Con el pinche frío que hace.

Desperté porque el aire se me hizo muy frío. La gorra y la chamarra no ayudaban nada contra el clima. Miré las luces de los coches darle vueltas a la glorieta. Mis manos escondidas en los bolsillos y tal vez, porque recién despertaba, sentí el metal del asiento demasiado frío. La fuente frente a mí estaba apagada. Suspiré cansado. Tal vez mi otra persona se estaba llevando las cosas demasiado lejos. Miré a mi alrededor, unos niños jugaban y me saludaban de vez en cuando, alcé la mano para saludarles de vuelta. Al menos esta vez no apestaba a sexo, y supuse que no estaba manchado en sangre. Los niños me señalaron a mi lado, alzaron las manos divertidos y salieron corriendo. No volteé a mirar, sólo sonreí. Sentí la libreta en mi bolsillo.

La saqué y leí: “Puse este camino de limones para que limpiaras la ciudad. Los limones son un buen desinfectante”. Las a´s panzonas de nuevo. Miré a mi lado.

Al menos había veinte limones aplastados, su jugo esparcido sobre el pavimento como un caminito sangriento. Estaba en la Narvarte, después de la filmación recuerdo que dormí un poco en uno de los sillones. Eran las seis de la tarde, regresé a las cuatro. Dos horas. Al parecer no dormí, sino que alguien más se ocupó de… desinfectar la ciudad. Abrí la libreta para buscar otros mensajes pero no encontré nada. Los árboles platicaban demasiado alto, gracias a los vientos. El cláxon de los coches respondían poco amigablemente. Los niños se iban, se iban cada vez más lejos y yo, maravillado por haber cruzado calles, comprado limones, partirlos y ponerlos en fila, y aplastarlos junto a unos niños juguetones. Asumo que así fue.

Un cuchillo de comedor se escondía en mi otro bolsillo.

¿Cómo empieza?

Muy sencillo, queriendo tocar su mano. Pintar con los dígitos los dígitos de la otra persona. Sonreír, en todo momento sonríe porque sabes lo que deseas, lo que añoras, lo que siempre quisiste. Nunca hubo límites. Siente el cuerpo que se hace agua, entre-abre los labios y bebe. Bebe hasta saciarte, no dejes derramar ni una sola gota de agua. El agua es vida. Evapórate y métete por cada poro. Acerca tu cabello y que se mezcle con el de ella. Crece y busca el centro del humano de Miguel Ángel.

¿No te es suficiente? Partición. Hazte partículas y provócale un hormigueo. Acaricia la piel interna, donde sientas más calor. Acelera el movimiento de los átomos, que giren y giren, no te detengas. No explotará si no quieres que lo haga. Cambia tus propiedades, puedes ser sólido, gaseoso o líquido. Puedes ser lo que quieras adentro de su piel, puedes doblarte, desdoblarte, partirte en millones. Millones y millones de giros. Cada uno único y diferente o cada uno igual y sincroonizado.

¿Algo diferente? Si. Ahora hazte sonido. No pidas permiso, háblale quedito en risas y susurros. Después modula. Cree que tu voz es la única que escuchará en el universo y así será. Cuando sientas que estás más proximo, entonces gime y jadea. Que no pueda abandonar el agua que se le ha metido por los poros, que no pueda abandonar las partículas que vibran su piel caliente y que no olvide, escúchame bien, que no olvide la voz que ríe y susurra y gime y jadea.

¿Quieres más? Vuélvete un veneno con sabor azucarado. Conviértete un dulce que ella quiera probar y hazte irresistible. Tiene calor, ¿lo recuerdas? Tal vez una paleta helada de limón. Brilla con la intensidad del calor y llámale, haz que te consuma. Será tarde y no se dará cuenta que te vuelves una adicción. Estarás adentro en su sistema, circulando de pies a cabeza. Sangre que bombea cabeza-corazón y viceversa.

Y no termina…
no termina…
no…
termina…

Aunque si me preguntas como empieza, te lo volveré a decir.

Lluvia de Estrellas.

Un poco como niño emocionado y un poco más como viejito amargado, esperé con ansias la magia de una lluvia de estrellas, aquí, en esta ciudad de mierda donde el cielo está contaminado.

Me levanté de mi cama a las 4 de la mañana (y los amargados como yo dirán, ¿cómo se atreve a esa hora levantarse?) y salí al estacionamiento, a mirar el cielo. La luna se veía clarita y daba tonalidades azules a los edificios naranjas. Me sonreí y con el frío poniendo duras pruebas sobre mi cuerpo, me dirigí a donde se pudiera ver el cielo más despejado.

Y ahí me quedé, mirando al cielo y esperando que mis ojos pudieran penetrar las nubes grises, las cuales eran pocas por ser madrugada, y observar uno de esos fenómenos mágicos que a muchos puede restaurar la fé. Pero vamos, vamos, vamos… es sólo una lluvia de estrellas.

Cuando salí, esperaba ver gente como yo asomándose para ver el cielo y me di cuenta que era el único observador en esta película de bajo presupuesto. Sólo era yo y me pertenecía el cielo.

Me estaba desanimando, puesto esperaba ver una lluvia de estrellas como en las películas, donde me tuviera que cubrir con las manos por los efectos especiales de poderes mágicos y fenomenales. Sin embargo, no había más que estrellas acostumbradas en ciudades contra la ecología y la luna tan azul, que podría jurar estaba vestida para algún amante.

Fue al distraer la mirada cuando observé un pequeño ratón celestial. Viré hacia allá esperando ver otro con ansías y pasó que otro ratón celestial se asomó por la comisura del ojo del lado opuesto de dónde estaba mirando. Así estuvimos jugando las estrellas y yo, las perseguía con la mirada y con la paciencia que Dios me dio a entender.

diez ratitas celestiales, para mí sólo, en esta cajita llamada Memoria, donde los tengo a base de queso y leche.

Escuchando: Nobuo Uematsu - Maybe I’m A Lion.

Asesino

El Escritor miró la hoja de papel en blanco que tenía encima, después miró su pluma preferida y luego la iluminación. Siempre odiaba el peso que le otorgaba una hoja en blanco, era como si le hubieran puesto mil y una responsabilidades encima, al mismo tiempo lo adoraba, no podía dejarlo. Era como una adicción.

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Amores…

09:42PM - Patricia: si se, en todo caso, luego de mi ardua experiencia co estudiantes de ingenieria puedo decir que todos son unos inmaduros emocionales
09:43PM - Fest: me da gusto que lo entiendas :)
09:43PM - Fest: ya me conseguiré un mejor Peor es nada
09:44PM - Patricia: mira recomendaciones, ningun ingeniero/a ni ninguna /o estudiante de pedagogia
09:44PM - Patricia: son malos peor es nada
09:45PM - Fest: no conozco bien a los estudiantes de pedagogia
09:46PM - Fest: primero tendría que “probar la experiencia”
09:46PM - Patricia: son una extraña raza que quieres que te diga
09:46PM - Patricia: (¿quew hora es alla?)
09:47PM - Fest: 9:47
09:47PM - Fest: tengo hambre
09:47PM - Fest: y frío
09:48PM - Patricia: esta bien pero hagas lo que hagas no describas el alimento que vayas a ingerir (esoty con es etomago n la mano)
09:48PM - Fest: estaba pensando en un atú con aguacate.
09:48PM - Fest: atún.
09:49PM - Fest: mayonesa y unas tortillas para tacos
09:49PM - Fest: cómo ves?
09:49PM - Patricia: definitivam,ente eres un amor

¿Encontraría Agustín a la Maga?

¿Encontraría Horacio a la Maga? Es increíble como no me olvido de ti, Rayuela. Es imposible.
Cecilia.
Cuando eramos curiosos infantes, el innato amor.
Yo no escribo poesía y si la escribo, sale pura mierda cursi. Pero es aquí donde me veré enfrentado a ella. ¿No es cierto? Cierto es, mi querido Fest.
Fest.
Fundida Esperanza, Soledad Teñida.
Debes leer más, te faltan palabras.


¿Cómo alcanzar mis sueños? Con éste fabuloso manual, por sólo 9.99 usted podrá averiguar como hacer para alcanzar sus más efímeras fantasías. ¿Verdad Courtney?

Así es Burt, ¡Por sólo 9.99! y si usted marca antes de las 12 de la noche, también se llevará el libro de bolsillo de “Como tener éxito sin levantar un dedo”.

¡Wow!

Al fin y al cabo, todos estamos en lo mismo. No he dormido por idiota y cuando alcanzo a dormir bien, una estúpida Colitis me despierta.
Como adoro las musleras y las botas largas combinadas con una minifalda. ¡Salud! ¡Salud!
Deja de faltar hombre, deja de faltar.
Deja de fallar hombre, deja de fallar.
Deja de abusar del recurso, hombre, deja de abusar.


Estoy a punto de preguntarme si los lentes van con el uniforme.
Me duele la cabeza.
Obvio, si nunca duermes. Pero si no es mi culpa. ¿Culpa de quién entonces? De Dios. ¡Reniego de Dios! Y Dios bajaría su vista y me diría: ¡Qué huevos de cabrón!
Acaba de caer un rayo cerca de mi, perdón Dios, prometo que seré buenito… ¿me perdonas? ¿¿¿si si si si siiiiiiii???? :)

¿No tienes frío?
Por supuesto que no, soy muy macho.
Todo esto está perfecto, la única falla que yo veo es que todos piensan y todos hablan.
¡SURE! … Sorry, I meant to say: Sure!
Me asusta precisamente que… Todos piensan y hablan. ¿Se puede uno enamorar de poesía?
Si Señor. Es posible, ¿No se enamoró Vd. del poema #20 de Neruda?
Si, creo que si.
Ahí ta, ahí ta, ahí ta.
Siempre que trato de pensar como es la mujer de la que me deseo enamorar, se me nubla el pensamiento e imagino una versión infantil de mi mismo chillando cómicamente: “¡Cecilia! ¡Cecilia!”
Y ultimamente me he metido en unas graves discusiones con Fernanda que no me agradan. Pinche odioso, Pinche muerto.
Me voy a dar un paseo.

Escrito ayer en la escuela, en un periodo entre las 9 y 10 de la mañana, antes de que empezara mi clase de inglés 3.

No puedo dormir,

No puedo dormir, fui a la cama y nada más di vueltas, el frío me caló los huesos un rato y mientras pensaba en todos los hubieras de mi vida, me pregunto el “por qué no lo hice, por qué no besé a aquella desconocida, por qué no le dije eso a Cecilia, por qué no le dije aquello a mi abuela, por qué no le ofrecí quedarse conmigo, por qué……….”

Y esto me lleva a mis presentes posibles, donde me pregunto si seré capaz de decirle a aquella cuánto me llama la atención, cuánto me atrae y el miedo al rechazo, pero eso no es importante. El miedo al rechazo es lo que menos me detiene, más me da miedo la aceptación. El rechazo sea como sea, lo he aprendido a sobrellevar, pero la aceptación… a veces es demasiado para mi y lo hecho a perder. Me convenzo a mi mismo de que son absurdas fantasías.

¿Se entienden las tonterías que digo? Bah.