Los soldados de un país ficticio fueron reclutados para la guerra por medios masivos de comunicación cómo lo es la televisión y los periódicos. Los tenientes pasaron a las universidades y a las aulas de los preparatorianos que cursaban el último año. Panfletos volaron en las calles y se convirtieron en otra especie de ave cuando el viento los llevaba lejos. Los panfletos se convirtieron en noticias para los pobres, noticias de que podían viajar en el mundo aunque tuvieran que matar para hacerlo, promesas de otros mundos donde tal vez la vida fuera mejor.
Y nos fuimos a la guerra.
Febrero 27, 2003 — Cuentos.
Escrito por Agustin Fest.






