Agosto 14, 2007 — Consumidor de Entretenimiento, Del deber ser, Howl.
Escrito por Agustin Fest.
Me ha sorprendido la noche. Una araña, pequeñísima, esta jugando en la pared de mi derecha. Nada comparado a su madre, a quien tuve el valor de aplastar mientras caminaba en el muro. Me parece que en Japón respetan tanto la vida, sobre todo de estos bichos, que desgracias caen si uno osa a matarlos. Pasó una vez que aplasté un grillo en mi casa, y desde entonces estoy preocupado porque la pobreza inunde mi cuenta de banco. Como saber si es cierto. Cuestión de actitud piensa uno. Cuestión de corazón. Tal vez no tienes mucho dinero, pero si mucho amor que dar. No necesariamente un festín erótico, pero sí cariño, comprensión, compasión, compromiso, y otras cés.
Me sirvo un vasito de agua. En el desierto puedes sobrevivir con dos semanas de tomar agua, sin comer alimento alguno. Severas consecuencias aguardan si lo haces, pero sobrevives. ¿Qué otra motivación tan poderosa existe para sobrevivir, si no es el mero egoísmo de hacerlo? Si sobrevives o no, pienso que estaba escrito en un libro. Si adquiero la fortaleza para sobrevivir, es porque estaba escrito que así sería. Si encuentro un oasis en el desierto, o tengo el cuchillo para hacerles un hoyito a los cactus. Si te pica un alacrán antes que corran a salvarte, pues ni modo mijo, ya era hora que te murieras. Odio pensar que somos parte de un gran plan, pero a veces parece que sí.
Tal vez pensar en todos los caminos es lo que me preocupa, porque si pudiera escribirlos todos en una sola historia, querría decir que no hay nada interesante. Probablemente, lo más interesante de este tipo de ficción con la que estoy jugando son los pensamientos que provoca, más que producirlo en sí. El angustiante descubrimiento que no puedes escribirlo todo, pero que todo esta en tu cabeza, por así decirlo. Se trata de escribir diario, se trata de no dejarlo. No todo lo que esta escrito tiene valor alguno. El valor de lo escrito se lo da un lector. La opinión del lector puede ser influenciada por otras personas.
Se trata de escuchar música, abrir el reproductor de mp3’s, tomar un café, fumarse un cigarrito y pensar en otra cosa que no sea la nalga. Porque la nalga es la nalga. Aún en noches solitarias, en noches ociosas como lunes, uno desearía apretar nalgas ociosamente. Una flojera enorme comunicándose a través de tus dedos. Las caricias paternales son así de flojas, y aún cuando son así, casi automáticas, consuelan. El consuelo nace cuando otro ser humano se atreve a tocarte. Me gustan los abrazos de una chica porque siempre son lentos y dan la sensación de cariño. Abrazos flojos, abrazos lentos, abrazos amables.
Para escribir, es mejor pensar en algo que ya hayas pensado, sino surgen textos redundantes y flojos, igual que las caricias fraternales, pero sin el consuelo. Textos cíclicos, que se repiten y hablan de lo que más temes. Vaguedad. No es correcto dejar pensando al lector: ¿Qué quiere decir? Primero me acaricia los muslos y luego no me dice que me quiere. Hijo de puta. Odiaba que las mujeres me acariciaran una rodilla o un muslo y después no me agarraran el coso. Terminé por acostumbrarme cuando eso pasaba y me decía: “Ahhh, es que eso es amistad”. Yeah, right. Me besa entre el cachete y los labios cada que nos saludamos, pero a ver cuándo me das el beso cabrona.
Eso pasa con un texto flojo.
Todo es admisible siempre y cuando te diviertas. La diversión no sólo incluye las carcajadas y la sonrisa pasajera, esa que se termina inmediatamente después del chiste. La diversión incluye un calor especialito en el corazón que, por lo general, solamente se logra bebiendo en compañía agradable o comiendo bastante chocolate. La diversión es cuando te acuerdas del chiste unos años después y te ríes solo. La diversión es cuando te estas muriendo de hambre, le regalas una moneda al que esta más jodido. Y la diversión es, sobre todo, darle una patada en el culo a quien más gordo te caiga.
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Junio 1, 2003 — Sensitivo, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
Estar hundido en el infierno, no quiere decir…
que no encontrarás un infierno peor.
Lo digo por experiencia propia.
Evaluando y juntando un distinto compendio de alternativas con este enamoramiento que me cargo, podrían suceder un distinto número de situaciones.
Situaciones que he estado repasando día y noche.
- Podría no ser su tipo.
- Podría no ser ella mi tipo y la esté idealizando. (La culpa la tiene el 21).
- Podría ser que me esté imaginando cosas que no son. (Y tengo la imaginación de un escritor o de algo mejor: un esquizofrénico).
Me han dado una solución, una caricia que representa el círculo.
El círculo es una figura infinita, que no tiene inicio ni final después del primer trazo.
Como un ritual, una caricia infinita. El enamoramiento es un ritual.
Eso me han dicho, no lo sé. ¿De verás no recuerdas?)
Callá, entre menos recuerde es mejor.
Tiene que ser nuevo. Tiene que ser distinto al primero. Sólo así sabré si es verdadero.
Y por las situaciones que he estado repasando día y noche en mi cabeza… la poca información que tengo de las probabilidades… probablemente me esté metiendo en un infierno más grande del acostumbrado.
Un infierno paralelo.
Un infierno nuevo.
Las llamas crecientes, derritiendo la piel, los ojos, los cabellos.
El señor del averno tocando el banjo, tranquilamente sentado en una silla de paja.
En los ojos de este demonio se ve la arena. Una mujer de vestido suelto y un hombre sentado, que sin saberlo, se toma una última cerveza.
With your feet on the air and your head on the ground
Try this trick and spin it, yeah
Your head will collapse if there’s nothing in it
And you’ll ask yourself
Cuando no queda nada (el infierno que vives lo ha devorado todo), queda un hombre desesperado y desesperanzado, es cierto. Cuando se te ofrece la puerta a un infierno nuevo… no te importa, caminas y ya. Entras y descubres que no es más que una pequeña variación del anterior, donde tal vez pierdas un diente o una pestaña… o una mano entera.
Where is my mind?
Where is my mind?
Where is my mind?
Way out in the water, see it swimming
Los lamentos son de otras personas e invariablemente, son los mismos lamentos. Se aprenden tanto de memoria que ya hasta los puedes repetir con los mismos gestos. No importa cuantas puertas del infierno atravieses… los siete pecados capitales llevan distintos rostros pero sus almas continuan siendo las mismas.
I was swimming in the Caribbean
Animals were hiding behind the rock
Except for little fish
When they told me east is west trying to talk to me, coy koi
Pero entonces está la puerta que te hace creer que es distinta. Este infierno es nuevo y distinto, se llama el infierno de “No saber”. Es una puerta especial, muy traviesa… como una mujer, la tentación del hombre. Está entreabierta y la luz es distinta, parece la luz del cielo… pero no sabes, nunca sabes.
Estar hundido en el infierno, no quiere decir… ¡Así es!
que no encontrarás un infierno peor. Los hay de todos sabores y colores
Lo digo por experiencia propia. ¿Y cuánto sabes del infierno de los demás, Árbol?
Where is my mind?
Where is my mind?
Where is my mind?
Way out in the water, see it swimming
Me gustaría decir que… después de haber sobrevivido uno tras otro… tengo la corteza dura y las raíces tan inquebrantables que no hay forma que el fuego me queme de nuevo.
Me gustaría decir eso… pero también se que eso no es cierto y se que me da un miedo terrible visitar esta puerta que sigue. Sería una forma increíble de terminar este post el decir: “Ya estoy tan acostumbrado a mis infiernos, que uno más… me da igual” (así pensabas terminarlo, cobarde). La vida no es un cuento de hadas
Pero no hay otra forma, debo abrir la puerta, debo estar adentro, debo seguir caminando y tengo que saber.
Sólo así. No hay otra manera. Sólo así…
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