Septiembre 27, 2007 — Del deber ser, Fractal Chaos, Howl.
Escrito por Agustin Fest.
Ese título, es para una comedia dónde un hombre encerrado en su claustrofobia, en un México futurista (digamos que 2030, porque ya el 2012 esta muy cerca), mira pornografía encerrado en un closet, obligado por un ejército sin corazón y sentimientos (ay güey), y no sabe si espantarse o sentirse gozosamente libre.
La cosa con la claustrofobia, el temor a los espacios cerrados, es que es fácil malinterpretar, extender o transformar el término a un encierro metafísico. Cerrar es un verbo muy ambiguo después de despertar mucho la consciencia. Cierras la puerta, cierras los oídos, cierras los sentimientos. Claro, si eres buen lector, y cierras la imaginación para no irte a lo más trillado, sino siempre a lo más simple, entonces no debe haber ningún problema en “Cerrar la puerta”, pero cuando una cantante de banda, se le ocurre la fabulosa línea: “Y es que me cierras la puerta de tu corazón, wo wo wo”. ¿Qué pasa?
Aparte de los fanáticos, gente confundida y muy especial qué de ahora en adelante, usará “cierras la puerta de tu corazón” para escribir sus primeros poemas. Wo wo wo.
Miedo a estar encerrado dentro del corazón. Mi propio corazón y el tuyo. Porque no hay caminos para recorrer agusto y no hay ventanas nomás para asomarse a saludar. Soy un individuo, soy un individuo que vive junto a otros individuos, soy un individuo que puede afectar el camino de otros. Es tonto pensar que pausar una caminata para decir “Buenos días” afecta el destino, ¿pero qué tal que sí? Sin embargo, aún cuando vivo en sociedad, ¿qué tanto escucho y comunico a esta sociedad? “Me has cerrado las puertas de tu alma-a-a-a-a-a-a.”
¿Qué sucede, cuándo la gente sólo puede externar sus más escabrosos sentimientos, sus opiniones más inteligentes, sus deseos más oscuros, cuando es anónima? ¿Qué sucede cuando esta consciencia anónima es colectiva? Cada vez es más problemático reírse de la muerte de alguien. La muerte no es graciosa. Reglas que debemos seguir para cerrar las puertas indicadas de nuestra persona. No vaya a ser que se me escape una carcajada durante la muerte del abuelo o del niño con cáncer. Batallas dolorosas suceden en todos lados, a cada momento. Batallas dolorosas qué podrían comunicarse mejor, tal vez, si no estuviera encerrado.
El más listo sabe cerrar los caminos indicados. A los calladitos hay que tenerles más miedo.
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Tags: anónimo, cerrar, claustrofobia, individuo, palabras, pensamientos
Octubre 26, 2003 — Howl, Intento ser Escritor, divier-tt, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
En un espejo, se mira el reflejo.
En un reflejo, se mira el conejo.
En un conejo, se mira el pendejo.
En un pendejo, se mira el sejo.
En un sejo, hay muchas hojas.
En muchas hojas, hay zonas.
En las zonas, hay también zorras.
Y las zorras, lamen las gonadas.
En las gonadas, hay semillas,
que explotan hasta quince millas,
manchan la madera de las sillas,
cuidado, si abres la boca, las pillas.
Las pillas, son muy traviesas,
y un poco más si te atraviesas.
Será mejor que hagas pesas,
guerra con las hojas buenas.
Buenas las noches y las tardes,
con el sol, estás que te ardes,
y no son estos escritos, alardes.
Si ladras, mejor también muerdes.
Muerdes un pan, sabe muy rico.
con mermelada, sonríes como mico.
También si te compras tres Sico.
O si persigues sin parar, a Nico
Nico es un perro que corre y derrapa
¡Míralo! ¡Míralo! ¡Cómo se escapa!
El riñón, del mal susto se le tapa,
no hay lugar seguro en el mapa.
El viejo mapa divide nuestra Tierra,
El nuevo mapa, la divide también.
Bonito mapa, ¿no somos todos iguales?
Júntanos mapa, sin distinciones.
ya… ya…
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Octubre 26, 2003 — Del deber ser, Dialogo, Fractal Chaos, Howl, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
La fragmentación de la identidad, es muy importante, ya que gracias a esta el individuo puede conocerse así mismo desde distintas perspectivas. Sin embargo, el problema es que olvidará quién es, quien fué y no pensará en el quien será. Será el mismo individuo, con mil nombres, mirándose desde uno para comprender a otro y será otro envidiando las capacidades de un tercero y aquel tercero, contemplará la belleza de un cuarto y tratará de pintar la belleza del cuarto en el quinto, quien se niega rotundamente.
Este es el individuo más confuso, pero me agrada.
Cada nombre reclamará su propio espacio y entre más fuerte sea, podrá adueñarse mejor de la conciencia del individuo. Hasta que sea el único y los otros novescientos noventainueve restantes ya no importen.
La única solución del invididuo, para protegerse así mismo… es que estando en plena consciencia de quién es, decida olvidar totalmente lo básico —Quien fué—. De esa manera, los mil nombres o las mil perspectivas que ha creado, se volverán difusas. Se harán ciegas y no se verán, porque estarán desesperadas por conocer quienes son en sí. Las mantendrás ocupadas.
Siempre hay un pero… ¿no es así?
Sin embargo, quedan consciencias o nombres, que en el fondo conservan su fortaleza (sus recuerdos, los más profundos, los que marcaron una diferencia en cada uno de los nombres) y el individuo, sin querer, se verá inundado por ellas. Los nombres se reducirán a quinientos —los que sobrevivieron la ceguera—, y obligarán al individuo a caminar. La fragmentación, que fue el primer error desde siempre, seguirá estando presente.
No entiendo, ¿qué me quieres decir?
Para unir las quinientas perspectivas restantes, el individuo debe observarlas muy bien. Las tiene que perseguir en silencio y cuando note similitudes entre una y otra, nada más necesitará unirlas. Es así, como quinientas, se transforman en doscientas y doscientas en cien. Para ello, el individuo debe tener plena consciencia de sí mismo, ya que si alguna de sus identidades se adueña de él, bien puede estar engañándose así mismo y en vez de unir, sigue separando.
Ajá…
Aunque existe un evento de caos, que es el concepto que los humanos cuyo nombre es “el tiempo”. El tiempo es, un factor externo que obliga al individuo en sí, a cambiar constantemente. Las inquietudes, las metas y los vacíos, se vuelven distintos y manchan la pureza de la consciencia. Tan importante como “El tiempo”, existe “el espacio”. El espacio también definirá la fragmentación del invidiuo y su consecuente unión. No es lo mismo tratar de unir las fragmentaciones restantes en una playa que en una penitenciaría.
Me duele la cabeza…
El método de la fragmentación…
ya cállate, ya cállate por favor.
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