
A veces, tenemos el impulso de rayar el primer espacio en blanco que tengamos. Ya sea para escribir, para dibujar o simplemente, rayar.
Y a mi madre le han dejado este recadito, me llamó la atención por el acento en la é.
Llamamé….. yamamé… ya-mamé…..
Que hermoso es el lenguaje.
Actualización 2 PM: (En tono de vieja chismosa y aristócrata) ¿Y qué tal le fue AJEM mamando, señorita Limantour?