Ríe, ríe con el cuerpo. Llorá, llorá por dentro. No preguntes por qué, no preguntes por qué. ¿Antibiótico y aspirina?
Salta, salta, salta… jump! jump! jump matey!
Observa la ventana, el cielo ha estado extrañamente despejado estos días… extrañamente despejado. Se pueden mirar las estrellas en el cielo, unas cuantas, no precisamente todas. Las suficientes para intentar contarlas. Son un pasatiempo saludable: no hay necesidad de buscar neón o alcohol, nada más hay que saber contar y tirarse en algún lugar. Le pides perdón a tu madre, la cual ahora si puede verte sin tanta contaminación en el cielo y saludas a Dios, mientras come sus palomitas.
En cambio… la juventud…