Una vaca muere por el acoso sexual de un burro
Un vecino de la localidad gaditana de San Roque ha solicitado al Ayuntamiento que le indemnice por la muerte de una de sus vacas. El animal se despeñó por un terraplén mientras huía despavorida del apetito carnal de un asno propiedad del municipio. El demandante asegura que el pollino persiguió con dudosas intenciones a la vaca, mientras que el ayuntamiento defiende que fue la vaca quién provocó al burro con sus continuos y obscenos contoneos.
Algunos acontecimientos recientes, mundialmente conocidos, han puesto en el candelero la figura del acoso sexual, reprobable forma de obtener favores sexuales abusando del poder que se tiene sobre la víctima. Pero estas situaciones no sólo se producen en las altas y sofisticadas esferas de la sociedad. En el municipio de San Roque, en el Sur de España, un reciente episodio de este tipo ha provocado gran alboroto, tanto por haber terminado con la muerte de la víctima, Sabrina, como por algunas de las explicaciones que se han vertido sobre el asunto.
Este es el caso:
Sabrina era una vaca que pastaba apaciblemente en su prado cuando sufrió la violenta persecución de un burro llamado curiosamente Santo, trance que terminó con la muerte de la fémina rumiante.
José Domínguez, propietario de la vaca, puso la pertinente denuncia contra el dueño del pollino agresor que, casualmente, resultó ser el propio Ayuntamiento.
Y ahí es cuando comenzaron las discutidas declaraciones. El concejal de Festejos, José Lara, quiso disculpar la conducta del cuadrúpedo, alegando que el borrico fu provocado por la vaca, la cual iba “desnuda completamente, con las tetas al aire”.
El denunciante Domínguez no acepta esa justificación; “¡Cómo voy a ponerle un sujetador a la vaca! Que yo sepa, siempre han ido con las tetas al aire”.
Al parecer, el vetusto tópico que culpabiliza siempre a la hembra como provocadora está arraigado en lo más profundo.
Curiosidades Jurídicas: Acoso Sexual Animal
Comenzamos esta edición con una nota de “simpática” nota, originada en España y publicada por Victor Rodríguez Hernández en una lista de derecho, a través de la cual se demuestra, una vez más, que el derecho dá para todo.
Se trata de un vecino de la localidad gaditana de San Roque, que solicitó una indemnización por la muerte de su vaca, ocurrida en ocasión en que huía del acoso sexual de un burro, propiedad de la Corporación municipal.
El propietario de la vaca alega que el asno entró en su terreno persiguiendo a su animal con intenciones deshonestas y ésta, al tratar de escapar del acoso, cayó por un terraplén como consecuencia de lo cual murió.
La historia comienza cuando los municipes de San Roque deciden adquirir un burro para el portal del Belen viviente que instalan todos los años por Navidad.
El burro pasó el resto del año en una finca de la localidad lindante con la del propietario de la vaca fallecida, que se dedica a la producción de leche.
La demanda del vecino señala que fue el burro quien entró en su terreno acosando sexualmente a la vaca, mientras que el Ayuntamiento considera que la vaca provocó al asno.
José Lara, concejal de San Roque, explica su versión de los hechos, “se trata de un burro joven, con mucha fuerza, y claro, al salir la vaca completamente desnuda, con las tetas al aire, pues igual el animal salió de madre y embistió”.
Ahora serán los servicios jurídicos del Ayuntamiento los que tendrán que decidir si hubo realmente acoso sexual por parte del burro.
HARARE, Zimbabwe - Israel Zihanga ha sido condenado a nueve meses de prisión por mantener relaciones sexuales con su vaca, con quién el hombre asegura haberse casado por un rito de su propia cosecha. Zihanga aseguró al tribunal que empezó a mantener relaciones con el animal por miedo a contraer el virús del SIDA, pero acabo enamorándose, por lo que le prometió fidelidad eterna.






