palabras y como escribo rápido.
07:04PM - Fest: Echale la culpa a la UNAM, me induCEN al vicio
07:04PM - don Arturo: aahhh, alcoholizado señor Fest?
07:05PM - Fest: una guama no es para alcoholizar a nadie
07:05PM - Fest: Pero súmale un Kosako y podemos decir, como dicen las fresas, que estoy Happy.
07:05PM - Fest: y los nacos dirían, estoy Japi.
07:06PM - don Arturo: y tu con cual te quedas…con los fresas o con los nacos?
07:06PM - Fest: soy un ciudadano del mundo, a todo me acoplo.
07:06PM - Fest: Mientras la diversión siga y siempre recordar que no hay prejuicios sabios
07:07PM - don Arturo: buen punto
07:08PM - don Arturo: yo me quedo con mis super nacos, se acoplan mas a mis ideologías
07:08PM - don Arturo: :D (imagínate este monito sin un diente estilo Ponchito)
07:08PM - Fest: Ciertamente, suelen ser más divertidos.
07:09PM - don Arturo: y aguantan más a la hora de los GUAMAzos
07:10PM - Fest: jajajaja, podés decir eso en ambos sentidos.
07:10PM - don Arturo: el fresa solo necesita un Caribe Cooler para ponerse happy
07:10PM - don Arturo: y con un zape ya andan chillando
07:10PM - don Arturo: :P
07:10PM - Fest: el fresa no toma otra cosa que no sea Malibú o Absolut.
07:10PM - Fest: Bueno, lo que nunca podré dejar, es mi adicción a las fresas en minifalda…
07:10PM - don Arturo: ohhh si
07:11PM - don Arturo: Dios bendiga la minifalda y las valientes que las portan
07:11PM - Fest: Salud!