Metatextos (bis).

Beam retomó un taller de escritura creativa llamado Metatextos. (El primer metatextos, o al menos que yo conocí, lo manejaba Bruno Ruíz). Como el Beam anda coraleado (y yo me arriesgo a utilizar sus términos :P), dejó el taller en manos de Cazador de Tatuajes. Básicamente el taller consiste en proponer ciertos ejercicios y que los participantes hagan un texto de trescientas palabras al respecto. Me gustó el taller porque hay muchas personas participando en él. Este fin de semana me tomé mi tiempo para leer los textos y dejarles comentarios. Fue divertido.

El ejercicio número tres consistía en lo siguiente:

En vista de que algunos autores y autoras están proponiendo quitarse la ropa y mostrar al mundo las joyas de la familia vamos a subirle un poco de tono al taller.

Este ejercicio consiste en escribir un texto erótico de trescientas palabras máximo, pero no un texto erótico cualquiera, tendrá un giro muy especial. Ya que la única regla es que el punto de vista del relato debe ser el del sexo opuesto.

Por si alguna duda queda: Los hombres deberán escribir desde el punto de vista de una mujer y las mujeres deberán escribir desde el punto de vista de un hombre.

Si quieren echarle un ojo, pasen a Metatextos (bis). Quien sabe, igual te interesa participar en el ejercicio de este lunes.

Y aquí una lista de los textos del ejercicio número tres que más me gustaron.

Lista del Recién Nacido (Lista 3)

Este post es parte de una serie, llamada “Listas”. Anotación 3 de 13


  • ¿Cómo será?
  • ¿El color de una sonrisa?
  • ¿Ese sonido tendrá forma?
  • ¿La forma se sentirá en la oscuridad?
  • ¿Qué es eso que llaman respirar?
  • ¿Por qué hablan tanto de mirar?
  • Toda la existencia abre y cierra. Mecanismos.
  • Pero ¿qué son las manos, los ojos, las fosas nasales, la garganta, los pulmones, los dedos, las manos, los pies?
  • ¿Una voz? ¿Qué es la voz?
  • ¿Qué son las palabras de las que tanto hablan?
  • Oscuridad total.
  • Las extremidades flotan.
  • Calor materno.
  • Vibración ecoica.
  • El mundo de adentro. El único mundo. Su-Mundo.
  • Existencia. En la oscuridad. En la imaginación.
  • El ser. Nada más.
  • Tan abierto, tan libre, tan imaginado.
  • Tan “Mi-mundo”.

  • Se espera y se da cuenta, algo cierra.
  • Un mecanismo que no es suyo, lo está encerrando.
  • No puede hacer nada, es tragado.
  • ¿Quién lo encerró? ¿Esa esfera de luz?
  • Tal vez se dispara un recuerdo lejano.
  • E inmediato la olvida, no hay memoria.
  • Únicamente, el presente continuo.
  • Descubre sus ojos y los utiliza.
  • Mira la luz y luego de un lado a otro.
  • Después el golpe. Físico-Anímico.
  • Vez primera. La nariz actua.
  • El dolor. La primera reacción en el mundo.
  • Está encerrado, ¡lo han encerrado!.
  • Tiene ojos, observa las luces.
  • Llora también, el sabor no es dulce.
  • Tiene una boca, por donde grita.
  • Y tiene una nariz, el dolor se alivia.
  • ¿Mirar la luz otra vez, tiene qué doler?
  • La mira atento, esperando no sea así.
  • Y en su mirar a la luz, es puesto en brazos.
  • No sabe quién es, no sabe cuando.
  • Le es tan familiar, tan preciado.
  • Es el Mecanismo, el exterior de “Su-Mundo”.
  • Tan querido, explotó como una semilla.
  • Y ahora está ahí, con ella. Lo han encerrado.
  • Insiste… ¡lo han encerrado!
  • Antes libre, ahora enjaulado.
  • Mira la luz desconsolado.
  • No siente dolor, no hay otro golpe.
  • Sólo un abrazo profundo y duradero.
  • Más largo que el grito y sus primeras lágrimas.
  • Aprende la primera lección en el mundo…
  • …en el mundo real. En el mundo donde es prisionero.
  • El mundo de todos, no es “Su-mundo”.
  • Los sonidos, finalmente tenían forma.
  • Las manos, finalmente tomarán las cosas.
  • Los ojos, finalmente fueron abiertos.
  • Los pies, finalmente inútiles y pequeños.
  • Como sea, finalmente dolerá en cualquier momento.
  • De la manera más atroz. Cuando no sabes nada.
  • Y estás indefenso.
  • No habrá nadie quien te proteja.
  • ¡Si nadie lo hizo cuándo te encerraron!.
  • El dolor fue primero. No olvides. Recuérdalo.
  • Sin embargo, es bella la luz. No siempre duele.
  • Mírala todavía, el encierro no es tan injusto.
  • Puede ser bello, todavía no duele.
  • Mira otra vez.
  • Es cierto, no está doliendo.
  • Ha tardado mucho el golpe.
  • Abre la boca y bosteza.
  • Cierra sus manos, en el pulgar de ella.
  • Ya no duele. Ya está tranquilo.
  • Despide a la libertad por vez primera.
  • Ya no la extraña, se siente bien.
  • Acepta confiado el mundo de todos.
  • —¡Aún no siendo “Su-mundo”!—
  • Cierra los ojos y en la oscuridad…
  • …Se despide del pasado. Ya lo ha olvidado.
  • Sólo existe el presente. No imagina otra cosa.
  • El dolor, la luz, el golpe de aire.
  • Nunca existieron. Duerme tranquilo.

  • Suavemente, como un castigo…
  • lento, doloroso… se crea en él…
  • …aquello que llamamos memoria.
  • Su primera manifestación: los sueños.
  • Donde “Su-Mundo” y aquél que es de todos…
  • Batallarán día a día, por su alma.

Hace 22 años o pensaba una mafufada similar. O bostecé por primera vez en los brazos de mi jefecita. Cualquiera de las dos es totalmente valida.

De cualquier manera, hoy son 22 añotes.

[Heber Dor - Cuento] La realidad dentro del mito

La Muerte, el dios-Hombre supo que no fue el primero cuando lo miró. Ahí estaba él, hundido en la oscuridad, un viejo de toga blanca con un libro en el regazo y una pluma celestial, escribiendo todo lo que sucedía. Y parecía que cada vez que hacía algo, podía escuchar las letras escritas en el libro dictando lo hecho. Fue cuando a la Muerte, el dios-Hombre, le asaltó una duda existencial de esas que no tiene muy a menudo: ¿Hacía las cosas y el libro las portaba? ¿O se escribía en el libro y entonces lo hacía?

Todas las respuestas, entonces, penetraron su cuerpo y su mente. Ahora recordaba quien era, quien fue y quien sería. Aceptó gustoso el destino y asintió, hacia el primer Cuenta-Cuentos. Hacía mil vidas había dejado la rebeldía de lado, hacía mil vidas que descubrió de la mala manera que era un títere de otro, hacía mil vidas se había resignado. Él tenía todas las respuestas y era simplificada en una sola: No puedo hacer más, porque ya está escrito.

La vieja ciega no descubrió al Cuenta-Cuentos, para ella estaba prohibido. Para la vieja ciega La Muerte seguía siendo el primero, el único e indiscutible señor de todo. La Muerte le observó y recordó todo el pasado de la vieja y qué hacía ahí. Sin embargo, no podía decirle nada y no debía darle las respuestas que ella tanto esperaba. Mil vidas que ha repetido para cuidarle y protegerle, para enseñarle el camino. Y no podía salvarla. Era ella la esperanza de todo humano y de él en sí. Porque era la anciana ciega la única loca y estúpida, la única con la fuerza suficiente, para desafiar lo que ya estaba escrito. En ella depositaba sus esperanzas.

Y lamentablemente, para hacerlo así, no debía darle ninguna respuesta para tranquilizar su alma.

Jamás.

Los dioses observaban desde Jenué al dios-Hombre alzar sus brazos y con sus puños tomar la oscuridad y la luz. La vieja ciega lo aprobó silenciosamente. Fue en una esfera de eter, magia y la realidad de las letras, que la Tierra fue creada. Fue así, con el soplo divinal del dios-Hombre, que creó los otros mundos cuales fueron esparcidos por todo el universo como burbujas de jabón. Explotaron uno tras otro y El Señor de Todas las Respuestas, ordenó a cada cuervo a observar cada mundo.

Sus cuervos, sus ojos.

Con los dedos moviéndose como un músico, decidió por lo que ya estaba escrito, a cuales debía darles vida y cuales no. Finos hilos de gravedad atravesaron el universo (y así, con los vestigios de los hilos, fueron creadas las estrellas) y a la Muerte a cada uno le dio un nombre, una vida y un propósito.

—Creado está el Universo, mi venerable señor —dijo la ciega, quien prendió un nuevo cigarrillo y sonrió dulcemente.

Sonaba como un eco insoportable, el Hombre que Escribe, hundido en la oscuridad y escribiendo en el libro. Mil vidas de soportarlo y aún no se acostumbraba, se dijo La Muerte. Miró a la ciega y le abrazó, en ella depositaba todas sus esperanzas.

—Es hora de crear al primer hombre y a la primera mujer.

—Todavía no, Yasmín.

—Siempre respondes eso —dijo Yasmín asombrada— En este exacto momento, en todas las vidas excepto la uno. Siempre me dices que no… y puedo adivinar lo que dirás después.

—Primero hay que divertirnos —dijo el dios-Hombre y Yasmín sonrió confundida.

—A estas alturas, siempre sabes mi nombre. ¿Por qué?

—No lo sé… los recuerdos vienen poco a poco.

Yasmín suspiró. La misma mentira de mil vidas. Bajaron juntos a la Tierra. Se quedaron en silencio durante siglos y miraron a los dinosaurios, enseñar al mundo el don de la supervivencia.


Heber Dor. Décimo Segundo del Cuenta Cuentos de los Muertos.

Un simple miedo

El miedo es muy común y es una poderosa herramienta en la vida diaria, a través de miedo es como, la mayoría de las veces, enseñamos a nuestros niños. Los condicionamos a tener miedo a esto o aquello, y así caminamos por la vida, enseñando a nuestros sobrinos, primos, hijos, etcétera.

Y no iré al rollo de que los grandes dictadores lo logran todo por miedo, porque seguramente ya lo han leído en algún lugar. (No tengo muchas ganas de escribir, anyway).

¿Cómo crear el miedo? Es muy sencillo. Utiliza todo lo que hay a tu alrededor para infundir un poco de miedo, observa a quien quieres espantar, no tengas miedo de probar… después de todo, hay mucha gente en este mundo y somos predecibles en lo que hacemos… un rato de verdadera observación a un individuo y conocerás al menos, el miedo más superficial. Si quieres jugar con miedos más grandes… bue, no quisiera dar la receta para eso.

Demasiada gente.

Pero los miedos fabricados por el ser humano, realmente son… deficientes, a menos que sean extremos. Son miedos que se pueden vencer, tarde o temprano.

Los miedos más poderosos son los creados por el destino o por Dios, como quiera que se haga llamar, esos por lo general son extremos. Tan solo ayer me acordé del miedo que me fabricó Dios y vaya, es muy bueno en lo que hace.

Si, Dios es lo mejor en lo que hace.

Vencer al sueño

Es fácil no dormir cuando tienes que escribir, pero es difícil escribir cuando no has dormido. Cuándo no duermo, mil y una ideas vienen a mi cabeza, se presentan de una manera suave y sútil, en vez de utilizar la espontaneidad del cerebro completamente despierto. Un post en simultáneo (Homero real) me ha hecho pensar ¿qué no les he escrito ya? ¿qué debería escribirles hoy?. Ese es mi recurso secundario.

El primero es ¿qué quiero escribir para mí? ¿cuáles son mis pendientes? Tengo varios… tengo un cuento llamado: “La rata que se inventó mi mamá” que por el momento, está gestándose. ¿Cómo se gesta un cuento, a como yo me eduqué y me di a entender? Primero, en mi mente reviso lo que he leído que puede ser similar a la idea que se me ocurrió y recuerdo lo que me gustó y no me gustó, en los textos que ya llevo leídos. ¿Cómo puedo darle un enfoque diferente? ¿Qué tipo de narración quiero utilizar? ¿Las motivaciones de los personajes, que no son tan elaboradas, ya que lo que se trata es una situación? ¿Qué símbolos universales podrían funcionar en éste cuento? ¿Deberé incluir algo de mi mitología personal, o no? Después, en mi mente se van generando una serie de ideas que son descartadas o asimiladas por otras ideas, creo conexiones entre una y otra, hasta llegar al final del cuento que invariablemente no cambia.

Después me siento a escribir y sale una cosa totalmente distinta. Excepto el final.

Además del cuento, tengo pendientes otros escritos más… La continuación de Jaramillo, en “El Cazador de Angeles”, la novela de “Lorena y Mateo”. Esas son novelas que no han madurado y me costaría un trabajo enorme echar a andar. (Ya estaba escribiendo a Lorena y Mateo, cuando descubrí un buen día que mi disco duro no funcionaba y se perdió todo lo que llevaba). No se me da escribir textos largos, a menos que esté el terreno preparado…

Aunque recuerdo a “Padre Taxi”, fueron jornadas de doce de la noche a cinco de la mañana. Terminé de escribir la novela en dos meses y medio.

Claro que si gustan, podemos intentar. “El Cazador de Ángeles” trata de un hombre llamado Victor Hugo Siliceo, quien se dedica a perseguir angeles para conocerles. A los demonios y los ángeles caídos, los mata, ya que estos le buscan para matarle primero. Es cuando una Anciana Ciega y una Niña Que Todo Pregunta le buscan para proponerle cazar al primer angel caído, al demonio más antiguo de todos. Un demonio que se esconde en un desierto polar, en las profundidades de la Ciudad de Jaramillo (donde nadie muere, y sólo los desafortunados llegan).

“Lorena y Mateo” es de corte más rutinario. Es por recuperar al personaje de Lorena Salinas en el cuento de la serie de los cumitas. Mateo es un personaje totalmente nuevo y tendrá otro tipo de fortaleza. Una historia de dos adultos jóvenes. Si, con harto sexo.

Por supuesto, está el pendiente más grande: “El Poder Gris”. Nunca escriban una novela épica. (regresaré a publicar un capítulo cada lunes, terminando Agosto).

La razón porque quiero vencer al sueño, es por presentar el escrito del “Cuenta-cuentos”. El pobre Simón Dor, después de terminar el viaje, descubre que lleva una maldición en su sangre… la maldición del cuenta-cuentos. En una semana o dos, presentaré el inicio que ya está escrito… y si leíste “El Diario de Simón Dor”, el segundo anexo de la Anciana Ciega, sabrás un poco de éste escrito que ya estaba desarrollándose de manera inconsciente.

Respecto al “Árbol Tsef Thaed”… también ya tengo algo preparado. Un unicornio negro que regresa y le propone al viejo Simón Dor llevarse al Árbol Tsef Thaed al bosque de Fafjel, donde todavía existen las hadas, los centauros, los ratones que no fueron a vivir en una luna de queso, entre otros personajes. Como verán, esto también se relaciona al “Cuenta-Cuentos”, es un inicio para dos historias diferentes.

¿Bien? ¿Qué quieren leer primero? Y así, escribiendo, me olvido de ella. De aquel sueño.

Por cierto: He estado leyendo a Mirisha de NuEz. Es genial, envidio la forma en que puede suavizar la violencia y meterte en un estado onírico. Es como platicar una historia de tiempos inmemoriales y no puedes evitar arrastrarte ahí, violentamente te jala a vivirlo todo, un constante martilleo en la cabeza narrando un mundo fantástico. Se los recomiendo, de veras que sí.

Y si les gustan los titulitos que aparecen arriba y quisieran ver varios a la vez… tendrían que preguntarle a Tito. Este les facilitaría decirles donde se encuentran las páginas escondidas.

Fiammetta

Juan Pablo Guerra, o JPG, en uno de sus intentos por escribir un cuento más.

“Si quedara del humano inventar a Dios…”, empezó a escribir en el procesador de palabras y había algo que faltaba. Para empezar, no sabía que era Dios y para secundar, no sabía quien era Dios.

Con la creatividad que el escritor requiere, hizo una anotación aparte en uno de sus cuadernos descuidados que decía: “Inventar a Dios, antes de proponer como habrá de inventarse a Dios en éste cuento que estoy a punto de hacer”. Inmediatamente después de hacerlo, empezó a definir a Dios cuando un hada le interrumpió con un canto.

“No te dejaré pensar”, dijo el hada.

JPG la ignoró, hacía mucho que no escuchaba el hada, es más, creía que era una parte perdida en el pasado. El hada, el hada…

“No te dejaré pensar”, dijo el hada y después río. Como una esferita de energía dio paseos en el aire que Juan Pablo Guerra intentó ignorar.

“Para definir a Dios, el punto número uno… Dios es alguien, eso es obvio. Dios tiene que ser alguien”.

“Tienes que pensar en otra cosa”, dijo el Hada, “Tú bien sabes en quien quieres pensar”.

“Fiametta, Dios es Fiametta. No, no puedo decir eso. Dios no es Fiametta… Dios es Omnipotente, eso se escucha bien. Por lo tanto… Dios debe ser todo poderoso, y OMNIpresente también, debe estar en todas partes. Eso define las características de Dios”.

“¿Ya le diste el nombre de Fiametta? ¡Qué tierno eres!”, exclamó el hada y rió contenta, “¿Y qué más? ¡Dime más!”.

“Cállate Hada”, decidió JPG por fin y luego se dedicó a escribir, “Dios debe ser una trinidad, el número tres quiere decir conflicto y le da emoción al asunto. ¡Ya está! Dios debe ser Dios Hijo, Dios Padre y Dios Espíritu Santo. Para que Dios tenga sentido, el Hijo debe ser humano, el Padre debe ser amoroso educador y el Espíritu Santo debe ser el fantasmita que todo lo puede”.

“¿Dios es amor?”, preguntó el Hada coqueta.

“Como el de Fiametta… Fiametta Dios, Dios Fiametta. No tiene nada que ver. Calla Hada, solo me confundes, tengo que escribir el cuento de como inventar a Dios y tú no me haces más que pensar en un amor humano y banal”

“¿Humano y banal? ¿Pero si Fiametta te está apartando de como inventar a Dios no querría decir que Dios no es omnipotente y el amor lo es?”

JPG se quedó mudo.

“Eres terrible, tratando de confundir las palabras”.

“Lo siento, así me inventaste”.

“Callá”, anotó Juan Pablo Guerra en su cuaderno, “Dios no puede ser sólamente amor… porque si no, estaríamos limitando a Dios y por lo tanto su omnipotencia. Dios tampoco puede ser racional, porque también lo estaríamos limitando. Una sencilla respuesta es que Dios es todo, tanto amor como odio. Tanto racional como sentimiento, entonces supongamos que para eso Dios tiene una contraparte llamada Satán… ¡Oh si! Esto me está quedando buenísimo. Satán por lo tanto, también debe ser omnipotente y omnipresente…”.

“Fiametta está en todas partes”

“Está en esta pluma que escribo y todo lo que miro… ¡Cállate HADA! ¡Me estás interrumpiendo y confundiendo!”

“Bla bla bla”

“¿Grosera te inventé?”

“En caso de que te pusieras terco como ahorita si, así me inventaste…”

“Dios es… por tu culpa, no puedo dejar de pensar en ella”, observó Juan Pablo Guerra, “Saldré a fumar si me permites”.

“Por mi fúmate lo que quieras, mientras hagas lo que te digo”.

“Bla bla bla”

“Ese es mi diálogo”, respondió el hada furiosa, lo miró levantarse y salir a la calle.


Juan Pablo Guerra salió, encendió un cigarrillo y miró el cielo lleno de estrellas. Sonrió, probablemente eso era Dios, lo anotó mentalmente para escribirlo en su cuento. Y también pensó que Dios debía ser misericordia, y Dios debía ser Amor, si lograba hacer que en ese momento Fiametta saliera a mirar las estrellas.

“Cursi”, anotó Juan Pablo Guerra, “Cursi… pero si en éste momento Fiametta sale a mirar las estrellas como yo lo hago, es probable que exista Dios y no sea un cuento”.

Duelo

Este post es parte de una serie, llamada “El diario de Simón Dor”. Anotación 43 de 47


Mi estimado Simón Dor, te he leído ultimamente, y creo que nuestra relación debe detenerse por nuestro bien. Eres una creación de mi imaginación preliteraria, es absurdo que abuses de mis dedos para crear tus letras absurdas y llenas de negativismo. Así que, vaya, tenemos que cortar relaciones por la paz. Decir adios mi buen amigo, tú sigues tu camino y yo el mío.

Pero mi querido Fest, ¿cómo osas a decirme tal cosa? Si yo soy el que te ofrezco los pasajes oscuros y de humor negro maravillosos que has escrito en toda tu vida.

Toda mi vida no, mi buen Simón Dor.

No lo niegues, la otra vez te pusiste a pensar y yo estaba ahí en las sombras observando tus pensamientos, si, estaba ahí. Yo existo desde aquella muerte innegable, ¿recuerdas? Primero me quisiste ver como un viejo sabio, como un consejero, como el mentor de toga y barba blanca que se parecía al Merlín del cuadro que solías tener. Tú me transformaste, me cambiaste y me pervertiste a lo que ahora soy, no puedes negar tu creación… no puedes negar al hijo monstruoso que has traído de las tinieblas

Tranquilo Frankenstein.

Ja! Touché!

Es cierto que yo te cambié.

Muy cierto

Y así como te di nacimiento, puedo darte muerte.

Bien puedes, pero ya me hubieras matado en vez de mantener esta conversación absurda. Todavía me necesitas y probablemente me necesitarás hasta el fin de tu existencia. ¿Cómo piensas esconder tu lado oscuro si no es utilizándome a mí? Soy una tercera persona en tu vida, una de tantas identidades que le has dado a tus máscaras a través de los tiempos. ¿Cómo piensas detenerme, si solito me llamas en las noches y ni siquiera recuerdas lo que ha sucedido entre pesadillas y anhelos? No mi buen amigo, no podemos vivir el uno sin el otro, somos el balance, ¿comprendes?

Y ahora viene la mamada de Ying-Yang, ¿no?

Puedes mirarlo así, si sientes que es más cómodo. El caso es que yo adorno lo aborrecible que eres, para poder mantenerte cuerdo. Soy meramente un instrumento, un viejo que fuma sin filtro y toma tequila. Todo un ícono en tu vida.

Llegará el día en que no te necesite, Simón.

simón, tal vez