Vönafineen.

I still believe in your eyes, I just don’t care what you’ve done in your life.

Seguimos en la temporada de los días grises, de los días de lluvia. No sé porque me he fijado más en estos que en los anteriores, en otros años. Las parejas, en la noche de sus casas, deben estar contentas de frotarse los pies mutuamente y hacerse los dormidos. Yo estoy contento con prender un cigarrito, tomarme un cafecito y esperar más trabajo (ya quiero ser millonario, me cae). Jo. Ya conté y tenemos otros dos castings esta semana (Más otros dos que todavía estan activos).

Ya le eché agua al cacto, ya estoy cargando mi celular y me quedan como setenta-cien pesotes. Suficiente para dos días, sin gastar en vicios. Espero que ya me paguen esta semana y entonces, haré el famoso super. A ver si compro pan integral y algo de fruta (manzanas). Leche y jugo es lo de siempre.

También, hice el casting que Salvador Leal no hizo y … pues me quedé, así que ya soy todo un Árbol Latino Internacional. En otros lados dicen que soy el niño mayonesa. El varo que saque de ahí (no mucho), me servirá para uno que otro impulso (no muy grande). Para empezar, pagaré otro año de server (o dos) y si me gana otra vez la curiosidad, otro año de flickr. A ver como me va. He ido a filmaciones, pero insisto, no soy el actor/modelo que México esperaba y no soy profesional. Aunque a veces me considere uno, después de ver a tanta gente, hacer tantas caras y tantos gestos en el monitor, día a día.

He pensado, ¿por qué no escribo de las tendencias populares? ¿Por qué no escribo mi opinión política, por ejemplo? ¿O de la salida de Jolette, en ese programa nefasto —pero divertido (gracias Lola [gracias Ilse])— llamado “La Academia”?

  • Prefiero escribir de mis aburridos y tediosos días, antes que dedicarle dos líneas a López Obrador.
  • No quiero que ningún bombardeo de medios controle como escribo.
  • En algunos años, cuando tenga a mis hijos, o a mis nietos, y ellos lean este blog, no quiero responder preguntas insulsas como: ¿Qué era el PRD? ¿Qué fue el EZLN? ¿Quién era Jolette? Eso lo verán en la escuela o en algún almanaque de cultura popular. Prefiero que me pregunten—: ¿En serio el sexo era tan tabú abuelito? ¿Quién es ese J.C.O. que luego mencionas? ¿Aún tienes a Bob?
  • Porque ya muchos escriben de las tendencias, muchos necesitan que se escuche su voz y que los comprendan. Eso a mi, se me hace demasiado escandaloso y pretencioso. Si eso lo hacen los negros en gringolandia, ¿con qué huevos les quitamos el trabajo que les apasiona? (ya puedo escucharlo… ¿Eras racista abuelito?)

Kayla

Kayla no sabe que el mundo es un desierto y se la pasa corriendo en los escombros, por ahí y por allá. Kayla no sabe que el mundo me ha hecho daño y que me ha convertido en un hombre muy grande que está destinado a seguir creciendo, hasta que los organos le revienten. Kayla no sabe leer y me permite que lea los cuentos de los hermanos Grimm, que llevo en una de las bolsas de mi gabardina. Kayla me dice que así es el otro mundo y me arranca una sonrisa. Mi rostro tan estirado ya, que me da miedo que se rompa cada vez que me hace sonreír y ella se ríe y se burla de mi, entonces a Kayla le nacen alas de un Fénix y me dice—: Un viejo como yo las tuvo hace mucho tiempo, pero no supo que hacer con ellas.

A Kayla no le importa y se ríe de las nubes oscuras en el cielo. Ella dice que incluso, allá detrás de todos esos grises feos, hay conejos corriendo tras los ciervos, y los ciervos persiguen cuervos de pelajes azules y brillantes, que a su vez persiguen un árbol que camina y corre de contento. Me he reído mucho de la imaginación de Kayla —Los árboles no corren. Y ella se ha reído de mi. —En Fafjel, corren todo el tiempo. El Árbol que se está quieto, es un árbol marchito. Asiento lentamente, que triste era la vida antes de Kayla. Y también es triste con ella, cuando son las noches que se queda callada y quieta como una estatua. Y unas lágrimas se asoman de su rostro y es el único brillo que existe en Kayla, cuando esas noches oscuras y feas y terribles.

Kayla me ha dicho que vamos a morir de cualquier manera, cuando está muy pensativa. —Tú corazón está creciendo, tú corazón te va a matar. Me ha dicho Kayla y echa a llorar como si estuviera lloviendo y yo antes hubiera llorado como ella. Pero ya no es así, le acaricio la cabeza y le digo—: Mi corazón está creciendo gracias a ti, porque antes de conocerte era así de pequeñito. Entonces Kayla se está medio tranquila, medio dudosa y se va a correr de nuevo, porque para ella no hay escombros, sino un jardín lleno de flores y mariposas, brisas y cerezos, conejos que persiguen árboles que uno se pregunta de dónde demonios crecieron raíces para echar a correr.

[23:47] |C|4u}i0|: como estas arbol

[23:47] |C|4u}i0|: como estas arbol
[23:48] jodido Tsef Thaed: pues aquí, llegando a mi casa
[23:48] jodido Tsef Thaed: el tráfico está bien puto.
[23:48] jodido Tsef Thaed: y la lluvia más, pues la vende huevos
[23:49] |C|4u}i0|: si wy vaya que si
[23:49] |C|4u}i0|: la che lluvia pone caotica la ciudad
[23:50] jodido Tsef Thaed: simón, se vuelve insoportable
[23:50] |C|4u}i0|: antier me inge 100 varos
[23:50] |C|4u}i0|: en puro taxy
[23:50] |C|4u}i0|: por el desmadre que hubo
[23:51] jodido Tsef Thaed: aprende a andar en micro, como el proletariado.
[23:51] jodido Tsef Thaed: llegas en igual de tiempo y gastas menos.

La ciudad es una mierda

La ciudad es una mierda allá afuera, con las lluvias y el tráfico, no tardan en salir los psicópatas nocturnos y matarse a pedradas en pleno eje central.

Aparte de eso, mientras regresaba a mi casa, tuve el extraño entendimiento de que esta no se detiene, siempre hay gente trabajando en las noches y las noches aún están vivas. Gente como tú, como yo…

Si, suena a cliché, pero es especial cuando entiendes, me refiero a que ya no suena tan idiota cuando tienes el conocimiento en las manos o la luz del entendimiento (ja! cliché again!). ¿Qué les puedo decir? Yo creo que por ello me fascina el trabajo de un taxista nocturno y trato de reflejar eso, ellos llegan a conocer a la gente nocturna, que es cuando se ve más lo que hay dentro que afuera… se pierden las máscaras de día, se refleja el grito del alma con el cansancio del trabajo o el cansancio del humo de cigarro en aquella fiesta.

Las mujeres descansan las piernas y las abren un poco más, aunque no sea para lo que nosotros hombres queremos. Se duermen los niños, porque no conocen que de día hay que ser mentirosos y no necesitan de la noche.

Como vivimos algunos, no es cierto? En esta gran y jodida ciudad.