CdS. Como hacerlo.

“Agustín:

Gracias, fue un alivio ver que aceptaste mi propuesta cuando leí mis palabras adornadas en el weblog. Realmente me has ayudado un poquito con la redacción y se que la ortografía no es mala (Si tengo un doctorado por Dios, has de decir, pero bueno… de todas maneras no está de más, ¿verdad?)

Mira, cuando te propuse este proyecto no sabía las dimensiones que podía alcanzar. Me lo estaba tomando muy a la ligera y fue la idea que me pasó por la cabeza en ese momento, cuando le di click a enviar mail. Me puse muy contenta al leer que comentaron algo y chequé rápido los comentarios de “¿Crónicas de Sara?”. Gracias a don Arturo y a Rosa Negra (¿Quién es? ¿Alguna pretendienta?)

Así que podemos hacer lo siguiente: Te mando mis anécdotas durante la semana y tú eliges lo que más te guste para publicarlas el jueves o el viernes. O tú proponme los días. Eso sí, te pido absoluta discresión con mi identidad, cero morbo y por favor, por favor, no cambies mucho… yo sé que como desconocida no tengo tanto derecho de pedirte esto… pero es algo que me podría molestar un poco.

Todavía estás a tiempo de decirme que no. =)

Tengo un caracter un poco difícil. Pero estoy segura que los dos podremos llevarnos bien y ser un buen equipo en esto. Claro, si es que tú tienes tiempo libre y yo también. Yo entenderé que algunos días sea difícil el que tú me publiques, así como yo espero que entiendas que habrá semanas en las que sólo una anécdota me venga a la cabezota.

Me gustan más los jueves que los viernes. El viernes es como sagrado, para irse de reventón. Tú estás joven, aprovéchalos y no quisiera entrometerme de más. =)

Espero tu mail donde me respondas con tus comentarios acerca de esta planeación. Te mandaré en estos días un poco de información acerca de mi familia, para que los conozcas y así puedas escribirme un poco mejor.

Te lo agradezco mucho, te mando un beso. Sara”