Edades.

“Llegué ayer en la noche, ya hice varios castings”, dice una brasileña en su celular. Mientras tanto, entre mi lectura de Harry Potter (libro 6) y las preguntas de algunas personas en el messenger, el día sigue perdiéndose poco a poco. Ya tengo material para editar el día de hoy. Un comercial para agua. Es un casting sin chiste porque sólo toman agua. Hace unas horas me compré un licuado y ahora siento el estómago pesado, el estómago del hombre satisfecho que no desea trabajar después de una buena comida. A la gente le gusta quejarse. ¿Qué hay detrás de ese mecanismo? La queja, ¿misterio o banalidad?

Hay tantas cosas que debo arreglar pero he retrasado. Eso es una queja. ¿Debería sentirme mejor después de externarlo? ¿O sentirme mal porque no he puesto manos a la obra? Si estoy escribiendo una queja es para mantener esas conexiones, las neuronitas escritoras, trabajando en sus máquinas de escribir. Si escribo la queja, más tarde escribiré de nuevo en la torre de los sueños. He terminado de revisar mi libro de cuentos para concurso y ya sólo falta imprimirlo, luego mandar y esperar. Mandar y esperar. Probablemente, ya estando listo este, y avanzando más de la mitad de la torre de los sueños, pueda revisar otros cuentos para armar un libro nuevo.

No me sentí joven este fin de semana. En algún momento, me sentí como un mecanoide. Una persona más que trabaja y hace sus delirios. Si el sentido de juventud, es porque nos creemos inmortales, el fin de semana me aseguré de que ya no lo soy. Uno de mis dientes me recordó mi edad, mis descuidos. Sin embargo, por otra parte niego poder lograr lo que quiera, lo que me proponga, lo que se me antoje. Furia juvenil, combinada con los pequeños estragos que pueden traer los veinticinco años. Mañana serán veintiseis, luego veintisiete. Cerraré abriré los ojos, serán treinta. ¿Y qué pasará a los cuarenta?

Contra-Manifiesto ARS

¡Estamos Orgullosos!

La comunidad hispano-parlante de webloggeros está creciendo cada día, demostrando con sus letras la diferencia de personas, etnias, cultura y regionalismos. Finalmente, un medio que estaba disponible a unos cuantos internautas inquietos con cosas que contar, ¡¡¡se está extendiendo de manera rápida e invita a nuevos internautas inquietos con más cosas nuevas qué contar!!! Día tras día. Igual que un mundo diverso, la blogósfera se está expandiendo como aquel hermoso día en que explotó el BIG BANG! y llega a haber una persona hasta con cuatro weblogs, para demostrarnos su grado de esquizo… creatividad, quise decir, creatividad. ¡Se atreve a escribir, en vez de callar sus pensamientos al mundo! ¡Se ha logrado una abierta y sincera comunicación de la gente!

¡Estamos orgullosos!

Es cierto que la cantidad, como todos sabemos, no hace la calidad. ¿Pero es lo mismo en comunicación? ¿Es lo mismo en la variedad? Es como si cada hora que pasara, abriera una tienda para más gente donde lo único que se requiere, ¡son ojos para leer! ¡Estar dispuesto a conocer a otra persona, la cual extiende sus pensamientos para tocar los tuyos! ¿No es bello eso? ¿Bello y maravilloso?

Y si te aburres, mejor que la televisión. Nada más tienes que cambiar la dirección URL para leer a otra persona, en distintos gustos, colores, olores y sabores. ¡Qué delicia! ¡Es cómo elegir pastelitos en la panadería!

¡Estamos orgullosos!

Es el momento de romper con los esquemas y todas las reglas, porque bien dicho, cada cabeza es un mundo y como se dice por ahí: “El ser humano posee el libre albedrío”. Y lo dice el weblog con más antigüedad de la historia, (La Biblia… y esas, son Palabras Mayores). El Contra-Manifiesto ARS no pretende nada, los limites serán impuestos por tu mente perversa… todo lo que quieras escribir, escupir en el teclado, será bien recibido por uno, dos o tal vez veintisiete comentarios diarios. ¡Tú eliges la propuesta de tú bitácora! ¡Tú decides que escribes! ¡Tú eres libre de toda culpa!

El Contra-Manifiesto es, sencillamente como diría T-T, una sincera invitación a que hagas lo que se te haga tu regalona gana. Sin embargo, para continuar la parodia y para hacernos los interesantes, hemos de escribir una serie de normas para limitar los no-límites de tu mente. Este será el… Siguey leyendo →