Julio 20, 2003 — Logs varios.
Escrito por Agustin Fest.
(T-T) Fest (Wolverine) says:
un consejo
(T-T) Fest (Wolverine) says:
muy importante como el de la tía yemita
(T-T) Fest (Wolverine) says:
escuche usted con atención…
(T-T) Fest (Wolverine) says:
no deje un encendedor cerca de la lumbre cuando cocina.
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Febrero 25, 2003 — Escuela.
Escrito por Agustin Fest.
Hoy, al salir de mi clase, Ariadna y yo nos despedimos pronto… y en general, no tardé en despedirme de la gente cuya convivencia hace mi estadía más grata. Me dio gusto ver a la gran mayoría, excepto a mi archienemigo… no se porque no me agrada, es una persona inteligente, pero tiene ese tipo de semblante que hace que los demás lo escuchen y lo crean sacerdote (debió de serlo, anyway, tiene una voz profunda).
En fin, me despedí pronto de ella y me dio la repentina certeza de que será así. Despedidas furtivas, no habra convivencia, no hará el agradable desmadre al que siempre estoy dispuesto. Sin querer, incluso en la escuela, me estoy convirtiendo en adulto (¿Podrás perdonarme?). La verdad, no es el desmadre el que extraño, sino la persona que esta ahí para reirse de tus chistes malos o el humor negro.
Caminé hacia el metro Copilco y pasé de largo una heladería “La Michoacana”, primer impulso fue comprar un helado de chocolate. La decisión se veía frustrada por unos dos segundos de: “¿Qué pensará la gente de un niñodonte de 1.87 comiendo un helado de chocolate?” Claro, solo fueron dos segundos y pedí mi helado de chocolate.
Tengo la mala suerte de seguir los instintos.
10 pesos por dos bolas de chocolate y una de capuccino. Un helado común como cualquier otro que no sea Hägen Dasz (¿así se escribe?), menos cremoso, más agua. Me desvíe a un parque donde Anya y yo nos dimos el primer beso y me senté en una de las bancas a mirar gente con mi helado.
Me di cuenta que no lo estaba disfrutando, el reloj, el trabajo. So, me autohipnotizé para disfrutar el bendito helado y funcionó, los cinco minutos de descanso se transformaron en quince. Mi mirada siguió las piernas de una que otra chica, mala costumbre yo creo.
Una niña se sentó en una banca a lo lejos, nos volteamos a mirar y sostuve la mirada hasta que ella la bajó. Me gusta ese juego, sonreí y mi helado cada vez se hacía menos. En la heladería noté que vendían de pistache. ¿Se acuerdan de los Muppets Babies? Cuando iba con mi abuela al puesto en el mercado, ella me solía dar dinero para comprar helado. Me gustaba el de Rufo, obvio, porque era de chocolate. Sin embargo, la Rana René (Pistache), no tenía comparación.
Hice un breve recuento de por qué me gustaba el de pistache si el color no se me hacía tan atractivo. Encontré la razón en el show de los muppets babies, cuando miraba en la presentación a René disfrazado de Indiana Jones… y yo era fan de Indiana Jones, hace tanto que vi las películas que no puedo asegurar que lo sigo siendo.
Helado de Pistache = Rana René = Indiana Jones. ¿Tiene sentido?
Empecé a hacer un plan diario de comprar un helado y sentarme en las bancas… y después eso se transformó a no necesariamente comprar el helado. Sólo sentarme en ellas y dejar que la mente vuele. Cuando suelo ir a un parque, me siento incómodo… sin embargo, ésta vez se dio natural. Sentarme y observar. Just like that.
Cuando decidí irme, me encontré a un compañero de la prepa que no veía desde hacía tres años. Mauricio Ituarte. Todavía recuerdo su nombre y no me sorprendería que él no recuerde el mío, obvio, me recordaba como el Árbol.
Ituarte solía hacer un Lectio Divina en clase de religión. Elegía una lectura de la Biblia y la comentábamos en clase. Siempre me cayó bien. Un poco ingenuo y simpático por naturaleza. Inevitablemente fresa. En el hoy, Mauricio Ituarte parece haber cambiado o la verdad, es que él y yo, nunca nos dimos tiempo para forjar una amistad que no fuera la que la colectividad y el último año de prepa, otorgan. So, me sentí un poco incómodo platicándole de las personas que había visto y lo que estaba haciendo en la UNAM.
Precisamente, esos días he estado pensando en el Lectio Divina que hacíamos en clase. ¿Será una señal divina?
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Noviembre 4, 2002 — Fractal Chaos.
Escrito por Agustin Fest.
Mientras venía camino a casa, se me ocurrieron muchas cosas que escribir aquí, que para el caso es ninguna.
Hoy la clase de Argel me hizo pensar: “Debería escribirle un soneto a mis amigos, uno para cada quien y tratar de que sea un buen soneto”. Claro, sigo peleado con la poesía y mientras más reflexionaba al respecto, me acordé que hay lugares en internet que ya te los hace de a grátis.
Nada más ponle unas cuantas palabras determinadas y voilá, eres un poeta al instante. Así que descarté la idea de escribir un soneto para cada uno de mis amigos.
Y luego me puse a pensar en una de mis paranoias cuando era niño… ¿Recuerdan que hace años salía a la venta una revistita con temas increíbles, místicos y despampanantes de “Ripley, aunque Vd. no lo crea”? Una vez me llevé uno de esos ejemplares al baño, tenía yo como 6 ó 7 añitos, lo recuerdo bien, y me puse a leerlo… en una de esas leí algo que decía: “6 de 10 de estos ejemplares se leen en el baño”.
Era niño e influenciable, en ese momento realmente disfruté estar en el lugar indicado en el momento indicado. Es por eso que hoy en día, no me llevo ni la Biblia para leerla en el baño. Cuando lo intento, alzo los ojos y me pregunto cuantos editores celestiales me estarán observando en ese momento.
Después me puse a reflexionar en los problemas de Astrid y Ariadna, en como ando yo presumiendo a mi muerta en particular… (Pero es necesario para sanar, me digo, cuando me escucho pronunciar el nombre de Cecilia y empiezo a contar la historia).
Además son las fechas. Y a las fechas hay que respetarlas. Su número y su mes se han ganado, y no se diga del año, que lo portan tan orgullosamente.
Estoy cansado y la vida promete que me va a dar un resfriado de los buenos, ya me imagino mañana… si este post no es de su agrado, agradézcanle a la fiebre que tengo.
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Octubre 26, 2002 — Y Cecilia, favoritos.
Escrito por Agustin Fest.
La nostalgia se está transmitiendo como un virus… y yo, que me conozco bastante bien, me pongo en la dirección del aire para enfermarme en vez de irme a vacunar.
Mi nostalgia es un dulce elíxir, la disfruto y repudio tanto, que me la bebo a tragos, como la Coca Cola y no ofrezco a nadie. Y es que pienso, son la nostalgia y la tristeza sentimientos tan fuertes, que nos hacen sentir que estamos vivos. A falta de amor, pan y tortillas. A falta de amor, lágrimas y nudos en el corazón.
Es bonito, ¿no? Es tierno… recuerdo mi primera reunión con los UNAMeros en el Cenote Azul… yo veía a ningún lugar en particular y de repente, Ariadna voltea a decirme
—¿En dónde está?
—¿En dónde está quién?
—En la que piensas.
Yo sonreí, en vez de responder un acostumbrado y practicadamente seco: “Está Muerta”. Sólo sonreí, ¿me entienden?
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Septiembre 28, 2002 — Critica a mi mismo, Escuela.
Escrito por Agustin Fest.
Ante todo, les pido una disculpa por los escritos confusos que se dan cuando yo estoy en la escuela, como verán son muy introspectivos y creo que es más divertido si los dejo intactos, después de todo, son esos momentos donde más se libera el inconsciente.
El día de ayer, viernes, acabando las clases, fuimos un grupo de compañeros a sacar unas copias en colectivo, yo en lo personal, conseguí el poema de “La Muerte del Mayor Sabines” y “El Toro de Minos” (un libro como de 300 páginas). Por supuesto que el proceso fue largo y tedioso y como varios estábamos en la misma situación, dejamos a alguien en la copiadora y nos sentamos a platicar a las afueras de la biblioteca.
Participantes.
- Emiliano (Antes llamado “El Son 10 pesos”).
- David (No tuvo nombre anterior).
- Sandra (Aunque me queda la duda si es Susana).
- Astrid.
- Francisco (No tuvo nombre anterior).
- Natalia (Antes llamada Isabelina/Actriz).
- Paloma (Antes llamada la chica de los piercings).
- Ariadne. (No tuvo nombre anterior).
Fue una plática amena sin sentido. Tuvimos oportunidad de integrarnos más y ya sabemos con quien contar para las risas y para las cervezas (¡Salud!). Criticamos un poco a los maestros y compartimos nuestro miedo a nuestro querido profesor de Ingles 3. (You’re machine-gunning the english!). Pero hasta eso comparto un poco lo que dijo Emiliano, con él nos vamos a enseñar a hablar mamón el inglés.
Y bueno, me enteré un poco de la vida de cada quién.
Astrid tiene un novio argentino (¡Que sorpresa pibe! ¿Vos sabés?) con el cual ha durado tres años y parece ser el amor de su vida. Tiene opiniones políticas bastante fuertes y los expresa sin miedo. En general sus comentarios son concisos, concretos y muy directos. Su amor por la lectura viene desde muy chiquilla.
Francisco vivió durante un tiempo en Estados Unidos y se está adaptando a lo que es ser mexicano en su propia tierra. Creo que eso le da un poco de desconfianza con nosotros. En sus palabras me dijo: “Soy un poco cerrado, en ciertas cosas”.
Ariadna estudió en la preparatoria del TEC, pero no es niña fresa. La opinión muy personal que tengo de Ariadne es que… es una mujer muy curiosa. No es una adolescente, ya está pasando a ser mujer. También tiene opiniones políticas contundentes y solo toma la palabra cuando tiene algo que decir.
Sandra es un espíritu del viento, vive libre, hace lo que se le de la gana, sus padres le tienen la confianza. Yo creo que cuando suceda esa etapa, se convertirá en una gran mujer.
Paloma creo que es la que más nos platicó de su vida. Vivió en Chicago durante 9 años y parece que ha aprendido a hacer muchas cosas durante su vida, ha tenido muchas experiencias y su ambiente familiar -el cual es escazo- le afecta, pero lo comprende. Es de aquellas ternuras que a primera vista crees que no saben lo que hacen, pero en realidad saben más que tú y te enseñan lo imbecil que eres.
No se nada de David, puesto que no habló, todo el tiempo se mantuvo callado, mirando a todas partes muy lentamente. Sin movimientos repentinos. No vi que cambiara su expresión del todo ni que se riera con mis chistes.
No se nada de Natalia todavía, solo se que estudió actuación y que está estudiando simultaneamente otra carrera. Natalia es una persona muy empática, pero por supuesto… es actriz.
Y yo, ¿Qué se supo de mi? En realidad nada, pero en la mesa Astrid y las demás concordaron que les doy buena vibra. (Astrid de hecho le dijo a Francisco… perdóname pero tú no me das tanta buena vibra como me la da él). Hago hincapie que yo ya me estaba asustando y que me iban a decir que me veía como muy mamón el primer día o algo así. Sandra y Paloma también estuvieron de acuerdo, sin embargo Ariadne creo que no comentó nada de la vibra.
No tuve que decir nada de mi, nada importante al menos.
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