Tía Yemita: La Amante de Estrellas. (Escrito por Mario Romero)

La Amante de Estrellas

Era la segunda vez que se toparía con ella. ¿Como sería el encuentro? ¿Sabría, o por lo menos intuiría acaso que ella era la responsable de su condición? ¿Sabía acaso siquiera que estaba condenada a terminar sus días siendo presa de algún demonio preternatural, que estaba como los demás al asecho de las almas que ella le robaba a la muerte? ¿Sabría acaso que tendría la alternativa de matar a esos mismos demonios, robándoles sus facultades mágicas? ¿Sus habilidades que los hacían demonios?

Siguey leyendo →

La Tía Yemita: Árbol (Escrito por K)

Estaba allí en aquella casa sombría y oscura hasta que sintió su presencia. Podría olerse cada poro como si tuviera vida propia. Podría sentirse cada fibra de sus ropas. Podría tocarse cada centímetro de su piel. Esa capacidad de percepción era mejor que el sexo definitivamente. Era el poder de sentir la vida donde no existía y cuando ni siquiera poseías tus ojos para poder ver la creación.

Siguey leyendo →