Agosto 2, 2003 — Notas aleatorias, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
Oh yeah baby… estoy aprendiendo a manejar. ¿La principal razón? Porque tengo un Golf del ‘93 parado desde hace un par de meses, recién compradito. ¿La razón más importante? La verdad es para presumirle a Claudia mi carcachita, claro, claro, sé que ella no me hará caso tan sólo por saber manejar, pero ahí voy de inteligente. (Que también está el plus de la comodidad del coche, pero quien conozca la Ciudad de México… sabrá que no es el mejor lugar del mundo para aprender a ser un conductor sano mentalmente).
Además las nenas, tú sabes. El coche es un principal atractor… (no es lo esencial y shhhh, calladas aquellas que salgan con: “Lo que cuenta es lo de adentro”, claro que cuenta lo de adentro… si no, sería un ser completamente asexual, ajem… pasemos a otro tema). El coche es el magneto de chicas, uno de los imanes más potentes.
Ok… la razón más importante de todas es que no podría vivir sin tocar el claxon.
Y hoy tuve la segunda de esas clases de manejo en las que me atreví a tomar el volante. Con Cheques como instructor y el Feyo como acompañante. La primera fue con Lina (la hermana de Josefa Guerrero), y acabó bastante nerviosa: ¡FRENA AGUS, FRENA! ¡AGUS! ¡FREEEEEEEEEENA!
A huevo que frené, iba a veinte kilómetros por hora y no iba ningún coche, estaban prendidas las intermitentes y todavía mi cerebro no aprende a coordinar: palanca, embrague, velocidad, soltar embrague, ser feliz, sonreír, no le sonrías a la chica de la acera, vas a chocar, mira al frente cabrón, ¡Al frente, carajo, al frente!
Bueno, en la clase de Cheques, íbamos en una calle muy tranquila. Logré pasar habilmente de primera, a segunda. Di una vuelta a la derecha de diez… ¿Y saben qué descubrí con esa hermosa vuelta? Una luz roja. “Vas bien Tetris (así me dice el Cheques, en vez de Teté), vas bien… tranquilo Tetris, ahora ve frenando”.
Si frené… o al menos eso pensó mi pie que pisó el acelerador. Oh si, si que aceleró, aceleró en esa hermosa luz roja donde un Jetta blanco alzaba el trasero con terror, lo tuve tan cerca que le pude mirar el sudor en la frente del conductor que estrenaba Jetta. ¡Frena Tetris! ¡Frena!. Pues no frené, aceleré a cuarenta kilómetros por hora y créanme, eso es mucho para mí y mucho más cuando hay un alto después de una vuelta, en una calle chiquita.
Pues me vi hábil… moví el volante lo más que pude hacia la izquierda y Cheques puso el freno de mano. ¿Qué sucedió? Un rehilete poca madre que nos hizo evitar el Jetta y subirnos a un camellón donde pensé: “¡Puta madre, ya le pegué!”. Todo sucedió tan rápido hasta que finalmente el coche paró.
Y cuando paró venía otro coche directamente hacía nosotros. Pues me pasé a la avenida donde había luz verde y en sentido contrario. Debo tener o mucha suerte, o de veras Dios me quiere, porque nosotros salimos intactos, el coche sin ningún rasguño y en la avenida de sentido contrario sólo pasó el coche que nos evitó.
Cheques seguía sin soltar el freno de mano, yo apagué el coche de los nervios y Feyo hablaba como un castrato. Miré a Cheques, le sonreí y le dije: “Güey, eso estuvo muy chido” (traducción al castellano: “Otra vez, ¿si? ¿si? ¿si?”).
No puedo esperar para mi siguiente clase.
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Enero 4, 2003 — Consumidor de Entretenimiento, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
1: Dos hombres salieron a pescar en un bote cuando vieron a un adolescente pescando en una orilla. Cuando le preguntaron si los peces estaban mordiendo el anzuelo, el muchacho respondió: “No, pero los gusanos si”. Los hombres se rieron y dejaron atrás al muchacho, regresando horas después, encontraron al niño muerto. Cuando revisaron su lata de anzuelos, no había nada más que agua.
2: En una recepción de una boda, todos jugaron a las escondidillas. Al novio le tocó jugar primero. Empezó a buscar y encontró a todos, excepto a su nueva esposa. Finalmente se rindió, decidiendo que ella lo había dejado. Un par de años después, una señora encontró un baul con llave en un ático de la iglesia. Cuando logró abrirlo, encontró el cadaver de la novia.
3: Una chica universitaria eligió no ir con su amiga a una fiesta. A las 11 de la noche se quedó dormida, pero fue despertada 20 minutos después por algo que azotaba su puerta. Aterrorizada, decidió ignorar la puerta y se volvió a quedar dormida. La siguiente mañana, encontró a su compañera de cuarto degollada afuera de la puerta.
4: Una joven se metió en su coche, cuando vio por el espejo a una viejita sentada en el asiento trasero. La viejita le dijo que necesitaba un aventón al hospital. La joven le dijo que si, pero sintiéndose algo incómoda, le pidió que se saliera para que le ayudara a sacar el coche del estacionamiento. Cuando la viejita se salió, la joven se arrancó dejándola atrás. Fue a la policia, y encontraron un hacha escondida detrás del asiento del pasajero.
5: Una pareja de adolescentes estacionaron en un mirador para fajar, (fourplay, acariciarse, besarse, etc). Pronto, escucharon en el radio el reporte de un hombre con un garfio en la mano derecha que había escapado de un sanatorio. La pareja decidió ignorar la advertencia, pero cuando la chica salió del coche un poco más tarde, encontró un garfio atorado en la manija de la puerta del coche.
6: El año pasado, en las noticias, salió el caso de una niñera que recibió una llamada después de poner los niños a dormir. La voz en el teléfono dijo, “¡tú sigues! JA-JA-JA”. Asustada, la jovencita llamó a la policia, y le dijeron que dejara la casa inmediatamente. La policia había rastreado la llamada, descubriendo que venía del cuarto de arriba, donde el que llamó ya había matado a los niños.
7: Una mujer regresó del trabajo y encontró a su perro Doberman ahogándose. Llevó al perro al veterinario, quien llamó 20 minutos después, rogándole que saliera de su casa y diciendo que ya había llamado a la policia. Cuando la policía llegó, facilmente aprehendieron a un hombre armado y sangrando. El veterinario descubrió que el perro se estaba ahogando con dedos humanos
8: Una adolescente estaba sola en casa mirando televisión con su perro. Después de un rato, decidió irse a dormir, pero pronto fue despertada por un sonido extraño. Buscó debajo de la cama por el perro y sintió que le lamían la mano. Entonces se durmió de nuevo. Al día siguiente, encontró a su perro muerto en el baño con una nota escrita en sangre que decía: “Los humanos también lamen”.
9: Una universitaria entró cansadísima a su cuarto después de una larga noche de fiesta. Como su compañera de cuarto ya estaba dormida, dejó las luces apagadas y se metió inmediatamente a la cama. En la mañana encontró el cuerpo de su compañera tirado en el piso y una nota en el espejo que decía: “Que bueno que no prendiste las luces”.
10: Un obrero cayó con los pies primero, a una maquina que fue apagada inmediatamente. Los paramédicos llegaron y le dijeron que si lo sacaban podría morir inmediatamente, pero que si lo dejaban, moriría pronto de todas maneras. La esposa del hombre fue a verlo e intercambiaron algunas palabras, se dijeron adios el uno al otro. Después, ambos pidieron que prendieran la maquina de nuevo.
No creas ni una palabra… después de todo, son leyendas urbanas… ¿verdad?
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