Angel

Aziel (Escrito en el 00)

Dedicado a Mauricio Bonilla Caballero.

Aziel, un nombre profundo y de significado, el ángel de muchos, el ángel que era rápido y eficaz en su trabajo. No sabía cómo había llegado a ser un ser de alas y aureola, ya que gozaba de un carácter muy fuerte. Era decidido y carismático, eso lo entendía, pero también se molestaba muy rápido y actuaba de manera tajante. Una vez que tomaba una decisión no había marcha atrás. La decisión podía ser no correcta para el afectado, pero siempre era la correcta para el mismo Aziel. Los que buscaban acercársele debían pasar por un riguroso examen en su alma, no cualquiera podía acercarse a ese ángel, los que lograban entrar en su gracia debían pelear duro para no alejarse de él.

Era duro, Aziel era duro con las personas a quienes quería, pero lo hacía por su bien. Gozaba de la franqueza y la honestidad directas, no conocía la palabra sutileza ya que nunca la había aplicado en su vida. Aún así, no dejaba de ser un ángel. Buscaba hacer el bien, un bien que tal vez era apenas perceptible pero lograba su propósito.

Siguey leyendo →

¡Qué todo termine ya!

En el sueño le dieron las instrucciones específicas de como acabarlo todo. Sólo bastaba una sencilla fórmula, unas cuantas palabras y un poco de determinación. Eso le había dicho el demonio, ¿o era un ángel de alas negras? Trató de recordarle el rostro, y tan sólo podía dar con la mancha borrosa de un hombre (o tal vez era mujer), de voz seductora que le cantó las palabras y las instrucciones.

No fue el único sueño, fueron varios. Desde que nació los había tenido, sin embargo no les había encontrado sentido porque no lo había. No le veía sentido destruir el mundo, tampoco le miraba necesidad. Aún cuando el niño se convirtió en adulto y cambió las caricaturas por las noticias deprimentes. Después lo dejó su pareja de toda la vida y tuvo problemas en el trabajo. Aún así no había sentido, no había necesidad.

Surgió cuando se miró al espejo y no se reconoció. Trató de darse una explicación, ¿quién era el hombre que había ocupado el contrarreflejo y cuándo se había vuelto él, el reflejo? ¿o era viceversa? ¿o no era ninguno de los dos y se había convertido en el espectador de sí mismo? Tocaba el espejo (o tal vez no lo tocaba él, sino el otro) y su gemelo hacía lo mismo (tal vez era él y no su gemelo). Cuando él sonreía, el otro también. La expresión sombría se imitaba a la perfección y también la alegre. ¡Pero no era él! ¡No era él el que estaba en el espejo y tampoco era el que se miraba en él!

En sueños persiguió al ente borroso de sus sueños y le hizo caso. Tenía muchas fórmulas: con una recupero su estabilidad económica, con otra recuperó a su pareja y la tercera, la utilizó una para recuperar la paz en el mundo (la cual funcionó unos pocos días). Ninguna de las tres le ayudó a recuperarse, el tipo en el espejo y el tipo que se miraba al espejo, seguían siendo distintos a él y se sentía como un espectador desesperado y enmudecido por el control remoto.

Intentó lo indecible, tomó el espejo y lo dejó caer en el cuarto del baño. Éste se fragmentó. Desahuciado observó que el tipo del espejo y el que miraba el espejo se multiplicaron de manera infinita. Y estos salieron a las calles a romper más espejos y donde quiera que pudiera haber un reflejo y un contrarreflejo.

Esa noche, durmió mal y cuando logró hacerlo, le visitó el ente amorfo. En el sueño le dieron los pasos consecutivos que habría de seguir para terminar con todo. Era una fórmula muy sencilla, que constaba de dos versos y un poco de sentimiento en la voz. Eso le había dicho el ángel, ¿o era un demonio de alas dracónicas? Trató de recordarle el rostro, y tan sólo podía dar con la mancha borrosa de una mujer (o tal vez era hombre), de voz profunda y calmada que le susurró las palabras y las instrucciones.

No fue el único sueño, fueron varios. Cuando se gestaba en el vientre tuvo los primeros, sin embargo no les había encontrado uso práctico porque no lo había. No le veía caso destruir el mundo, tampoco le miraba lógica. Aún cuando el niño se convirtió en adulto y cambió las matinés de domingo por los periódicos matutinos. Después le abandonó su media naranja y tuvo problemas en la fábrica. Aún así no había caso, no había lógica.

Hasta que se miró al espejo y no se reconoció.

Relatos

Saludos…

Recopilé los pequeños escritos (4) que hicé en la iniciativa de Relatos que organizó el weblog de DCpcion.

Espero les agraden.

Siguey leyendo →

Cuarto de Máquinas III.

Este post es parte de una serie, llamada “Segunda parte del diario de Simón Dor: El viaje”. Anotación 33 de 48


Simón salió del Cuarto de Fest y se dirigió al Cuarto de Trofeos, en él, depositó el reflejo en el espejo del súcubo Zalic Luia y también sacó de sus bolsillos las tres semillas que pudo recuperar del Cuarto del Laberinto. Se acercó al mueble donde estaban las llaves y la pistola de McGonnagal, y sin perderse en decisiones, sacó una de las llaves del llavero y la mantuvo firme en sus manos. Esta vez, no se perdería.

Salió del Cuarto de Trofeos y se dirigió a la puerta del Cuarto de Máquinas. Cerró los ojos y la mano que sostenía la llave se sabía el camino de memoria para entrar a la cerradura.

CLICK.

La puerta se abrió, Simón Dor empujó la puerta y entró. No había marcha atrás, en el amanecer número veintiuno.

Siguey leyendo →

Tal vez

.zirtaeB noc éños yoH

.legna nu areuf is omoc alle ed nabalbah em euQ

.se ol on euq es oY

¿séver la obircse éuq roP?

¿sadamrofed nétse sartel sal y odaminret ayah on oñeus le euq edeuP?

¿neiugla ed oñues led etrap res etneis es éuQ?

Diario de Simón Dor. Día 44 y Día 45.

Este post es parte de una serie, llamada “El diario de Simón Dor”. Anotación 35 de 47


Día 44

Uno de mis sueños más recurrentes en esta vida, es el de caminar en la noche y después, mientras los sueños me jalan con hilos invisibles, alzaría mis brazos y se encendería el fuego interno de mi pasión, brotarían alas de ángel caído o el ángel de una sóla ala y me iría, allá al cielo, donde está el Crucero Espacial. Dejar de existir como hombre y alcanzar mi perfección como un espíritu. Desde niño he soñado en ello y mi lugar preferido es en la noche, cuando las estrellas citadinas nos hablan.

¿No es hermoso ver en la noche las luces de la ciudad cuándo caminas sólo? Tal vez. Tal vez es hermoso. Yo conozco la hermosura de la luna acompañado, pero cuando estoy en mi soledad, pierde su símbolo y se convierte en una enorme piedra que me transmite nostalgia. Lo mismo debe ser con las luces de la ciudad y con las estrellas, no es lo mismo tu propia compañía que la soledad del otro siguiéndote a pasos ligeros.

Día 45

El Destino.

Es una palabra muy grande, llena de significados para gente espiritual y olvidada por los ateos. Es difícil concebir la idea de que una serie de pasos determinados nos llevará a una cosa, sin interrupción de las leyes del caos. También es difícil creer que no importa lo que hagamos, el destino se hará de una manera u otra. ¿Cómo definir el Destino, si en realidad es una palabra subjetiva?

Definición de diccionario:

DESTINO

m. Hado, suerte: no debemos acusar al destino de nuestras desgracias. (SINÓN. Estrella, sino, fortuna, fatalidad.)

Encadenamiento necesario y desconocido de los acontecimientos: creen los fatalistas en la omnipotencia del destino.

Destinación: Ese barco sale con destino a Cuba.

Empleo u ocupación: pedir un importante destino en Hacienda. (SINÓN. V. Empleo. )

Creo que eso lo aclara todo.