Contrastes

Las letras ahora se escriben en azul.
Antes las letras se escribían en blanco.

Ahora en azul, en azul.

Estoy tratando de descubrir la nueva casa que me he creado en una noche de desvelo. Hay mucha luz, demasiada.

El sol está iluminando unas runas grabadas en papel antiguo. (Runas en azul, un poco suavizadas por el Photoshop).

Antes se vivía en un completo estado nocturno, antes habían íconos sagrados hechos por un niño el cual nació antes de los tiempos de Cristo. Un niño… divertido.

Un muro de cemento con diversas aperturas, llevan a otras secciones de la casa. Son puertas y ventanas, cada una con un letrero para que el observador cuidadoso no se pierda.

Antes eran estrellas naranjas y verdes, delimitadas por líneas de aire. Era fácil perderse y dejarse llevar. Bastaba una brisa para sentirse una hoja en otoño y gritar: “¡No! ¡No! ¡Ya no más!”.

Un sencillo cambio de imagen da la noción de contraste.

Antes se creía que había caos. Ahora se cree que hay orden.

Sin embargo, sigue siendo el mismo.

El mismo contenido. Las mismas letras escritas. El mismo hombre escribiendo detrás.

Pero ahora lo leerán diferente.

El dia se ha convertido noche

por Agustín Fest.

Es bonita frase. O eso dicen.
Noche se ha convertido en día
angeles dormidos ya no bendicen
demonios rezan oración impía.

Dualidades como en los espejos,
uno contra otro inventándose.
Lo he robado para hacer pose
en la noche no duermen los muy viejos

No sirvo para escribir poesía,
puede que solo me gustó la frase:
“noche se ha convertido en día”.

Después, ya que todo esto pase
sonriendo les diré que esa fue mía.
Día se ha convertido en noche.