Sigo sin saber.

Lo das todo por un poquito de perdón. Me has dicho que hiciera y deshiciera. También dijiste que escribiera de mi vida, aunque aún no me dices como poner colores dentro de esta cosa. Quiero llenarlo de morados y de rosa mexicano, a ver si así todavía me das chance de garabatear en tu cuadernito.

sabes que no lo haré. sólo bromeo.
ya sabes que yo soy de las que toman el lapiz o el teclado para escribir mis patas de araña y comparándolo con tu letra bonita de niña de colegio, yo soy una grafitera.

Te prometí que intentaría escribir como tú para llenar el vacío. Me dijiste que sólo era un par de meses según tus planes, que igual y si no veías necesidad, ya no regresabas. también me ofreciste que si este me gustaba te hacías uno para ti y te olvidabas escribir regularmente en este. Pero a quien engañas si sabes que para adueñarme de este tendría que escribir como tú y tendría que tener una vida algo más interesante, si cuando te des tu tiempito ya estarás con el mando y las energías nuevas que los citadinos pretendeen sentir con la brisa del campo.

Yo no tengo vida interesante, tal vez hace unos años, pero ahorita no no es posible si me la vivo como secretaria de un tío. Si aún vivo con papá y mamá que me llevan a la Iglesia. Si no tengo novio desde hace año y medio.

estoy pensando que estoy harta de los hombres y que mi gusto por las mujeres no es tan superficial.

jaja.

Relatos

Saludos…

Recopilé los pequeños escritos (4) que hicé en la iniciativa de Relatos que organizó el weblog de DCpcion.

Espero les agraden.

Siguey leyendo →

Segunda historia de La Tía Yemita y La Amante de Estrellas

La tía Yemita se sirvió café en su taza de latón, escuchó la respiración de sus nuevos clientes, cómo se hacían cada vez más rápidos. Estaban nerviosos, la tía Yemita disfrutaba de la ansiedad, adoraba exprimir cada minuto de espera para bebérselo como un vampiro bebe sangre. —¿Gusta una taza de café? —preguntó la Tía Yemita rompiendo el silencio, escuchó el sobresalto de sus clientes y se sonrió ampliamente, dio vuelta y tomó asiento mientras estiraba la mano para tomar algo de azúcar y así endulzar su café negro.

Siguey leyendo →

La Ultima Bolsa de Papas Fritas

Capítulo 1. La Invitación de la Sonrisa.

Sucedió el desastre, una rara plaga azotó a las papas del mundo, dejándolas sin posibilidad de ser comidas en unos cuantos millones de años, los científicos intentaron todo, desde agua tratada hasta la genética, pero les fue imposible recuperar un solo gen de papa pura.

Al principio, la población del mundo pensó que podría sobrevivir sin papas.

Que equivocado estaba el mundo, sobre todo… cuando se acabaron las papas fritas. Siguey leyendo →

Clipo

No lo soporto más, llevo una hora en el procesador de palabras y no surge nada que pueda escribir, no puedo concentrarme, no puedo lucir mi libertad artística y de expresión, todo es culpa del clip.

Ese maldito Clip, que siempre está sonriendo. Siguey leyendo →