Junio 1, 2007 — Cuentos, FotoCuento.
Escrito por Agustin Fest.

Es una teta muy bonita. El pezón esta erecto. Hacía frío o la modelo estaba excitada, posando desnuda. Creo más lo primero que lo segundo, pero públicamente, es mejor pensar que estaba excitada: provoca más gracia, es más aceptado con mis compañeros varones y es el juego morboso del mexicano. Dicen —no las he visto—, que el fotógrafo tomó dieciséis fotos del momento: como el pezón abrió, poco a poco, su espacio entre los átomos del aire y los empujó suavemente para hacerse un lugar en la fotografía. —¡Hey! ¡Quiero ser el protagonista! —habrá exclamado el pezón. O tal vez, malhumorado, alzó su pelona y gruñendo dijo—. Qué frío hace aquí, pásame la mascada.
Sólo puedo entender la fascinación que me provocan. Como hombre, me es difícil entender el proceso de los pezones erectos.
O ni tanto, el día de hoy llevaba una camisa que me rozó los pezones todo el día mientras caminaba y podía sentirlos sensibles. Pensé, en algún momento del día, que si eso continuaba, seguramente también me rozaría “algo” en mi entrepierna y al más mínimo tacto, podría explotar, avergonzándome así frente a varios desconocidos.
Viajar en metro fue muy incómodo el día de hoy porque pensaba que sería un problema si alguien me empujaba un poco más y no resistiera el impulso de gemir, como gata deseosa. Sólo de pensarlo me sentía apenado, deseaba salir corriendo y esconderme en algún lugar.
Ahora que me siento tranquilo, desabotoné mi camisa y… hey, ¿se habrá desnudado ella por las mismas razones? Tal vez le fue incómoda la blusa rozándole todo el día. En un momento de libertad, despojó sus ropas y le dijo a un fotógrafo—, ¡por favor, guarda este momento para siempre, quiero recordar mi desnudez en muchos días porvenir! —Yo no la habría criticado, al contrario, habría tomado mi lugar junto al suyo y que nos fotografiaran los pezones. Así habríamos compartido un momento inolvidable juntos y seríamos cómplices de la misma travesura: desnudarnos porque nos da miedo gemir bajo la ropa, desnudarnos porque deseamos sentir el frío tocándonos, desnudarnos y tomarnos la fotografía de una buena vez porque seguramente no lo repetiremos.
Foto: Giulietta.
Este es uno de los fotocuentos que escribo en Árbol de los Mil Nombres. Si quieres enviar una foto, antes lee: Acerca de los FotoCuentos.
Si quieres leer los que llevo a la fecha, entra a la categoría de FotoCuento.
Más de una foto es bienvenida. Si ya mandaste una y quieres repetir, adelante. Si eres una nena y quieres enviar una fotografía de tus piernas, mucho mejor
|
Tags: cachonderías, camisa, desnudez, FotoCuento, fotografía, giulietta, impulsos, pena, pezones, teta
Octubre 12, 2003 — Garabatos.
Escrito por Agustin Fest.
|
Tags: angel, desnudez, dibujo, Dios, iluminado, vulnerable
Enero 11, 2003 — Nostalgico, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
Cuando me subo a mi camión, o en cualquier lugar en general. Guardo silencio y me pierdo, olvido por completo con quien voy. Me gusta mirar el camino y sobre todo, observar las ventanas abiertas.
Debe ser una fijación mía, no lo sé… pero mis ojos se van a las ventanas abiertas, sin luz o sin esta, y tratan de saber de otras personas, gente desconocida, observando sus posters, sus libreros, sus escritorios, qué plantas tienen en el balcón.
Hace tiempo, cuando hacía esto, mire una mujer cuya silueta era la de una diosa, piernas largas y desnudas en la noche, recargada y fumando un cigarrillo, el pelo lo llevaba recogido y vestía tal vez la camisa de su novio/marido. Tan tranquila, mientras la luz que pasaba por la ventana oscurecía más su silueta…
Son regalos que nos ofrecen los dioses.
|
Tags: cachonderías, camión, caminos, desnudez, favoritos, lugar, ojos, perderse, piernas, regalo, silencio, ventanas
Diciembre 2, 2002 — Cuentos, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
Capítulo 1.
El niño con una decisión importante.
Iniciar el día para él era lo mismo de todos los días, sentir la luz del sol pegar en su rostro y retorcérselo hasta que abriera los ojos y decidiera moverse a una sombra cercana. Después se dedicaba a recordar cuando todo era más fácil, antes de la guerra, cerraba los ojos, recordaba a sus padres y se ponía a llorar.
Regresaba a dormir y dejaba que el tiempo pasara, hasta que abriera los ojos de nuevo y el día empezara cruelmente una vez más.
El niño pasó dos años en la misma situación hasta que cumplió los 9 años. Abría y cerraba los ojos, dormía y dormía, rogando al cielo que le dejara soñar con el pasado, lágrima tras lágrima, se las bebía y volvía a llorar. Se sentó en una gran lata, ya vieja y oxidada, se limpió el rostro con unas cuantas lágrimas, sonrió y decidió que era hora de dejar de llorar. Se puso de píe e inició su camino.
Siguey leyendo →
|
Tags: amamantar, Amor, Anciano, apocalíptico, comida, cuento, decisión, desnudez, esperanza, fantasía, fantasmas, favoritos, guerra, ilusión, leer, Maestra, Muerte, Niño, Piedra, rata, tristeza
Septiembre 20, 2002 — Amigos, Sensitivo.
Escrito por Agustin Fest.
[23:42] lindis: deja me cambio
[23:42] lindis: ke ando en toalla
[23:42] lindis: me acabo de salir de bañar
[23:42] Tsef Thaed: no te cambies
[23:43] Tsef Thaed: quédate así
[23:43] lindis: ay si y me enfermo más
[23:43] Tsef Thaed: al menos lo intenté
|
Tags: cachonderías, chat, desnudez, Linda, log, toalla