(ojos moviéndose, izquierda a derecha) Estoy en la oscuridad. Un cuarto de Trofeos. En él, hay una pistola. Con una sola bala. (ojos moviéndose, arriba a abajo) Me sacrificaron, un tal Simón Dor. Fue con un cuchillo. De un tajo me rebanó la cabeza. (jadeo) (jadeo) (parpadeo). Proteger a Simón. Un esqueleto de metal. La piel de Mama Esirasaft. El reflejo de Zalic Luia. Los ojos de Galloria. (sangre) (sangre). Debo alimentar, odio. Una llave. Tres semillas. Una pistola. (bostezo) (alzando orejas) (alarma). No debe venir el último. Transformación. Transmutación. Proteger a Simón. (sonrisa).
Bobby Mindar II.
Julio 15, 2003 — El Viaje de Simón Dor, Un tal Simon Dor.
Escrito por Agustin Fest.
Zalic Luia I y del juego del Infierno.
Julio 8, 2003 — El Viaje de Simón Dor, Un tal Simon Dor.
Escrito por Agustin Fest.
En la noche número veinticuatro, Simón Dor durmió profundamente con la esperanza de despertar en el infierno. No fue necesario que despertara porque el infierno le llamó a él en sueños. Era cálido y rojo, con casas de todos los tamaños y todos los materiales, hechas para los que visitaban (y que pronto vivirían en él). Casas para todos los pecados y sus variaciones existentes. Simón Dor caminó en el infierno de manera familiar y rápida, le conocía como la palma de su mano. Sus ojos abiertos y ansiosos, el cigarrillo quemándose más rápido por el calor que emanaba. Las calles fueron recorridas sin lujo de observación y si le preguntaran a Simón, no podría describir las esculturas vivas, ni los demonios de sombras, ni las almas perdonadas para hacer pecar a más almas. A Simón no le importaba eso.