El corrido de Rosita Alvirez.
Jorge Carrillo presenta…
Marzo 10, 2004 — Casting.
Escrito por Agustin Fest.
Babbling and then… just another Casting Rush
Agosto 21, 2003 — Amigos, Casting, Consumidor de Entretenimiento, Musas.
Escrito por Agustin Fest.
El día empezó cuando me levanté y pensé en Ella. ¿Qué nombre puedo darle? Lo he estado buscando, pero no encuentro a ninguna mujer en la literatura que se le parezca, ¿será que es única? Es como un murmuro y es como un grito. Es la inocencia de una niña, omitiendo a la mujer que le habla en tres tonos musicales distintos. ¿O serán cuatro? ¿O serán infinitos? ¿O serán números imaginarios? Me despierta la caballerosidad de un inglés y me alimenta el instinto posesivo de un mexicano borracho.
Si, me levanté, como si hubiese dormido con ella a mi lado. Hoy sería un día difícil, no había pensado cuanto… pero sabía que lo sería. Lo presentía. Uno de esos días adorables en el trabajo… ¿qué nombre? ¿Debería entonces, buscar uno con significado bíblico, para nombrarle? Así como ha hecho Simón con sus hijos y los hijos de los hijos, y los hijos de los hijos de los hijos.
No, no lo encuentro. Sé que la he leído antes, de alguna forma, sabía que ella existía… una mujer que camina en ensueño o en magia. ¿Qué mujer podría ser? Me sonaba mucho a “La Maga” de Cortázar, por una frase que decía más o menos así: “Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra”, o tal vez era esta: “Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos, o se acuerdan llorando a gritos de haber visto en una vitrina el décimo de lotería que acaba de ganar cinco millones”, claro… esa fue mi primera lectura de Cortázar.
Se entiende que la mujer era un desastre, pero yo lo modifiqué en mi primera lectura… hice de la Maga, magia. Imagínense una mujer así, una mujer que encuentras cuando menos lo esperas, una mujer que rompe puentes o jura haber encontrado el billete ganador entre miles. Para mi, la Maga, era magia y Horacio la hace así eventualmente. Me pregunto, ¿la encontrará algún día?.
Y ella no es La Maga. Es algo más… todavía sigo buscando, tengo que encontrarla… o si no, terminaré escribiéndola, aunque a nadie le importe.
Suficiente de Cortázar, algún día tendré que superarlo. Siguey leyendo →
Casting Rush
Agosto 6, 2003 — Casting, Critica a mi mismo, Sueño-Insomnio.
Escrito por Agustin Fest.
Oh si, ya vienen. Hoy fue el primero de unos días terribles.
Ya estoy contando los cigarros y las coca colas de antemano. Y todo estaba normal la semana pasada, bueno… más bien, estaba “tranquilo”, sin nada de trabajo, presiones o whatever.
Pero este lunes: dos campañas. Un comercial de coche y otra para cerveza. llevo treinta personajes en uno y veinte en otro. Hermoso, sencillamente hermoso. Aparte, se coló un bomberazo. Un bomberazo consiste en un casting que se resuelve en tres días, esto es para un banco… no me preocupa mucho, porque este mismo se resuelve con los castings enorme de los otros dos. El perfil de uno y de otro es similar y si la diosa fortuna me sonríe, se arreglará solo.
Lo que es coche, el día de hoy terminó el casting: un total de doscientos cincuenta personas. El casting terminó a las diez de la noche, Josefa fue inteligente y empezó a hacer la revisión para darme mi primera lista de edición a las ocho de la noche… terminó de hacer la revisión a las diez, al mismo tiempo que el casting. De doscientos cincuenta, quedaron ciento veinte.
Que maravilla… a las diez de la noche, editar a ciento veinte. Afortunadamente, la edición es un transfer. ¿Qué es un transfer? Pasar de caset a caset, a corte directo. Sin monerías, todo simple y llano. Me siento y veo la lista, entonces me recuerdo a mi mismo que debería hacer como Beppo el barrendero: “Respirar, mirar de un lado a otro, barrer, derecha, izquierda, respirar, mirar de un lado a otro, barrer, derecha…”.
Paso a paso, paciencia Agustín, no mires el reloj compulsivamente. Edita uno por uno. Aunque había chicas en bikini, brasileñas y argentinas recién fresquesitas de sus respectivas tierras, aunque había una que otra teen… es pesado. Ya es pesado hacerlo a las diez de la noche, ya es pesado mirar personas, ya es pesado preguntarse en qué estará trabajando aquel o cómo estará el hijo de aquel otro.
No pienses que es pesado Agustín, vamos. Uno tras otro. Primer caset virgen, ten fé… mira, ve la lista… ya llevas veinticinco, ¿ves?
Alejandro y Josefa deciden cenar algo a las once de la noche. Les acompañó. Cheque y Gustavo deciden abrir las cervezas, me tomo un par.
Regreso a la silla, ya llevo cincuenta. ¡Muy bien, Agustín! Como más o menos decía Beppo el barrendero: “Si miras la calle, a lo lejos, te darás cuenta que nunca termina… pero si haces todo paso a pasito, mirando al piso… mirando a tu alrededor, barriendo… te dedicas a barrer, no a terminar”.
Editar, no terminar. Miro a Alejandro que no hace nada, pero lo veo con ganas terribles de hacer algo, después de todo es su proyecto. Le doy los dos casets con menos gente y sus respectivas listas para que empiece la segunda parte del transfer. Perfecto, hemos acortado el tiempo a la mitad, ¡Espera Agustín! ¡Editar, no terminar!
Gustavo y Cheques van a dejar a Josefa en mi flamante coche y regresan. Genial, de veras no debieran quedarse… no necesitan estar aquí. ¿Por qué? A Cheques le dije que podía regresar a su casa, que no había problema en que se llevara el coche, que no me esperara porque iba a terminar tarde. Es muy noble Cheques, no debiera estar esperándome… pero lo hace.
No sé agradecer. Debo aprender.
Pienso, muchos días pienso que mi trabajo no es difícil. Si lo es. Yo sé de gente que me mira con terror cuando les digo mis horarios, las puntadas del señor director o el señor cliente. He platicado mucho con Jorge al respecto, es como para asegurarme de que estoy aprendiendo algo más importante que como hacer un transfer.
—Nuestro trabajo es difícil, ¿verdad Jorge?
—Lo es, Agustín.
—Nos enseña a ser responsable, nos enseña a resolver problemas. Es un trabajo que requiere velocidad y precisión. En el menor tiempo posible resolver problemas que otros ni se imaginan. Y sólo miran la tele y creen que es tan sencillo sonreír como la chica del comercial de Colgate. ¿Es difícil, verdad Jorge? No saben todo lo que tuvimos que hacer, todo el esfuerzo que hicimos para conseguirles esa chica y meterles en el cerebro que esa es la marca que tienen que comprar. ¿Cierto? No saben… la gente no sabe…
Jorge me ha visto pocas veces en ese ánimo. Es como para asegurarme que estoy asimilando algo para mi vida, aparte de las friegas que me pongo con coca cola y cigarro. Es como aprender a ser duro… cuándo le digo a Jorge que esto de los casting y la publicidad es como una guerra, el se ríe y me da la razón. Siempre hay qué estar consciente de que haces, qué dices, cómo hablas con tal persona en el teléfono. Es impensable no tener una respuesta, o no hacer algo. Debes cuidar las espaldas, todo el tiempo. Debes procurar a tu equipo de trabajo, si uno tiene la culpa, la tienen todos. Dependes de los demás, algún día los necesitarás.
Todavía no aprendo eso, debe ser porque tengo una posición más o menos favorable en mi trabajo. Después de todo, domino lo que se refiere a edición y diseño, medianamente, y cobro bien por trabajar barato y rápido.
Soy rápido y eficaz, en cuanto a las ediciones y las cuestiones tecnológicas. En relaciones públicas soy un desastre, ahí dependo de Josefa Guerrero. En paciencia con la gente y en humor en los tiempos oscuros, soy malísimo, por eso está Cheques. En platicar con personas de otros países y diplomacía, dependo de Gustavo. En Juan Carlos, dependo con la rapidez de decisión. Y en Feyo, la forma centrada de resolver problemas. Yo sé donde cojeo. Necesito a todas esas personas que se han convertido en mi segunda familia. A cada uno los quiero.
Y de Carrillo, ¿qué puedo decir? Es el Mentor de esta etapa en mi vida. Es una persona completa en muchísimos aspectos, me gustaría ser como él de grande. Jaja, ¡Mamá! ¡Quiero ser como él cuando sea grande!
Este trabajo, me ha hecho chillar. Tuve que salir, ya no aguantaba, tuve que salir a caminar y chillar. Si, si fue en Comercial Mexicana del año pasado. Aparte de que estaba en una depresión medio extraña… pero bueno… si contamos las veces que he llorado en estos últimos cinco años, han sido tres. Debo llorar más seguido.
Terminó la edición. Alejandro y yo terminamos. Ciento veinte personas en dos casets. El caset tiene que estar mañana a las dos de la tarde en la productora, pobre del tipo al que le toca convertir en Quicktime y mandar a Argentina. Le espera una igual y peor. ¿Él también saldrá a llorar, cuándo tiene que estar sentado y reconocer gente que ya ha visto antes? ¿Él pensará mal de nosotros, Casting, por hacer una selección holgada de gente? ¿Barrerá o mirará la calle?
¿Barrerá… o mirará la calle…?
Esta noche
Junio 4, 2003 — Bardo, Casting, Consumidor de Entretenimiento, Enamorado, divier-tt, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.

Cuatro fotitos nuevas en hojas.
El diseño en sí, ya quedó.
Por ahí le prometí a alguien (DuVeth) que le platicaría que onda con la campaña de Comercial Mexicana de hace un año (por la cual me desvelaré el día de mañana, deseenme suerte). Aunque me cuesta trabajo recordar, creo que fueron eventos tan traumáticos que los encerré profundamente en mi memoria y no estoy dispuesto a dejarlos salir.
Bueno, tal vez los deje salir por esta ocasión y para que se rían un rato de las ocurrencias que se dan en mi trabajo (si es que tienen un humor bastante negro y disfrutan de los gritos de las almas en pena).
Trabajo
Mayo 24, 2003 — Juan Pablo Guerra.
Escrito por Agustin Fest.
Después del día de la escuela y de conocer muchos amigos, que sin duda… serán descritos, relatados y desarrollados en otra ocasión, Juan Pablo Guerra tuvo que conocer su trabajo.
En la escuela, Pablo tenía oportunidad de estar tranquilo y aunque sabía que muchas de las exigencias que le daba el colegio, realmente sobrepasaban lo que esperaba… se sentía agusto y por ello, siempre se presentaba como Juan o como Pablo. Nunca como el señor Guerra.
Entonces, conoció su trabajo y el señor Guerra le sobraría para muchos días más. Su jefe era un ex-militar de una guerra que se dio en un país ficticio, el hombre era amable y apacible, aunque bajo presión, se transformaba de inmediato y parecía ser el General de aquellos días.
Razón por la que le llamaban, el General Carrillo. Juan Pablo tuvo que preguntar: “Bien, se que aquí trabajo y trabajo con usted, señor… pero dígame, exáctamente a que nos dedicamos?” “Rentar humanos”, respondió el General Carrillo. “Oh… bien”.
El General Carrillo tenía una hija como de tres años que siempre andaba como en cuatro patas, rubia y con una cara terrible. A ésta, le gustaba que le aventaran la pelota para ir a recogerla y morderla largo rato antes de soltarla otra vez. Samantha se llamaba… y solía vestir de encaje azul o amarillo…
Bien reza el dicho: “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Juan Pablo Guerra podía bien vivir sin Samantha, no le gustaba que la hija del general se sentara a mirarle atentamente cuando JPG comía en su descanso… a Samantha le escurría la baba y sus ojos se le hacían negros, negros… reflejando los bocados que JPG se llevaba a su boca.
Aprendió a querer a Samantha, dándole un bocado de vez en cuando, por supuesto… cuando el General no estaba mirando para decir: “No le des de comer, porque se va a poner gorda”.
JPG pensaba que eso era consecuencia del trabajo de la “Renta de humanos”, llegaban a la oficina una serie de humanos enviados… estos eran analizados por medios de atributos físicos y mentales para ciertas tareas que les eran asignadas. JPG no sabía quien asignaba los trabajos, el único contacto que tenía era por medio de el General Carrillo y sus otros compañeros de oficina, los cuales serán presentados en otra ocasión.
“Este trabajo es como una guerra…”, decía el general cuando andaba estresado y con una vena saltándole en la frente, “Podrá usted soportarlo?”
“Creo que sí”, respondió JPG.
“Bien… usted se encargará de la depuración de individuos… cuando uno de estos enviados humanos no nos funcione, tiene que … liquidarlo”.
“¿Liquidarlo?”
“Es una cuestión difícil, pero a través de numerosos asistentes que trabajaron conmigo antes que usted, he inventado un método que es muy sencillo, menos doloroso y que apenas afecta psicológicamente al individuo…”.
El General condució a JPG a una sala de observación.
“Aquí se formarán diez enviados en una fila, usted tiene que elegir tres ellos basándose en su perfil y la tarea que necesitamos. Los que logren sobrevivir, gracias a su elección, pasarán a la siguiente fase donde la elección me corresponde, ¿comprendió usted?”
“Si, señor”
“Bien… ahora, preste atención… aquí tenemos 10 palancas, cada una corresponde al lugar donde habrá un individuo de píe… cuando usted jale la palanca se abrirá una trampa que … liquidará a los no funcionales”.
“Muy bien… una sugerencia, señor?”
“Dígala…”
“Puedo computarizar el sistema?”
“A qué se refiere?”
“Creo que habría mucho ahorro de tiempo y ahorro-energía. Me permite intentarlo?”
“Me costará dinero?”
“Algo…”
“Entonces usted me acompañará al Centro a comprar lo necesario el día de mañana y veremos lo de los precios. Por el momento, ajústese al sistema actual. Confío en usted Juan Pablo Guerra, espero que trabajemos muchos años juntos”
“Si señor, espero lo mismo”.
Reinstalación
Abril 10, 2003 — Fractal Chaos.
Escrito por Agustin Fest.
Odio… reinstalar.
Es un proceso tedioso y que dura horas.
Odio… odio reinstalar.
Buscar los CD’s, primero el del XP y segundo el de Office 2000 (que por cierto, no he encontrado).
El proceso empezó a las 8:30 PM. Intenté con la ambigua “Consola de reparación” de XP que no es más que un MS-DOS malo, ni siquiera maquilladito… llanamente malo. Teclee Help unas cincuenta veces, 49 para leer los comandos que había en la “Consola” y el último esperando que hubiera intervención divina.
Pero qué ridículo, obviamente no existe Dios, y si existiera, no sería para reparar esas banalidades. Bien… comando tras comando, descubrí que un par de estos podría destruir las particiones de mi disco, otro para formatearlas y otro más para destruir en sí, el disco duro.
Los que me conocen, sabrán que a veces me sonreía y me decía: “Chingue su madre, vamos a destruir un disco duro, a ver qué pasa”. Gracias a mi sentido común (que algunas partes de mi persona llama cobardía), decidí no hacerlo.
Ok, no sirve la consola de reparación. Mándemos muchos kilómetros a volar al antiguo Sistema Operativo. Kaput! Adios Windows personalizado. Adios correos electrónicos. Adios contraseñas. Adios archivo de texto con mis notitas. Ahora los empiezo a extrañar, si tan sólo me acordara del 70% de estos.
Instalación del nuevo Windows a las 10:30 PM. Todo fluye… sin problema alguno. 10:40 de la noche ya tenía Windows otra vez… diablos, ¿dónde dejé el CD de instalación de Prodigy Infinitum? Ajá… sabía, sabía que otro CD me faltaba… cuando me disponía a salir a casa de mi tío para buscarlo, suena el teléfono:
Cryztales on the phone: “T-T, tenemos pedos con la máquina grande aquí en la oficina, no podemos editar. ¿Qué hacemos?”
T-T: “¿Qué sucede?”
Cryztales: “Se congeló la máquina y ahora ya no prende”
T-T: “Pues ni idea Cryztales, mira… apaga el switch de la fuente de poder, a la mejor se calentó mucho. Déjenla descansar como media hora”.
Cryztales: “Ok”.
Ok, eso me da tiempo para resolver lo mío. Voy a casa de mi tío por el CD (vive a un par de edificios). Lo encuentro y regreso, bendito Infinitum instálate… Ajá! Este CD de instalación no es compatible con XP… mierda, mierda, mierda. No, ya no es mal, mal, mal… en esta si es Mierda, Mierda, MIERDA.
Cuando estaba intentando arreglarlo por mi cuenta, suena el teléfono. 11:40 PM… esta vez es Feyo on the phone.
Feyo: T-T, no podemos arreglar nada, necesitamos que vengas para acá. Tengo a Carrillo en la otra línea.
T-T: Madre… pero en mi rancho ya no pasa ningún tipo de transporte público a esta hora.
Feyo: T-T, de veras necesitamos que estés aquí… esto se necesita entregar para mañana.
T-T buscando la antigua tarjeta de video que tenía en su computadora y aprovecha para presumirle al público la nueva GeForce IV.
Busqué una tarjeta de un sitio de taxis y le avisé a mi madre que iba a salir. Por supuesto, ella se puso paranoica, con esa de la hora y que soy su hijo que le queda a menos de 1 km. de distancia. Marqué el número cuando el celular suena.
Feyo: Gordo… creo que ya está solucionado.
T-T: ¿Seguro?
Feyo: Si, creo que si, mira, si no funciona… te hablo en 10 minutos para decirte si te vienes para acá o no.
T-T: Ok.
Una computadora menos porque preocuparme, llamo a Carrillo por teléfono:
Carrillo on the phone: Si bueeeenooo?
T-T: Soy yo jefecito.
Carrillo: Ahhh! pero si es el que no puede salir de su casa a las 11:00 PM! Pero si es el que vive en un rancho donde no pasa ya transporte público!
T-T: Ya hablé con ellos y ya lo solucionaron jefecito.
Carrillo: Si, creo que fue un … (bla bla entre T-T y Carrillo de cuestiones tecnológicas nimias) … pero bien, ¿para qué me llamaba usted?
T-T: Jefecito, ahora yo lo necesito a usted en cuestión de soporte técnico.
Carrillo se ríe… igual que cuando me caí del techo
Carrillo: ¿Ahora si, verdad?
Carrillo se ríe un poco más.
T-T: Bueno jefecito, es que ya tiene más experiencia en el área de lograr que uno se conecte a PRODIGY desde Windows XP.
Carrillo: Lo que puedo hacer es… darte el teléfono del soporte de Prodigy Infinitum, porque la neta yo no me acuerdo.
T-T: Ok… dígame usted.
Carrillo: 01 800 123 3456
T-T: Ajá… bueno, esperemos que me pueda conectar.
Carrillo: Mira, si no te puedes conectar… háblame y… me río un poquito más.
Carrillo se ríe ese poquito más.
Marcando a Feyo…
Feyo: Ya está solucionado gordo.
Ok… ok… marcando a Infinitum, me contestó un tipo medio dormido que me dio instrucciones muy sencillas. Tan sencillas que me sentí estúpido. Y lo peor de todo, es que era bastante fácil solucionar el rollo. Suspiré y me conecté a internet.
Inmediatamente reinstalé todos los programas que uso cotidianamente: Incredimail y Opera. El Trillian no fue necesario, hasta me sorprendió que corriera sin necesidad de una reinstalación. Después el DirectX 9, todas las actualizaciones de seguridad de WinXP, los drivers de la tarjeta de video nueva.
Me faltan varios por instalar: Photoshop, AcdSee, Nero… ya saben, lo básico. Y el Office, ¿dónde estará? Reinstalé juegos después: Warcraft III y Age of Mythology, me falta el SimCity 4 y el UnrealTournament (que creo no necesita reinstalación). Que después de todo, no juego tanto.
Odio reinstalar, porque estoy seguro que me faltará algo.
Ohhh si, me faltan mis bookmarks, lo único que tenía ahí era weblogs (y una que otra página de diseño, photoshop y dreamweaver… bleh). Ya recuperé unas 30 ligas… pero bien me acuerdo que eran un poquito más… para que vean que los leo aunque no hago acto de presencia.
Deporte extremo en la Ciudad de México.
Febrero 21, 2003 — Casting, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
Subirse a un taxi. Ese es un deporte extremo. Aunque el señor fue muy amable y me encanta subirme a los taxis que rebasan a todo mundo, mis nervios no lo aguantaban, debió ser la desvelada.
He platicado poco de mi trabajo con ustedes, les he dado frases vagas y de Cliché(Yo te lanzo al estrellato nena), he de remediar eso narrándoles el día de antier hasta las cinco de la mañana del día de hoy.
Casting empieza cuando una productora tiene un comercial en el horno, te llaman por teléfono y te dan el pérfil que buscan. A partir de eso, uno abre el casting a las agencias de modelaje y de actores (no es lo mismo un modelo que un actor, definitivamente) y estas se encargan de mandarte a la gente para que uno tome el video con lo requerido, después se hace una edición un tanto grande (dependiendo del número de personajes) que se le entrega a la productora. Es el primer recorte, que es básicamente, mi trabajo.
La productora da la lista de la gente que le gustó, se vuelve a editar ya más leve. Se da una junta con la agencia de publicidad, la productora y la gente de casting, donde se vende al talento que sea más adecuado para la idea que tienen pensados los creativos. Éste es el tercer y último recorte que se le presenta a la empresa en sí, sea Coca Cola o Maseca.
El proceso dura dos semanas, entre las juntas, el número de ediciones y finalmente, la filmación (o grabación, dependiendo). Eso sólo es casting, no he de platicarles de Arte, Vestuario, Locaciones, Producción… tardaría un rato en esta introducción.
El cliente, siempre tiene la razón.
Suena como fluido el rollo, ¿no?. Ajá… si, así también me lo pintaron de bonito.
Día de antier.
Tenemos tres proyectos: shampoo, refresco y gobierno. Dos están fluyendo tranquilamente, sin embargo recibimos una llamada de parte de la productora acerca de su casting de shampoo: “Necesitamos más teens y más señoras que parezcan mamás joviales de una niña de 15-17”.
La llamada fue entre las 10 de la mañana y las 12 del día. Eso nos da tres horas para buscar gente en casettes de otros proyectos que no hayan venido al casting, para hablarles por teléfono a sus agencias y nos hagan el favor de mandárnosla… las agencias de modelaje son extremadamente puntuales para irse a comir… algunas no, y son muy lindas y nos esperan. El cassette se entrega mañana porque tiene que ir a Nueva York para revisión de agencia.
Los otros dos casting siguen fluyendo tranquilamente… no hay problema, uno se sienta, empieza a llamar a las agencias para que insistan con los pérfiles que faltan y cubrir por completo el casting de shampoo… oh, espera, suena el teléfono… la productora que está encargada del casting de refresco, dice que vamos bien en los chavitos…
pero siempre hay un pero.
Los chavitos, aparte de que tienen que tener entre 7-9 años, deben ser latino Internacional(piel blanca o morena, cabello y ojo oscuro). Eso, obvio, ya lo sabíamos… lo que no sabíamos es que de preferencia debían ser actores y a huevo: gimnastas.
Debe haber un par que esté alzando la ceja y esté pensando: “No sea mamón”, debe haber otro par que esté pensando: “Wey… pues les dices que no hay y ya” y algún otro ojete se debe estar riendo porque parece increible.
Casting no puede decir que no hay… hasta que de veras no hay. Yo no estoy autorizado para decir: “No Hay”.
Las ventajas de ser el editor, ¿verdad?
Así que, organicemos. Una chava que trabajaba con nosotros, que se encargaba de los teléfonos, se le ocurrió renunciar unos días antes. Así que me tocaba hacer las llamadas para el casting de Shampoo… tenemos operadores de cámara en cada foro, uno para Shampoo (Juan Carlos), el otro para refresco (Alfredo).
Cheques, el encargado de listas, está entregando un cassette de un casting de gobierno, en otra productora. Es la persona que por lo regular se encarga de la puerta y de las listas, pero no podrá hacerlo, así que también tendré que hacerlo yo.
¡Ajajá! ¡Quedan los niños que son gimnastas y actores y también tocan la flauta con el culo! Bueno… esos, afortunadamente queda Josefa Guerrero. Ella se dirige a los gimnasios donde se entrena esto y espera llevar la bendición de Dios.
Llega Jorge Carrillo con su sonrisa, le pregunto donde andaba, él me sonríe encantador como siempre y dice: “¿Usted sabe porque puse mi empresa?”, yo respondo: “Para que no le pregunten donde anduvo, señor”. Pregunta tonta… finalmente, me ayuda con los teléfonos y así, medio vigilo la puerta y las listas de la gente que pasa al foro.
A los niños que llegan para Refresco se les pregunta si fueron gimnastas o mínimo, han hecho comerciales antes subidos a un arnés. No tenemos suerte… sólo uno en todo el día.
Lentamente, termina el antier. Se hace un copiado de los dos VHS y se mandan a la productora. Se cierra a las 10 de la noche, porque todavía estaba llegando gente para los dos proyectos y… ¿gobierno? bueno, todavía no me toca preocuparme, el encargado de ese proyecto no ha abierto la boca.
Ahora, si ustedes gustan, acompáñenme al ayer.
Habla la productora de Refresco: “jaja, estábamos bromeando… mira, con que sean chavitos más o menos atléticos, no necesariamente gimnastas, lo importante es tenerlos”. No dijo eso exáctamente, pero es el medio… en este medio todo es urgente, todo es para mañana y todo es como dice el señor director y el señor cliente.
Uno se tranquiliza, ¿no? Nel, mis tanates… porque el que habla de la productora añade unos minutos después: “Nada más que una cosita, necesitamos ver el casting antes de las siete de la noche”.
El casting, termina oficialmente a las seis.
Por razones de seguridad y sentido común, no llevamos nunca los casets originales, por lo general se tienen que hacer copias al método antiguo, de VHS a VHS, dos horitas por caset.
A veces me relajo y pienso que somos o dioses… o los idiotas más grandes del mundo.
Casting de Shampoo, fluye tranquilamente, se han conseguido más opciones y ya dieron una lista de gente para el segundo recorte. Se hace, se entrega.
La preocupación se enfoca en el Refresco ahora, se hacen los copiados con una paciencia impresionante. Josefa todavía tiene que ir a otro gimnasio más. Alfredo y yo, tenemos que encargarnos de vender a los niños que no son gimnastas.
Alfredo es novato en las juntas y yo no soy el mejor del mundo, pero al menos tengo más experiencia. Me he dado el tiempo de acompañar a Jorge y a Josefa, que son los mejores vendedores de humanos en el mundo. Así que me decido a acompañar a Alfredo, sólo para darle unos empujoncitos.
Claro, empezamos a bromear en el coche… a pesar de que parezco un viejito amargado en ocasiones… debo bromear. Si no bromeara e hiciera reír a los demás, o me riera de los chistes ocasionales que hacen mis compañeros de trabajo… ya hubiera renunciado. Uno necesita desestrezarse… si ya comprendieron toda la tensión, también deben comprender los chistes idiotas…
Realismo mágico, la vida… ustedes saben.
Continuando: vamos bien valientes los dos. A las 7:20 estamos en la productora, nos atienden a las 7:40. Alfredo no abre la boca para vender a nadie y entonces yo empiezo a abrir la boca para vender a quien tuviera enfrente, que yo estuviera plenamente seguro que pudiera funcionar. Estoy rezando en mi interior para que llegue Josefa de videar en el gimnasio y venga a la productora.
Mis rezos son escuchados y ella llega aparecida del cielo como una virgen. Josefa ya lleva 18 años haciendo casting… por lo tanto habla con aladas palabras al asistente de dirección y vende… vende… VENDE!! Oh si! ORGASMO!!!!
Todo fluye de nuevo… hasta que escucho: “Me pueden EDITAR (osease … yo) estas sesenta y tres personas para las ocho de la mañana de mañana?”
Mi reloj decía 9:45… obviamente, deseché todas esperanzas de regresar a cenar a mi casa.
Mal, mal, mal.
Regresamos Alfredo y yo a la oficina, decidimos cenar algo. Josefa nos acompaña un rato y decide irse… Jorge dio órdenes de: “No nos madreemos todos al mismo tiempo, si no uno por uno…” Lo cual es muy bonito.
Alfredo y yo nos madreamos. A la 1:15 ya teníamos en la computadora el video de las 60 personas. A la 1:45 ya lo tenía editado y pasando a video. Acabó a las 2:30 y entonces me tiré al piso a tratarme de dormir… me hice el dormido, más bien, que lo demás lo terminara alfredo…
unas simples listas nomás… bueno y todavía faltaba editar lo de los gimnasios…
4:00 de la mañana, parece que si dormí una hora después de todo. Escucho que Alfredo sube y yo subo con él, nos ponemos a editar lo del gimnasio con mucho cuidado, para que la Productora pudiera entender el material y reconocer a los niños. 6:00 de la mañana terminamos.
Y ahora, aquí me tienen, en casa… esperando que me den las 9:30 para bañarme, vestirme e ir a mi oficina a las 11:00… y ahora que recuerdo… del casting de gobierno todavía no se nada.







