La felicidad existe en lugares curiosos, como en el salir a fumar un cigarro y disfrutarlo, mirando puertas que ya se duermen buenitas y obedientes, las luces velan el silencio del edificio mientras platican a voz muy bajita los acontecimientos del día, ese momento inexistente donde señora sol les reemplaza. Las noches, cuando un rayo de luna escapa por los pequeños matorrales de la urbanidad creciente, los silbatos pasean en los caminos y los ladridos les acompañan. No hay nada como el cigarro suspendido en el aire, y el humo dispersándose, separando sus átomos para convertirse en vacío. Una silla abandonada piensa que esta sola, mientras un monitor prendido propone escribir algo en una hoja en blanco, una gorra sueña con besarse con los pelos necios al siguiente día y una pluma, iridiscentemente enamorada, observa las hojas de un diario que aún no marca con su tinta. Al escritor le preguntaron si la ama, y él ha respondido que si, en su cabeza.
Silencios necios.
Marzo 22, 2007 — 1-2-3.
Escrito por Agustin Fest.
Diario de Simón Dor. Día 44 y Día 45.
Noviembre 23, 2002 — Un tal Simon Dor.
Escrito por Agustin Fest.
Día 44
Uno de mis sueños más recurrentes en esta vida, es el de caminar en la noche y después, mientras los sueños me jalan con hilos invisibles, alzaría mis brazos y se encendería el fuego interno de mi pasión, brotarían alas de ángel caído o el ángel de una sóla ala y me iría, allá al cielo, donde está el Crucero Espacial. Dejar de existir como hombre y alcanzar mi perfección como un espíritu. Desde niño he soñado en ello y mi lugar preferido es en la noche, cuando las estrellas citadinas nos hablan.
¿No es hermoso ver en la noche las luces de la ciudad cuándo caminas sólo? Tal vez. Tal vez es hermoso. Yo conozco la hermosura de la luna acompañado, pero cuando estoy en mi soledad, pierde su símbolo y se convierte en una enorme piedra que me transmite nostalgia. Lo mismo debe ser con las luces de la ciudad y con las estrellas, no es lo mismo tu propia compañía que la soledad del otro siguiéndote a pasos ligeros.
Día 45
El Destino.
Es una palabra muy grande, llena de significados para gente espiritual y olvidada por los ateos. Es difícil concebir la idea de que una serie de pasos determinados nos llevará a una cosa, sin interrupción de las leyes del caos. También es difícil creer que no importa lo que hagamos, el destino se hará de una manera u otra. ¿Cómo definir el Destino, si en realidad es una palabra subjetiva?
Definición de diccionario:
DESTINO
m. Hado, suerte: no debemos acusar al destino de nuestras desgracias. (SINÓN. Estrella, sino, fortuna, fatalidad.)
Encadenamiento necesario y desconocido de los acontecimientos: creen los fatalistas en la omnipotencia del destino.
Destinación: Ese barco sale con destino a Cuba.
Empleo u ocupación: pedir un importante destino en Hacienda. (SINÓN. V. Empleo. )
Creo que eso lo aclara todo.






