Fui a la escuela, ya me extrañaban parece ser… (He de confesarles que estos últimos dos días no me presenté a la escuela, ni al trabajo). Ariadna y Astrid me abrazaron y me platicaron de sus aventuras en los talleres que han estado presentando, en las conferencias pequeñas de A.C., Mario y White. Me he perdido de buenos días.
Mi primera clase fue la de inglés y tuvimos el honor de que nos dijera: “Let’s try something new”… obvio, risas nerviosas, algunos comentarios, yo alcé una ceja.
“Let’s do some coral reading” and Mario swung his arm like a prophet, waiting for the reunited community to go on with the poem. Of course, nobody did, we looked at each other, still amused with the proposition. Well, I tried to put some order (Astrid pushed me to do it) and said: Let’s do it in the count of three.
“Ok”, said Mario, “One two three, go”.
And we read. Oh yes, we read. We read like… “A bunch of drunken irishmen”, actual words from Mario… he covered his face in something between embarasment and laughter.
“It’s my fault, after all, I suggested it… let’s try it again”.
1, 2, 3… Much better, he said.
Al final de la clase, pidió alguien que trajera un poema para el siguiente día y que lo preparara… por supuesto, nadie alzaba la mano, por supuesto… soy el pendejo que la alza cuando nadie más la alza. Así que ya me preparé con algo de poesía escocesa para el día de mañana, esperemos que sea fructifero. (No lo creo, no tengo idea de que podría decir de ninguno de los dos poemas, pero ya me inventaré algo si el inglés no se me traba). (Es la primera vez que el inglés se me traba tan cabrón… estoy ante puros masters, oh yeah).
Vi a Claudia la siguiente clase… le enseñé que la P ya se me había borrado. Me preguntó porque no le había llamado para saber como había regresado (mal chico, mal, mal, si le dijera que no encuentro la Palm en donde anoté el teléfono) (Según yo llevando la puta palm para no perder ese teléfono).
Clase con la gorda y como siempre, uno entiende mejor la sociedad latinoamericana con sus preguntas y juegos de palabras… es muy buena la profesora, lástima que haya tanta gente en su clase. La explicación de la educación tradicionalista y liberal, por medio de uno de los textos de Plauto y como se aplica eso a nuestra sociedad… les aventaría el choro completo, pero me siento muy cansado.
Y después, fui a jugar basquetbol (basketball, whatever). Oh si, los fumadores que llevan unos tres o cuatro añitos en el vicio me entenderán cuando les diga que el medio pulmón sano estaba respirando por cuatro. Y el necio, jugando con el sol pegándole en el cuerpo, atinándole a la canasta que se veía borrosa, sudando como un cerdo. Después del juego, me prometí que no volvería a fumar.
A los 40 minutos prendí uno…
Después, fui al trabajo. También me extrañaban. La ironía… soy un ser irónico por naturaleza… el sarcasmo atinado y un humor bastante especial, eso me identifica. Fui al Colegio Alemán con Josefa Guerrero a buscar chavos futbolistas para un comercial de Coca Cola.
Y de paso, vi una que otra chavita…
Luego cerré mis ojos fuertemente cuando escuché que tenían 14-15.
Me dio un dolor profundo cerrarlos.
El sol se puso rojo e hizo de la ciudad una masa de tonalidades naranjas y rojas… lo hubieran visto, aún con el calor sofocante y el dolor de cabeza, tuve que salir a verlo. Tenía que verlo hasta que se hizo nuevamente azul… y finalmente, azul oscuro.
Carrillo llegó entonces y me dijo: “Creí que usted había cambiado de puesto, que ya se había hecho jefe… porque si no me equivoco, no lo he visto en dos días”.
Hice una mueca y luego sonreí avergonzado, ¿que más se puede hacer?






