Las palabras pierden sentido, mutan, transforman su significado. O quien cambia soy yo y cambio el contexto de mis palabras. Aún me sorprende el hecho de quien era y cómo escribía, a quien soy y como escribo en el presente. Si trato de definir una y otra etapa, me veo frenado por educación. No es correcto ya definir las etapas y darles nombre, porque es encerrar una cosa, quitarle el encanto, robarle todas las posibles transformaciones y mutaciones. Eso, no sólo aplica para el ejercicio egoísta de mir relectura en el árbol de los mil nombres, sino para la vida en general…
Prefiero una encantadora suposición del círculo perfecto (cuyas impurezas se esconden a niveles microscópicos). ¿Qué tal un acuaducto circular cuya agua golpea contra las piedras para encontrar la pureza? Viene una frase necesaria, obligatoria diría—. Es que somos ciclos. La inevitabilidad y resignación con la que aceptamos la repetición de nuestro comportamiento me parece fatídica.
Patrones. Una de las ideas constantes en mi cabeza, es que estamos definidos por patrones… rutinas, dirían vulgarmente unos, para no darle un nombre tan feo e inevitable. Prefiero llamarles patrones, una serie de actos que debemos repetir para reafirmarnos. Hay patrones cuya prioridad se alza sobre otros, hay patrones que conflictuan con otros… es entonces, cuando nace la ilusión de un libre albedrío y decisión. Se nos presenta la posibilidad de darle prioridad a un patrón, antes que a otro. Cuando un conjunto choca con otro, nace uno nuevo y es preciso darle otro nombre. ¿Una nueva formula? ¿O saltar entre una y otra, para regresar a la estabilidad? Nada asegura que vuelvan a chocar, nada.
Estar hundido en el infierno, no quiere decir…
que no encontrarás un infierno peor.
Lo digo por experiencia propia.
Evaluando y juntando un distinto compendio de alternativas con este enamoramiento que me cargo, podrían suceder un distinto número de situaciones.
Situaciones que he estado repasando día y noche.
- Podría no ser su tipo.
- Podría no ser ella mi tipo y la esté idealizando. (La culpa la tiene el 21).
- Podría ser que me esté imaginando cosas que no son. (Y tengo la imaginación de un escritor o de algo mejor: un esquizofrénico).
Me han dado una solución, una caricia que representa el círculo.
El círculo es una figura infinita, que no tiene inicio ni final después del primer trazo.
Como un ritual, una caricia infinita. El enamoramiento es un ritual.
Eso me han dicho, no lo sé. ¿De verás no recuerdas?)
Callá, entre menos recuerde es mejor.
Tiene que ser nuevo. Tiene que ser distinto al primero. Sólo así sabré si es verdadero.
Y por las situaciones que he estado repasando día y noche en mi cabeza… la poca información que tengo de las probabilidades… probablemente me esté metiendo en un infierno más grande del acostumbrado.
Un infierno paralelo.
Un infierno nuevo.
Las llamas crecientes, derritiendo la piel, los ojos, los cabellos.
El señor del averno tocando el banjo, tranquilamente sentado en una silla de paja.
En los ojos de este demonio se ve la arena. Una mujer de vestido suelto y un hombre sentado, que sin saberlo, se toma una última cerveza.
With your feet on the air and your head on the ground
Try this trick and spin it, yeah
Your head will collapse if there’s nothing in it
And you’ll ask yourself
Cuando no queda nada (el infierno que vives lo ha devorado todo), queda un hombre desesperado y desesperanzado, es cierto. Cuando se te ofrece la puerta a un infierno nuevo… no te importa, caminas y ya. Entras y descubres que no es más que una pequeña variación del anterior, donde tal vez pierdas un diente o una pestaña… o una mano entera.
Where is my mind?
Where is my mind?
Where is my mind?
Way out in the water, see it swimming
Los lamentos son de otras personas e invariablemente, son los mismos lamentos. Se aprenden tanto de memoria que ya hasta los puedes repetir con los mismos gestos. No importa cuantas puertas del infierno atravieses… los siete pecados capitales llevan distintos rostros pero sus almas continuan siendo las mismas.
I was swimming in the Caribbean
Animals were hiding behind the rock
Except for little fish
When they told me east is west trying to talk to me, coy koi
Pero entonces está la puerta que te hace creer que es distinta. Este infierno es nuevo y distinto, se llama el infierno de “No saber”. Es una puerta especial, muy traviesa… como una mujer, la tentación del hombre. Está entreabierta y la luz es distinta, parece la luz del cielo… pero no sabes, nunca sabes.
Estar hundido en el infierno, no quiere decir… ¡Así es!
que no encontrarás un infierno peor. Los hay de todos sabores y colores
Lo digo por experiencia propia. ¿Y cuánto sabes del infierno de los demás, Árbol?
Where is my mind?
Where is my mind?
Where is my mind?
Way out in the water, see it swimming
Me gustaría decir que… después de haber sobrevivido uno tras otro… tengo la corteza dura y las raíces tan inquebrantables que no hay forma que el fuego me queme de nuevo.
Me gustaría decir eso… pero también se que eso no es cierto y se que me da un miedo terrible visitar esta puerta que sigue. Sería una forma increíble de terminar este post el decir: “Ya estoy tan acostumbrado a mis infiernos, que uno más… me da igual” (así pensabas terminarlo, cobarde). La vida no es un cuento de hadas
Pero no hay otra forma, debo abrir la puerta, debo estar adentro, debo seguir caminando y tengo que saber.
Sólo así. No hay otra manera. Sólo así…