Pufffft

A veces escribo tanto que ya ni sé que escribir. Les va a dar una sobredosis de árbol un día de estos.

Bien debiera tomarme un descansito y dejarlos reposar.


Sucedió algo muy curioso en la escuela el día de hoy. Argel se apasionó, nuevamente, hablando de Borges… explicando el tema recurrente de este escritor:

El desorden y la restauración del orden. Los espejos, el infinito, las escaleras, el laberinto. Los círculos, el asesinar la metáfora (y por ende, la muerte del lenguaje) en forma de un minotauro.

Y nuevamente, de Borges saltó a Cervantes, es como inconsciente en Argel. Por algo lo hace, aunque no sepa por qué (y yo menos). He descubierto que Argel es un buen lector y descubre con facilidad ciertos métodos, pero otros se los salta. Como profesor, ya tiene sus preferidos y está encasillado.

Como lector, esto puede cambiar de un momento a otro. A veces me pregunto, ¿a qué cambiará Argel en cinco años? ¿En diez?

Bien… de Cervantes nos dice de su juego de narradores, el tema recurrente de cada capítulo del Quijote (la osadía del Quijote de querer quebrar la realidad y esta, que le agarra a madrazos para que no se manche).

Son temas que me llaman la atención y cuando habla de ello, inmediatamente dejo de pintar monos, arreglar escritos, medio releer algún texto y presto entera atención. Me la paso asintiendo en silencio, asimilando lo que Argel dice. Confrontando lo que expone, contra lo que yo creo y así busco un balance de mi lectura, con la de Argel.

Después, sueño y pienso que algún día seré la inspiración de algún muchachito sentado, escuchando de aquel Árbol de los mil nombres. Algún día, alguien hablará de mi obsesión con Blake y la forma que intento asimilarlo en mis escritos inmaduros. De mi descubrimiento de los laberintos y el libro en el libro, gracias a Michael Ende. De mi etapa Marqueziana-Benedettiana a mi etapa Faulkneriana-Onetianna. Me sonrío y dejo de soñar. Tal vez nunca sea así, pero es una bonita panacea para disfrutar las clases de Argel que a veces son repetitivas.

Me agrada la clase de Argel.

Lo siguiente fue ir a comer a Arquitectura. He estado pensando en los muchachos con los cuales paso un rato agradable en lo que espero que pasen las dos horas libres antes de la siguiente clase. ¿Por qué me llevo con ellos? ¿Por qué me aceptan en su grupo?

Son cuatro: Jimena, Raul, Cristina y Juan Carlos (con el siento que hay un bonding, puedo jugar ajedrez con él y me enteré que también escribe). Todos me caen bien. Ellos tienen una cultura y un nivel de lecturas impresionante. Ellas, tienen la facilidad para tratar socialmente a otras personas. A los cuatro puedo escucharlos platicar y no aburrirme. Sin embargo, hay veces que no me siento a la altura.

Ariadna también se une a ese grupo con facilidad e inclusive, ella está en una mejor posición que yo. Así es como lo siento.

(Además, me puse de malas porque Ariadna llevó a su amigo gay. Un pendejo que la trata mal y se aprovecha de su amistad, cada vez que puede. Estuve así de soltarle que me caía mal, que me cagaba y preguntarle a Ariadna qué hacía ahí. Pero no soy de los que hacen escándalos en público y ya le dije a Ariadna lo que pienso de él, así que ella se mete solita en el mismo carnaval si quiere).

Jimena y Raúl pueden fácilmente hablar de literatura. Y de aquella poeta inglesa-hindú que yo no he leído. Pueden hablar de Samuel Beckett (y hoy descubrí, que Ariadna también lo hace con facilidad). Raúl es un conocedor de literatura medieval, y Jimena sabe mucho de poetas contemporáneos y más. Ariadna también ha tenido tiempo de leer a Keats, y de literatura irlandesa.

No sólo eso, los cinco están informados de la comunidad a la que pertenecen. Saben hasta el menor detalle, donde están.

Descubrí hoy que no he leído lo suficiente. Traté de recuperar un poco de control el día de hoy, haciendo un par de comentarios. Ni ganas tenía de hacerlo (y probablemente, me resté a mi mismo un par de puntos el día de hoy). El día de hoy, no fue un buen día para mi yo escritor-lector.

Tampoco tengo el mismo nivel socio-económico que ellos. No fue un buen día para mi yo clase-media rayando en la pobreza. Jajaja, ya me había pasado. Me da vergüenza (que fea palabra es esa) que sepan que en varias ocasiones no tengo para cigarros o para comprarme la comida y aceptarles cuando ellos me ofrecen algo. Jajaja, hay veces que parezco tan hambriento que de plano si me compran algo. Veo las papas fritas que le ponen en la comida a Jimena y lo siento, de aquí soy y que no se atreva a tirarlas a la basura, porque me va a dar un retortijón en el estómago. (Y si las tira, o me río o me dan ganas de soltar la lagrimita). Es ridículo, pero así están las cosas y agradezco los favores. Ya buscaré la manera de compensarlo.

También les escuché hablar de los lugares a los que han viajado (de nuevo) y cada vez que les escucho, me sorprendo. Dublin, Francia, Grecia… jolines tío, ¿hay pobreza en México o soy el único? Hablan con naturalidad y sin pretenciones del arte, de lo que han leído, de lo que han visto, de lo que han visitado. Hablan entre ellos, porque ellos se entienden y yo les escucho.

Hoy me sorprendí pensando: “Seguro lo haré, sea como sea, porque quiero hacerlo”. No importa como será, pero lo haré (¿Me acompañas?). Y si no es algo para mi, será para mis hijos, para mis nietos o vale madres, ya veremos cuando sea viejo. Me encargaré de ello.

Si, soy demasiado orgulloso. Y matar el orgullo me está haciendo pedazos.

La gota de agua, que derramó el vaso… Historia Literaria II. Para recuperar algún respeto a mi mismo, participé más. Dije lo adecuado, lo correcto, sin aventurarme a comentar algo que pudiera ser un error y bajara mi autoestima de por si, un poco maltrecha. Me anoté un par de Good / Very good de parte del profesor y hasta me sentí orgulloso.

Lo demás vino, cuando el profesor en alguna parte del ensayo de Charles Lamb (The two races of men), tuvo que explicar algo de lo cual no tenía idea. Ninguno de nosotros tenía idea, pero me importó más que YO no tuviera ni puta idea. Primero empezó explicando la etimología de Eulogy (Eu - Bueno, Logos - (En su más pura expresión) Palabra). Elogio, palabras buenas. Y después, procedió a explicar la ubicación de un mar y como sus propiedades afectaban el texto. Como el mar, por esas propiedades, convertían el párrafo de ese texto en particular, en toda una metáfora (Ensayo romanticista, puffft, ¿qué se podía esperar?).

El caso es que era algo, que debía haber sabido. En ese momento, por más absurdo que fuera, sentí que DEBÍA saberlo sin que él tuviera que decírmelo.

No pude aguantar más la clase, me salí a fumar un cigarro.

No estoy en una buena etapa de mi vida, es la verdad. Cuando esas cosas suceden, recuerdo buenas palabras. Recuerdo lo bueno que aún tengo. Recuerdo de lo que soy capaz.

Y aunque el orgullo me mata, también me sacará adelante, aunque hoy no confío en él. Ya me cuesta trabajo confiar en mí.

Más vale que se asome el cabrón y saque una cuerda para ambos, antes de que nos ahoguemos.

Cansancio satisfactorio.

Estaba pensando en regalarles una antología de poesía semanal, y después pensé que sería un post demasiado grande y luego llegué a la conclusión de que tal vez sería bueno mantener un website de poesía pero luego me puse a pensar que entonces me llegarían requests de que publique poesía de aficionados y sería necesario, porque yo publicaría mis sonetos de aficionado… todo esto vino a mi mente por mi pequeña victoria personal en clase de Argel el día de hoy.

Y es que me siento tan cansado, que decidí dejar descansar la idea de la poesía y pensar en otras cosas. El día de hoy, la escuela fluyó normalmente. Los miércoles en mi nuevo horario, son un triturador de almas. A las 9 AM empiezo, a las 8 PM termino. Lo cual supuestamente está bien, porque los lunes no voy a la escuela… then again, I work my friends… y ya les platiqué mi trabajo que es un hijo de puta orgulloso de su madre.

Viene un mega choro después, quien guste puede darle click donde dice “dale click” valga la redundancia y perdonen las que estén por venir.

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Escena sexual.

El describir una escena sexual, creo que es lo más difícil. Hoy Argel dijo en su clase, que el buen escritor es el que causa reacciones físicas en el lector. Un escritor puede hacer sudar, puede hacer que te pare los pelos de punta, puede provocar exclamaciones exageradas y si tiene suerte en la descripción sexual, erecciones y humedades.

Es más gratificante causar humedades, una erección cualquier niño de 15 años la tiene.

Por eso, admiro a escritores como J.P. Farmer que en su tetralogía del mundo río, sólo describió una escena sexual y fue una violación onírica. A mi me causó angustia, temor, confusión… provocó el sentimiento adecuado, esa escena sexual en particular.

Escritores como Stephen King, utilizan la sexualidad para romper a una persona. También Ende, en sus libros que tratan más de filosofía, que una historia sin fin, trata a la mujer sexual de una forma implacable. A lo que me refiero, es que utilizan a la sexualidad como debe ser, un recurso que ocasiona sentimientos en las personas que los leen. Una sexualidad puede significar un renacimiento o una muerte, no una mamada de CCS.

La sexualidad es tan fuerte, tan profunda…

algún día quisiera escribir de sexualidad, con tanta profundidad, que los buenos lectores sepan reconocer la diferencia entre el espíritu y la pornografía.

Sueños

Lo que me preocupa de los sueños es como afectan mi paranoia. En estos días me he deslizado facilmente a los sueños, al dejar el mundo de la realidad me deslizo facilmente y me pierdo. La paranoia, como demonio andante, me habla y me dice que no debería hacerlo… que así no podría revisar que hay detrás de mis espaldas, quien me sigue y quien me observa.

Como ayer observaba a través de la ventana de un coche a dos muchachitas riéndose de la vida, obviamente. Pero el demonio paranoia me dice: “A lo mejor se rien de tí”. Eso se puede acallar fácilmente diciéndole: “¿Cómo hacen para reírse de mí, si ni siquiera me conocen?”

Buen punto, pero queda la semillita.

He estado pensando mucho lo que dijo Argel y me doy cuenta que me he vuelto soberbio en muchos aspectos. Sobre todo en cuanto a mi estilo de escribir, me he vuelto descuidado y seguro. Después de acabar Taxi, me sentí capaz de escribir lo que fuera y es cierto lo que dice Argel… una novela requiere mucho trabajo, requiere sobre todo: personajes. El trabajo para escribir un personaje es muy difícil, porque tienes que inventarle su vida y darle una excusa a su vida en el mundo que le estás inventando.

Yo me dedico a los personajes, ese es mi estilo… después de todo, y también lo dijo en la clase de ayer, cuando leemos una novela, lo primero que esperamos es la identificación del personaje. Ahí es donde entra mi enseñanza con respecto al viaje del héroe. Literatura Básica 101. Todos los personajes deben gozar del Viaje del Héroe para hacerlos reales, al menos en una novela.

Si soy soberbio y creo que puedo manejarlo ya a como me venga la mente, entonces mato a los sueños y me vuelvo paranoico. Todo tiene relación. No puedo seguir escribiendo los sueños que tengo si espero inventarlos de la manga y me miro al espejo sintiéndome un mago de las letras, puesto no lo soy.

Ahora entiendo porque me cuesta trabajo continuar mis escritos, porque me he olvidado como escribir y creí que merecería la gloria tan pronto terminara algo, le sucede a todo mundo. Y si lo piensan bien, es un arquetipo de otro personaje más en esta vida.

Y el gusanito del pasado me dice que se acercan las navidades… todos los días se acercan.

Escuchando: Enigma - Return to Innocence.

Mi vida el Miércoles, 27-11-2002

He estado pensando en hacer un fotolog y cambiar el diseño de mi bitácora normal. Más o menos ya tengo la idea en la cabeza, nada más tengo que levantar el enorme culo cerebral y ponerme a trabajar en Dreamweaver. A la mejor matar el CSS y poner todo en tablas…

Si logro cambiar el diseño, probablemente sea permanente… realmente soy malo en las cuestiones de diseño, más que malo, flojo. Por eso implementé este sistema de Movable Type, ya que facilita el que actualice esta página que tiene un cierto parecido con mi página anterior.

Pero bueno, échenme porras para el cambio de diseño, ya tengo la imagen de entrada que quiero utilizar, nada más tengo que sacar los colores y el papel reciclado y aplicar todos los cambios.

Respecto al Fotolog, ya le pedí la cámara digital a mi jefe para ver si empiezo el proyecto con fotos de la escuela (para que conozcan la UNAM), fotos de mis compañeros de trabajo para que conozcan a esos personajes, y si se puede, una que otra foto de alguna modelito para que se les caiga la baba a los caballeros. (A los hombres no, porque varios son gays y van a pensar mal :P)

La escuela… bueno, espero que mañana Astrid lleve la copia de la novela que imprimí para Argel, ya para dársela. El examen de inglés no me preocupa tanto (debería preocuparme, porque sabré mucho inglés, pero no se nombrar estructuras, ni las preposiciones, ni tanta pendejadita que bueno, es pendejadita básica para pasar el curso… espero recuperarme con el examen de los cuentos que leí).

El que me preocupa y para el que he estado estudiando es el de Cultura Europea. No tengo ni la más reputa idea de que va a venir en el examen, pero lo estudié todo, las columnas Dóricas, Jónicas y Corintias, las sonrisas arcaicas, la literatura lírica, la diferencia entre el tirano de ayer y el de hoy, así como el código Draconiano y los ilotas.

Me voy a volver loco… Y para acabarla de amolar, seguro la fumadora en clase profesora de Civilización Grecolatina va a querer la Odisea terminada para dentro de dos días. No llevo más de la nosequeava rapsodia (al menos eso es un avance).

En el trabajo, el casting salió maravillosamente… necesitabamos chavas futbolistas entre 12-14 años dispuestas a raparse. Pensábamos que no encontraríamos muchas, afortunadamente y gracias al cielo, pensábamos mal.

Harto trabajo, harta escuela, harta vida. He estado pensando en cómo seguir escribiendo el Poder Gris y afortunadamente, ya hilé un capítulo. Ahora nada más es sentarme y escribirlo… sentarme y escribirlo… tic sentarme y tac escribirlo.

Escuchando: Botellita de Jerez - Niña de mis ojos.

Pensamientos Aleatorios.

Mientras venía camino a casa, se me ocurrieron muchas cosas que escribir aquí, que para el caso es ninguna.

Hoy la clase de Argel me hizo pensar: “Debería escribirle un soneto a mis amigos, uno para cada quien y tratar de que sea un buen soneto”. Claro, sigo peleado con la poesía y mientras más reflexionaba al respecto, me acordé que hay lugares en internet que ya te los hace de a grátis.

Nada más ponle unas cuantas palabras determinadas y voilá, eres un poeta al instante. Así que descarté la idea de escribir un soneto para cada uno de mis amigos.

Y luego me puse a pensar en una de mis paranoias cuando era niño… ¿Recuerdan que hace años salía a la venta una revistita con temas increíbles, místicos y despampanantes de “Ripley, aunque Vd. no lo crea”? Una vez me llevé uno de esos ejemplares al baño, tenía yo como 6 ó 7 añitos, lo recuerdo bien, y me puse a leerlo… en una de esas leí algo que decía: “6 de 10 de estos ejemplares se leen en el baño”.

Era niño e influenciable, en ese momento realmente disfruté estar en el lugar indicado en el momento indicado. Es por eso que hoy en día, no me llevo ni la Biblia para leerla en el baño. Cuando lo intento, alzo los ojos y me pregunto cuantos editores celestiales me estarán observando en ese momento.

Después me puse a reflexionar en los problemas de Astrid y Ariadna, en como ando yo presumiendo a mi muerta en particular… (Pero es necesario para sanar, me digo, cuando me escucho pronunciar el nombre de Cecilia y empiezo a contar la historia).

Además son las fechas. Y a las fechas hay que respetarlas. Su número y su mes se han ganado, y no se diga del año, que lo portan tan orgullosamente.

Estoy cansado y la vida promete que me va a dar un resfriado de los buenos, ya me imagino mañana… si este post no es de su agrado, agradézcanle a la fiebre que tengo.

Argel’s Class

La clase de Análisis de Textos en Español es divertida, por los comentarios sarcásticos de Argel. He notado que el profesor no es de la predilección de todos, pero vaya… no se puede pedir todo en la vida. A mi me interesa su clase y es la que me mantiene despierto, me ha hecho autocrítico novato y eso, aunque es poco, me ayuda a implementar mejorías en mis textos, los cuales en varias partes son deficientes.

Dejó un par de poemas interesantes y un ejercicio que merece el mismo adjetivo, tenemos que cambiar las palabras del poema de Velarde que creemos poder cambiar y buscar que la métrica se mantenga igual, sin dañar el contexto. Cuando lo veo y pienso qué hacer, me resulta difícil pero es uno de esos retos que se quiere dar el que quiere ser escritor.

El único reto que no me adjudico, es hacer poesía. Se que no soy malo, en el Poder Gris me aventé unos sonetos que según mi crítica Rosa Bianca tenían buena métrica y no mataban el ritmo (la verdad, son malísimos).

Rosa Bianca… es una de esas historias problemáticas del pasado… sin querer le hice daño y así es como no la he vuelto a ver. Es mi problema de mi y mis relaciones. Tengo una sutileza impresionante y cuando debo seguir el cerebro, sigo el thanatos. ¿El eros, dicen? ¿Qué una relación se lleva con el corazón? Es un cliché de las películas americanas, no se aplica en mi caso, pero gracias por mencionarlo.

En fin, siguiendo con Argel, le propuse la idea para darle mi novela (No el Poder Gris, la otra) y la critique. Accedió y me sonreí. Veremos que dice un profesor de Análisis de Textos ante este, su humilde servidor, que algún día procura ser escritor.