¿En su infinita aburrición?

El hombre, un simio de exagerada inteligencia, puede pasarse horas frente al monitor dando click adelante y atrás cuando se trata de caderas hermosas, muslos enormes, tetas perfectas u ojos dorados. Soy uno de ellos, aunque presumo dotes de inmoderada reflexión en este espacio, no estoy libre de los entumecimientos genitales que provocan las fotografías de las hembras (simios de una inteligencia y suspicacia aún mayor que la del macho) y durante horas, como perrito de Pavlov, click adelante y atrás gustoso del corazón. Ni modo. Así pasa. Sí se preguntan, sí… le diré a mi hija que es un pequeño simio, pero ya que haya terminado de desarrollarse, no me gustaría que lograra darse cuenta que la mente es poderosa y pueda extender sus bracitos de más, hasta llegarle al piso, y que se deje crecer el pelo de las piernas. Después de todo, quiero una simio bonita, porque de lo contrario ¿cómo haré para presumir la escopeta cuando llegue el gañán en pos de Doña Blanca?

Habiendo logrado la introducción, permítanme continuar.

El simio Agustín Fest, se encontraba viendo fotos de hembras un día, cuando se dijo—. Qué agradable sería si estas fotos me las mandaran porque yo se las pido. (Que ha pasado antes). Habiendo antecedentes de qué podía conseguir estas fotografías de partes anatómicas femeninas de todos los sabores y colores, empecé a tener una idea muy vaga de lo que deseaba. Después de todo, tenía los antecedentes suficientes necesarios para escribir un manual de como conseguir estas fotografías. Esta vez no tenía que pedirlo así no más. Debía cambiar la rutina. Debía cambiar el patrón. Debía cambiar la metodología. Tenía que ser un evento masivo de tales proporciones, que pudiera satisfacerme durante años venideros. No sólo a mí, sino a simios de todo el mundo. Mejor aún: Debía tener algo de clase y estilo, porque aventarse del tinto al tango a pedir fotos de tetas o algo más explícito, de manera masiva, no es algo sencillo. No señor. Tírale a lo pequeño y después tírale a lo grande. De por sí a un cabrón pueden retorcerle medio huevo tan sólo por la foto de una sonrisa, ¿y pide fotos de tetas?

Entonces… encontré el punto de la ecuación. Lo que lograría el triunfo. Uno tan básico, cuya existencia es necesaria en este espacio y este tiempo. Me refiero al dinero. ¿Me entienden? Suspirando, revisando mi cuenta de banco, meditándolo durante nanosegundos, llegué a la conclusión de que pondría dinero para pedir, de manera masiva, el entretenimiento de buen gusto para el entumecimiento genital. Las piezas caen en su lugar. ¿Verdad? Me pregunté al principio: ¿El dinero será suficiente?, entonces se me ocurrió otra genial idea. Los simios tenemos que apoyarnos, sobre todo a cuanto hembras enseñando el chamorro se refiere.

Los invito, si no lo han visto ya, a visitar Big Blogger estos días. Tenemos un concurso de piernas y un lugarcito donde se responden más dudas de este concurso. Hoy, y durante una semana o semana y media más, publicaré las fotos de las concursantes. Cuando se termine la publicación de fotos, se abrirá la votación para ver quien se lleva el dinero.

Mientras tanto, están invitados a ver a la primera participante: La Familia Cuervo.

Mañana, una nave espacial.

Hoy pensaba escribir que ayer me subí a una nave espacial, pero ya será mañana. Hace tiempo que no bajo las fotos de mi cámara para publicarlas en mi flickr. Será que me siento gordo o se me acabó el narcisismo digital (nah, no creo). Me daré un tiempo para editarlas y subirlas en la noche. Estoy comiendo un sandwich cuyo queso, misteriosamente, esta verde. Todo esta en la mente, me repito. Una vez tuve una plática subida de tono por teléfono y a la chica le pregunté si tenía buenas piernas. Cuando me respondió que sí, no necesité más. Todo esta en la mente, insisto.

Tantos fotocuentos por escribir. Las fotos esperan ahí, a que me asome para continuar escribiendo. Si no es ahora, será mañana.

Ahhh, por cierto, concurso de piernas en Big Blogger. Pásele. Si conoce a alguien que tenga piernón loco, hágale promoción. Si usted tiene blog, anúncielo.

Sobate los bracitos, Fest.

Hoy pasaron dos cosas muy curiosas: Recibí un e-mail inesperado y ví a mi hermana. La ví de reojo mientras pasábamos por cierta preparatoria marista. Las orejas, los ojos grandotes, la piel blanca, la boca grande adornada con labios rojos. El mail que recibí esta relacionado a ese juego secreto que tiene un bastardo con su padre. Ella también me miró. Íbamos cada uno en el asiento del copiloto y tuvimos tiempo de cruzar miradas. Si el deber ser funciona, entonces ella no supo quien le arrancó todo con la mirada: la expresión, la cara, las similitudes soprendentes. Si no fue así, entonces ella hizo lo mismo y procedió a robarme un poco de mi alma. Una fotografía mental que es más impresionante de lo que realmente es. Dos personas que cruzaron los ojos no más de dos, o tres segundos, si bien nos fue y ya. El e-mail dice: “Simplemente, cuando llamaste no era el momento.” Me dio cierta paz saber que pensamos lo mismo.

¿Ahora sí es el momento?

Ahora sí es el momento para que me sigan doliendo los brazos. La próxima semana continuaremos el gimnasio diligentemente. Nos acostumbraremos a castigar y resanar el cuerpo. No es que quiera bajar la panza, verdaderamente disfruto comer. Sin embargo, deseo tener más energías, dormir mejor, levantarme un rato de la silla donde me desparramo. ¿Bajar la panza y estar como modelito? No es algo esencial o necesario. Aunque es interesante pensarlo. ¿Qué pasaría si estuviera más buenote? Igual, quien sabe, me gano una lana extra como modelito. De repente apareceré en uno que otro billboard, en uno que otro comercial. Estar buenote tiene sus ventajas económicas y saludables. Aunque asocio la buenez con cierta lentitud mental. Mientras hacía ejercicio, como que mis procesos mentales se iban por los poros y al terminar, dificilmente podía articular frases decentes. Es uno de los propósitos del ejercicio: no pensar un rato, hacer como que no existo, y como que no he escrito en este blog durante cinco años.

Recuerdo que cuando era joven y entrenaba, había días que me encerraba en mi habitación para hacer ejercicio.

Caminar y mover los brazos es, incluso, una experiencia más interesante desde que hago pesas. A cada movimiento hago geta de Schwarzzeneger. Puedo sentir las arrugas sobre mi naríz y la frente. Para fumar y levantar el cigarrillo, tengo que hacer arcos poco económicos con mis brazos. Cerrar y abrir la ventana de un coche es un reto. Pero lo mejor de todo, fue ir al baño. De verdad que no hay cosa fácil en esta vida. Es una nueva perspectiva.

Mandé los libros para el concurso de cuentos. Estaba a punto de ir a paquetería cuando olvidaba el seudónimo. Eso e imprimí mal las portadas, pero ya se arreglará. En mi cabeza se presentaron los nombres de todos los personajes que me gustaban para seudónimo, también contemplé uno de los otros tres nombres de Simón Dor, pero al final decidí no irme por ninguno de ellos y anoté uno de los nombres que ya había utilizado antes. Uno de los pocos nombres que significa algo, de mil.

Neeeeeh, mi vida el 11-11-02

Pues he estado un poco tenso y estresado estos días, la mayoría sabe los motivos y los que no lo sepan, remitirse al día de ayer o antier.

Pata en sus intentos por animarme, ha recurrido al único camino que sabe que no me deja sólo. El Poder Gris. Me ayudará a hacer una revisión extensa del texto y de los personajes, así como de los errores que puedan ser factuales y demás. Por cierto, quiere que lo entregue para el concurso internacional de novela de Alfaguara 2003 (Se tiene que entregar antes del 15 de diciembre).

¿Qué significa eso? En una persona normal, es imposible. Pero creo que ella es uno de los testigos más fieles de mi terrible forma de perderme en las letras. Durante el trabajo de Padre Taxi, mantuve un régimen constante de escribir durante al menos 2-4 horas, empezando a las 12 de la noche y a veces sin dormir hasta las 11 del día.

Sentarse, escribir, acomodar las ideas, fumar en el baño, dar dos vueltas en lo que resuelvo un nudo recién encontrado en la novela, fumar de nuevo, regresar a sentarse, escribir.

Y luego con algo como el Poder Gris… bueno, ni se diga. Es una novela fantástica-épica, con millares de personajes, cada uno desarrollado y con un pedacito de historia, sin contar a los principales que son los que gobiernan el meollo del asunto. Luego trabajar en la lírica de la novela, ya que como novela épica, debe llevar sus cantos y sus sonetos para hacerla de más fortaleza literaria. Y recuerda lo que dijo Argel: “No usar verbos infinitivos ni gerundios… son muy fáciles”.

Me voy a divertir, si me animo de más, me voy a divertir mucho y dormiré poco.

Mañana debo ir con Juan Carlos a Televisa, casting de niños para los promos de “Mucho Ojo”. No me agrada la idea, no me gusta la idea de yo llevar la cámara o de acompañarlo. Acompañar a Juan Carlos quiere decir aguantarme a que se luzca enfrente de todo mundo y que me levante la voz. Él sabe que no me aguanto y se las contesto una por una. Aún así, no me gusta… me cansa sobremanera tener que dejar en claro mi lugar y mis conocimientos ante la gente. Juan Carlos es un buen amigo, nos llevamos bien, es un buen compañero de trabajo y es noble, pero demasiado agresivo y ultimamente eso me está cansando.

Debe ser que esta semana he estado deprimido y con dudas. ¿No venden chocolate para el estado anímico en alguna parte?

Tiene Sentido.

Ayer cuando me acostaba, tuve una ansiedad terrible que no me dejó descansar toda la noche. Entonces me di cuenta lo importante para mi que es ganar o no un concurso de escritura, muchos pueden pensar… es un concurso, nada más un concurso y como dice el buen valar En un concurso se gana o se pierde.

Yo le dí demasiada importancia a este concurso porque… como unos cuantos amigos queridos saben, estoy apostando lo que más me importa… lo que mis manitas lindas pueden decir al mundo. Las ficciones o las realidades, como sea. En mis tantos años en los que me he dedicado a juntar una letrita tras otra, he ganado a mis seguidores y he ganado a mis enemigos. Bien lo sé. Aunque sea de una manera muy local, eso es lo que me ha hecho seguir mi camino y decidir lo que quiero hacer con mi vida.

¿Por qué escribo? Cuándo me hago la pregunta, esta fabulosa pregunta, entonces saltan mis numerosos personajes y dan una respuesta, como en una asamblea desorganizada y cada uno de ellos trata de exponer sus puntos. He tardado siempre encontrar mi propia respuesta, desglosándola de todas las demás: Escribo porque me gusta ver el mundo mágico. Olviden las coincidencias macabras, olviden las veces que les he dicho que escribo para mis amigos (imitando a Gabriel García Márquez) y olviden las incontables veces en que sonrío sarcástico y digo: “Já, porque quiero ganar dinero y luego dar críticas a una televisora, después de todo tengo que comer”.

Escribo porque me gusta ver el mundo mágico. Escribo porque no me gusta que la realidad nos acongoje. Escribo porque estoy harto de la mierda que nos aventamos unos a otros, ya no me gusta masticarla. Escribo porque aunque la vida no es un cuento de hadas, necesitamos darle tales matices, aunque sea poquitos. ¿No creen?

Y mientras me respondo esta pregunta, el concurso sigue presente, porque después de todo… estoy presentando mi invitación al mundo mágico. Hace poco estuve buscando acerca de mi escritor favorito, Michael Ende, información que me diera indicios de como llegó a ser él escritor y su vida en general. Y me di cuenta que también era su propósito, en ciertos rasgos. En Momo y en La Historia Interminable esta más que obvio.

Es muy posible que no gane el concurso, de hecho. En lo poco que he estudiado mi carrera, me he dado cuenta de muchos errores que tiene la novela y la he revisado estos últimos días. Lástima por los personajes, a cada uno lo quise y lo aprecie como nunca. Sin embargo, es fácil decidir cerrar el ciclo y decir que ya no escribiré.

El camino fácil ya no me gustó.

Así que tal vez puedan ver la novela que presenté publicada por acá, así como mi colección de cuentos. Estos días no he escrito precisamente porque la decisión del jurado me puso un candado enorme. Pero ahora que me siento un poco más libre y relajado, entonces podrán leer los cuentos que ya trabajé en esta página y puedo decir estan terminados, los cuentos mediocres que escribí algunas veces y decidí dejar quietos, serán publicados tal cual en esta página también.

Respecto Anselmo y Susana, les doy muchas gracias por ser el inicio y quedan sellados donde están.

Un saludo y gracias a los lectores que se dan el lujo de leerme un ratito.

Pata - Concurso Alfaguara UNAM-2002

08:17PM - Patricia: hola mi guchin… ¿como estas?
08:17PM - Fest: hola Patita, no se
08:17PM - Fest: no voy a ganar, verdad?
08:18PM - Patricia: pero que no me extraña que hagas ese comentario?
08:18PM - Fest: porque estoy nervioso
08:18PM - Fest: desesperado
08:18PM - Fest: y necesito saber ya
08:20PM - Patricia: bueno, en el hipotetico caso de que te elijan a ti te dire que eres un tonto por ponerte nervioso cuando sabias que iba a ocurrir, y en el hipotetico caso de que no sea asi, sera el proximo año, y si alguna vez se te pasa por la cabeza desanimerte pescare el primer avion que encuentre para darte un coscacho claro?
08:20PM - Fest: Está bien Pata