1500 puntos de internet a quien conozca esta canción.
El corazón es un gitano.
Mayo 14, 2008 — Música, Videos.
Escrito por Agustin Fest.
Un poco vacío.
Octubre 4, 2007 — 1-2-3, Amor.
Escrito por Agustin Fest.
La sensación de vacío se presentan cuando continúan las preguntas. Si bien es cierto, que el trabajo de un buen escritor se desarrolla cuando a través de lo que escribe responde las preguntas a su manera, no me he sentido el más grande escritor últimamente. En tantos años, no he logrado responder todas las preguntas que guardo. Probablemente nunca lo haga.
Como siempre, falta un poco de organización en mi vida. Incluso he pensado rentar un pequeño espacio, una habitación, donde me siente únicamente a escribir. El ruido y las distracciones son molestos. Después de varios años esto continúa, sin embargo, parece que he aprendido a tolerarlo a límites aún más grandes. Todos necesitan algo, todos necesitan atención, todos desean orejas para que les escuchen y no para quedarse calladitos. Me siento y apaciblemente, escucho y doy opiniones que esperan escuchar. A veces doy mi propia opinión, aún cuando esta es completamente inútil si la otra persona hará lo que quiere.
Tengo un poco de hambre.
Big Blogger se ha portado mal toda la tarde. No sé la razón. Supuse, en algún momento, que era culpa del WP-Cache. En un rato que llegue a casa haré una revisión completa de lo que pasó. Después terminaré de revisar el “The Beatles - The Days In Their Life”. Un programa de radio de 30 horas, acerca de la historia de los Beatles. Bellísimo. Entrevistas, lecturas de algunos libros, las canciones, versiones que los hicieron famosos, datos como que Los Rolling Stones básicamente empezaron su carrera con una rola de los Beatles. Muy interesante. He descubierto que de alguna manera, tengo estas canciones en mi inconsciente. Descubrir así a los Beatles solamente agrega más preguntas. ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Sólo es una cuestión generacional? ¿Una memoria genética?
Extraño a mi mujer, bastante. Hace tiempo que no paso con ella más tiempo que los compromisos, el movimiento, etcétera. Un rato solos en un café o incluso en el cine no nos caería mal. Un hombre se acostumbra a la calidez femenina y cuando la pierde, se siente al principio desolado. Se acostumbra tanto, que luego busca pequeños besos o abrazos en otras mujeres. Un breve contacto que sólo permanece en eso: brevedad. Una calidez especial, la verdadera, lo estará esperando en otro lugar. Desearía abrazarle esta noche. Un genuino impulso, un impulso primitivo, de abandonarlo todo para estar con ella. Egoísta. Otras necesidades imperan y aún cuando el deseo de mi corazón se encuentra en aquel lugar, permaneceré sentado en mi asiento, pensando y mirando a ningún lugar. Sentado muchacho, sentado.
Mañana será otro día. Mejor busco algo de cenar. Y una Coca Cola normal.
Me llaman la atención los números.
Octubre 2, 2007 — Casting, Despertares, Sueño-Insomnio, Vida diaria.
Escrito por Agustin Fest.
No soy matemático, pero me llaman la atención y busco significados. No son grandes significados. Son pequeños. Me imagino la edad de mi interlocutor por ejemplo, o la fecha en que registró su correo, o bien, a veces imagino a las personas que se encargan de revisar las placas o dar números y me pregunto si darán el 144, o el 123, por alguna razón. Imagino fechas de su nacimiento, de su primer noviazgo, de la primera vez que le rompieron el corazón o que vio un muerto. Números de ocho dígitos, o bien, seis dígitos. Después, trato de suponer como estos números han afectado a la persona, como han mermado su desarrollo o como lo han pulido. ¿Habrá números chistosos? ¿Números “mágicos”? El 060606 compré mi primer helado y fue el más delicioso de todos. No niño, esos son los caminos del demonio y jamás comerás helado de nuevo.
A las seis de la mañana citaron a una cantidad considerable de modelos para llevarlos a Veracruz, a filmar un comercial. Ea ea. Llegó el camión de la ETN puntualito y como el 80% de los modelos también. El director de casting quería salir a las siete de la mañana, pero gracias a dos personas… dos zanqueros para ser más específicos, agarraron camino como al 10 para las 8. Ya estaban sonando los teléfonos y aumentando el enojo y los nervios. Un retraso de una hora. Veinticinco personas esperando a dos. Llegó uno y media hora después llegó la otra. Una mujercita que llegó diciendo: “perdón perdón perdón”. Se llamaba Violeta.
Si todo va bien, ya deberían estar sobre el timetable.
Ya cuando el camión estuvo preparado y disminuyó el tráfico, fui a mi casa. Morí y resucité. El celular vibró en un par de ocasiones y medio desperté para leer los mensajes. Mi hermano prendió la luz cuando llegó de la escuela y me preguntó cosas, pero yo seguía muerto sobre mi cama. No pensaba en nada, ni siquiera en números. Soñaba. Ayer, Mono y yo platicamos acerca de los sueños, y del estrés. No recuerdo lo que soñaba, pero era agradable, era como regresar a la juventud. Duermes y despiertas. Duermes y estas solo. Despiertas y hay alguien esperando a que abras los ojos. Cuando creces, y la gente depende de tí, cuando la gente te quiere, esperará verte cuando abra los ojos. La soledad es simplemente dormir. Quien tiene el valor de despertarte, es alguien que no te dejará solo.
Hace un momento fui a la tienda, y por alguna extraña razón, me llevé una coca cola light en vez de una coca cola. Cuando dí el primer trago, hice un gesto de asco y pensé: “esto sabe a light”. Al segundo trago, vi la botella y comprobé lo que mi corazón ya sabía. La moraleja es: Nunca dudes del corazón.
Kayla
Septiembre 26, 2004 — Intento ser Escritor.
Escrito por Agustin Fest.
Kayla no sabe que el mundo es un desierto y se la pasa corriendo en los escombros, por ahí y por allá. Kayla no sabe que el mundo me ha hecho daño y que me ha convertido en un hombre muy grande que está destinado a seguir creciendo, hasta que los organos le revienten. Kayla no sabe leer y me permite que lea los cuentos de los hermanos Grimm, que llevo en una de las bolsas de mi gabardina. Kayla me dice que así es el otro mundo y me arranca una sonrisa. Mi rostro tan estirado ya, que me da miedo que se rompa cada vez que me hace sonreír y ella se ríe y se burla de mi, entonces a Kayla le nacen alas de un Fénix y me dice—: Un viejo como yo las tuvo hace mucho tiempo, pero no supo que hacer con ellas.
A Kayla no le importa y se ríe de las nubes oscuras en el cielo. Ella dice que incluso, allá detrás de todos esos grises feos, hay conejos corriendo tras los ciervos, y los ciervos persiguen cuervos de pelajes azules y brillantes, que a su vez persiguen un árbol que camina y corre de contento. Me he reído mucho de la imaginación de Kayla —Los árboles no corren. Y ella se ha reído de mi. —En Fafjel, corren todo el tiempo. El Árbol que se está quieto, es un árbol marchito. Asiento lentamente, que triste era la vida antes de Kayla. Y también es triste con ella, cuando son las noches que se queda callada y quieta como una estatua. Y unas lágrimas se asoman de su rostro y es el único brillo que existe en Kayla, cuando esas noches oscuras y feas y terribles.
Kayla me ha dicho que vamos a morir de cualquier manera, cuando está muy pensativa. —Tú corazón está creciendo, tú corazón te va a matar. Me ha dicho Kayla y echa a llorar como si estuviera lloviendo y yo antes hubiera llorado como ella. Pero ya no es así, le acaricio la cabeza y le digo—: Mi corazón está creciendo gracias a ti, porque antes de conocerte era así de pequeñito. Entonces Kayla se está medio tranquila, medio dudosa y se va a correr de nuevo, porque para ella no hay escombros, sino un jardín lleno de flores y mariposas, brisas y cerezos, conejos que persiguen árboles que uno se pregunta de dónde demonios crecieron raíces para echar a correr.
Regalito de Yushe
Octubre 23, 2003 — otros blogs.
Escrito por Agustin Fest.

¡Está mono!
(Miren… un corazón y un sol… yummy)
Me lo regaló Yushe
¡Me acordé de ti!
Agosto 27, 2003 — Mi abuela, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
Licha:
Te escribo esa carta, usando ese nombre, porque me imaginé que en tu cielo personal volverías a ser la niña de pueblo, sin hijos de los cuales preocuparse. A menudo recuerdo cuando hablabas de la resurrección: “Humano ya no, es una carga tremenda ser humano. Prefiero ser un perro o un gato, hasta un árbol. Un árbol de mi pueblo, junto a la tumba de mi papá”. Eso decías, algún día buscaré la tumba de tu papá y el primer árbol que me llame, serás tú.
Toda mención esotérica o espiritual que tú decías, de niño la absorbí como verdad y sabiduría, aunque probablemente para ti era mera superstición. Me he vuelto un hombre que consideran “científico”, “racional” y “prudente”. Me sonrío cuando me miran raro cuando son tus enseñanzas las que hablan… me has convertido en un pequeño hombrecito curioso. Ojalá me mires desde el cielo y te rías cuando yo me río. Al fin y al cabo, te me has adelantado y tienes en tus manos la verdad más poderosa: ¿Qué hay después?
Releí mi diario y con sorpresa me re-descubrí a unos días antes de tu muerte y me reconocí a unos días después. Lo que es mejor, me descubrí sonriendo. Claro, también tenía ganas de llorar… pero me ganó la sonrisa. He madurado tu fantasma, lo logré mi querida abuela Licha. Ahora solo me queda uno más por resolver.
Me sentí con la necesidad de hablar contigo anoche y lo hice, sé que lo hice. Sé que me escuchaste y ahora que estoy escribiendo, te siento conmigo. Es como el corazón cuando es acariciado desde mero adentro, como si tu mano estuviera en mi hombro (nunca tuve tu mano en mi hombro, pero si me acuerdo de los besos que me dabas en la cabeza cuando escribía y me decías: Mi niñote). Te he resuelto, mi querida Licha y ahora se que es llevarte conmigo.
Y la razón por la que quiero llevarte conmigo, es porque voy a hacer un viaje. Tu y yo, juntos. Algo de lo que nunca te platiqué fue de las mujeres en mi vida, y la verdad, no consideraba a ninguna digna de presentártela. ¡Te me fuiste antes, tramposa!
Ya te imagino, riéndote como niña y escarbando la tierra, para encontrar caracoles. A la vista de tu madre y de tu padre. En el cielo, esas cosas se merecen.
Te platicaba de lo que escribía, te platicaba de mis amigos… siempre me preguntabas de aquel que no se me hacía tan importante, de Mena: “¿Todavía me sigue pensando que le eché el mal de ojo?” y te morías de la risa. Me acuerdo de Irwin: “Es un hombre muy tranquilo, encuentra un lugar para sentarse y para ocuparse… se siente en su casa cuando llega, me cayó bien”. ¿Y te acuerdas de Mauricio?, cuándo te dije que manejaba muy bien y muy tranquilo… y sabías que no era cierto, siempre me preguntabas que como estaba.
Platicábamos del mercado, de la familia, de mi escuela, de tus dibujos y de las cosas que escribías. Te la pasabas diciéndome que eras una burra, porque nunca aprendiste a escribir como la gente de-cen-te. Sólo quiero decirte, que ojalá la gente aprendiera a escribir como tú, a dibujar como tú, a vivir como tú.
Quiero presentarte a esta mujer maravillosa, cuándo vayamos de viaje este viernes. Vente conmigo, aunque sea un momentito. Te agradará, será la primera mujer que te presente, mi querida Licha. Perdóname por no platicarte antes, tú sabes… solo son puras quejas y contigo, ya no quiero quejarme. Te mereces descansar.
Ya tus hijos te dimos mucha lata en vida.
Te presentaré a alguien en este viaje… y te agradará, lo sé en el corazón. Y así me sonreirás allá arriba y sabrás con toda certeza, que tu séptimo hijo, se encuentra bien. Se encuentra MUY bien.
Ya no hay ningún crucero espacial que me quiera llevar a ti, en muchos años más. Pero en la noche, antes de dormir, seguiré platicándote… estate al pendiente mi querida Licha.
Te quiero, te mando un beso. Agustín.
Senkaieson
Mayo 18, 2003 — Fractal Chaos.
Escrito por Agustin Fest.
From: xxxx Date: Sábado, 17 de Mayo de 2003 02:39:58 a.m. To: xxxx
No se que tiene ese corazon que hace que en solo minutos uno se sienta diferente, que te hace egoista por querer adueñarse de el por un ratito… Tal vez lo unico que tiene ese corazon es que todavia no he podido tocarlo… pero si algun dia llegara a hacerlo… o si tan solo ese dia llegara…
Si tan solo supiera cuando…
Después de todo…
Noviembre 30, 2002 — Poesia.
Escrito por Agustin Fest.
No dejo de pensarte, de perseguirte y buscarte, las palabras adecuadas las palabras necesarias
que lleguen a ese firme corazón tuyo y protegido por razón y así, no dejo de quererte y tampoco de beberte.
¿Es una obsesión la mía? ¿Escribirte tanta palabrería? No lo se, ¿lo sabes tú? ¿No es más que un tabú?
Palabras necias, gritos sordos. Soñadores es lo que somos. Y no me importa así saberte porque no dejo de pensarte…
Perseguirte y buscarte.
Diálogos de Azúcar I.
Octubre 30, 2002 — Intento ser Escritor.
Escrito por Agustin Fest.
Ojos
T: “No lo estoy”
C: “Si, estás enamorado”
T: “¿Cómo lo sabes?”
C: “Tus ojos me lo dicen”
Reflejo
T: “¿Qué te dicen mis ojos ahora?”
C: “Que no sabes cómo decirle”
T: “¿Todo eso dicen?”
C: “Todo eso, sólo que no me dicen de quien”
T: “Tal vez si…”
C: “¿Si qué?”
T: “Si dejas de leer mis ojos y vieras tu reflejo”
Alma
C: “¿Qué quieres decir?”
T: “Recuerda, no se como decirlo”
C: “No necesitas, ya no, toda tu alma lo grita, no me importaría quedarme sorda”
Latir
T: “¿Pero si te quedas sorda cómo podrás escuchar los latidos de mi corazón?”
C: “No necesito, mi mano en mi pecho me dirá como late mi corazón que es uno con el tuyo”
Crucero Espacial
Octubre 21, 2002 — Intento ser Escritor, Mi abuela, Niño viejo, Nostalgico, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
Mira, Escucha…
Si pudiera resbalar en las estrellas y luego tropezarme en cada una de estas, bañarme y revolcarme en su brillante polvo, tomaría un puñado y lo aventaría al mundo, gritaría desde la vialáctea que miraran el cielo y observaran mis manos, que como un Dios infante, parpadean, tintinean y se abren emocionadas. Entonces yo sería feliz y haría feliz al mundo. Porque la felicidad es tan sencilla como que existen los glamorosos astros y alcanzarla tan difícil como que de un salto no llegas a ellos.
Me veré forzado a construir un cohete de polvo, tierra y pasto, caminaré los caminos buscando esos materiales adecuados, me romperé las manos, hundiéndolas entre arena brillante a la par que el Mar Muerto me tienta como el espejo de los luceros.
Me ayudarán personas, me acompañaran otras, puede que algunas tomen mi mano y me sonrían, o tal vez me patearán y destruirán los avances de mi crucero espacial, ¿Qué importan ellos? ¿Importarán? ¿Alguna vez importaron? Espérame en mi cohete, porque iré a las estrellas. Resbalaré en ellas, jugaré con su polvo y correré ligero en el manto estelar, saboreando la azúcar que les da dulzura y brillo, disfrutando el olor de la humedad del bosque cuyos árboles son picos blancos.
Y tú me verás, ¿Verdad?, tú mirarás tranquila mi juego, reirás conmigo y finalmente, como recién nacido, descanzaré en tus brazos. Y no puedo detenerme, aunque me pregunte mil veces el THANATOS, recorreré el EROS, construyendo mi cohete alzando y rompiendo agua, tierra, fuego, aire; para que cuando estés ahí, exclames, abras tus ojos y me sonrías. Mi crucero será digno de ti, lleno de espejos con marcos de madera y de oro, de malaquita y de la plata de tus cabellos y los míos, cuales están entrelazados elegantemente.
Si pudiera resbalar en las estrellas, sería un egoísta como no he sido en vida. Todos serían mis momentos y los tuyos. No puedo jugar al sabio tan siendo solo un niño. Entre luceros sabré abrazarte, en las fuentes de diamantina presurosos abriremos corazones y sólo así podrás perdonarme.