No tengo idea porque puse la frase… me gusta, seguramente la escuché en alguna película o algún libro. El día de ayer no fui a la escuela, me quedé dormido… me preocupa quedarme dormido, no me gusta saber que no fui a la escuela, no me gusta saber que llegué tarde al trabajo, pero disfruto tanto quedándome dormido. Es culpa de los sueños.
Hay sueños que tengo mientras duermo que me esfuerzo porque sean realidad o espero que tengan algún mensaje, entonces reviso la hora y luego regreso al sueño… es un estado de inconsciencia-consciencia muy extraño. Después de tres veces de hacerlo así, me tuve que despertar porque ya me costaba trabajo regresar al sueño que en estos momentos ya no recuerdo…
Cuando tengo ese tipo de sueños, estoy seguro que antes me había predispuesto a tenerlos para descubrir algo que tenía guardado. Se vuelve un círculo vicioso curioso, porque en el sueño recuerdo la predisposición y me asombro del acontecimiento que quería ver pero al despertar ya no recuerdo exáctamente “Qué”, ni una ni la otra, solo despierto satisfecho o insatisfecho por la meta lograda o no lograda. ¿Se entiende?
A veces recuerdo a Gallo mientras camino a mi casa. No es por algún deseo sexual insatisfecho, sencillamente me sorprende… es incapaz de recordar el nombre de sus alumnos pero en el momento que da la clase, algún poema puede saltar a su memoria y nos lo recita completo, no importa cuan largo esté.
En algún momento de mi vida, quisiera ser profesor. Argel dijo hace poco que los profesores no eran tan interesantes como personas que había conocido, ya que lo único que hablaban era Literatura… aún así, a mi me gustaría ser profesor algún día. No para recitar poemas de la nada… más bien, para aprenderme el nombre de mis alumnos.
Aunque claro… si llego a ser profesor de alguna escuela católica sólo para mujercitas, mejor.