Diario de Simón Dor. Día 7.

Este post es parte de una serie, llamada “El diario de Simón Dor”. Anotación 6 de 47


Dia 7.

Miré mi reflejo por una ventana, mientras llovía. Cuando miro siempre encuentro a alguien distino, ¿querido diario, qué crees que eso signifique? Yo no lo se. No quiero saber.

Cuando miro puedo encontrar un monstruo de distintas formas, con distintos miembros, y los ojos siguen siendo lo mismo. Ojos caidos y cansados, ojos derrotados, vencidos, mancillados. Ojos que no conocen otra cosa más que el monstruo que ven en el reflejo y sin embargo, no lo conocen. ¿Me entiendes? Yo no me entiendo.

Pero me asusto aún más cuando veo un ángel en el reflejo. Uno se acostumbra a los monstruos, a los temores. Y cuándo el ángel me sonríe en el reflejo, saco mi plumón y le dibujo bigotes, mi paz regresa, sabiendo que aún así, sigue habiendo un monstruo.


Un niño me sonrió el día de hoy.

Que mala educación.


Una niña me sonrió el día de hoy.

Mi vecina, tan tierna………….


Enojo. Desgane. Respiro. Conspiro. Sonrío. Mío. Mió. Forró. Cogió. Venció. Deshonró. Traicionó.