Twitt MX1

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Recuerden que este sábado se llevará a cabo el primer encuentro de Twitteros, bloggeros y podcasteros de México TwittMX en el Roma Billar (Orizaba No. 99 esquina con Tabasco, en la Colonia Roma) a partir de las 16.30 hrs (GMT-06:00).

Árbol de los Mil Amores. Primera parte.

Junté, desde el fin de semana, una pequeña antología de posts para celebrar el día del amor y la amistad. Al pendejo de San Valentín. Por eso no había escrito. Los dividí por categorías, releí pedazos de mi vida, descubrí diferencias abismales. Quise compartir esto con ustedes y pensé, incluso, regalar un PDF con todas estas entradas. Había de todo: cuentitos, pensamientos, recuerdos, etcétera.

Sin embargo, mi post recopilatorio se acaba de ir a la basura. Como suele suceder cuando uno confía demasiado en la tecnología. Un bug del programa que estoy utilizando. Era de esperarse, después de todo, es versión beta.

No quedó nada.

Honestamente, me da flojera hacerlo de nuevo. Así que esta vez, dividiré los posts en varias partes. Si alguno de ustedes gusta armar un archivo de texto o un archivo de word y mandármelo al final para hacer la revisión, agregar la licencia y subirlo al servidor para compartirlo, me harían un gran favor. Si tienen alguna sugerencia (o algún tema), sea esta bienvenida para los próximos días.

Estos son algunos cuentos de amor. Si no lo crees así, no me culpes… el amor es todo. Es un término tan ambiguo, qué, no vale la pena discutirlo.


Un viaje, Café Tacvba.

Sólo he sacado mi laptop durante dos viajes en camión. Este, que va a Puebla y llegará en dos horas. Y el diciembre pasado, que fui a Guadalajara. En diciembre estaba estrenándola y me pareció buena idea meterle algunos episodios de “House M.D.” para distraerme durante la noche. Insomnio. Esperaba con ganas el insomnio, para utilizar mi juguete nuevo. Sin embargo, cuando cayó la noche, sentí pena por molestar a otros pasajeros con la luz de la pantalla. Decidí cerrarla y dormir. Esta vez, sentí la urgencia de escribir algo.

Antes escribía en los camiones a mano. Mis a’s y mis e’s, parecían arañas con cada piedritra o cada frenón del piloto. Era una lucha constante contra la física. El ser humano es una persona muy necia. El ser humano, por complacerse así mismo, es capaz de enfrentarse contra leyes muy básicas y universales. No puedo contar las veces que he intentado escribir durante un viaje. La imagen del escritor viajero, sobrepuesta en un microbús. Era ridículo, pero divertido al fin y al cabo. Cuando escribes, o lees, la gente se asoma para ver. Es un espíritu curioso… pues curioso. El mexicano si lee. Sobre todo si se trata del Libro Vaquero. ¿Qué escribía en mis viajes de Tacubaya a Polanco? Terminaba por escribir de lo difícil que era hacerlo en los camiones. Justo como ahora escribo lo cómodo que es hacerlo desde una laptop.

También escribía acerca de las personas que miraba. Anotaba sus manías. La persona que se sentó a mi derecha, por ejemplo. Antes de arrancar el camión, se asomó intensamente para mirar el pasillo. Como un perro desconfiado de las visitas, alzó las orejas y no se movió ni tantito. Lo miré unos segundo. Medio me correspondió la mirada. No saludó siquiera. Antes de sentarse, susurró un suave “puta madre”. No le gusta viajar acompañado, supongo. Tan pronto el camión arrancó, se cambió de lugar. Olí mis axilas. No, no olía mal.

Me dio gusto que se fuera. Es mejor tener dos lugares para uno solito. El señor, de repente se asoma para verme con mi laptop, mientas come. Una torta de milanesa y un té arizona de sandía. La película suena. El tráfico esta bueno. Es agradable escribir durante los trayectos. Escribir es pensar en voz alta, todo lo que miras a través de la ventana. Lo que miras en tus compañeros de viaje. Compañeros silenciosos, desconocidos, distintos en toda ocasión. Siempre miro atentamente los rostros de las personas que suben al camión. Es una fantasía que tengo: si el camión choca, si el camión cae por el barranco, deseo saber con que personas voy a compartir la muerte o el esfuerzo por sobrevivir.

Dejar la Ciudad de México es lo más interesante. Atraviesas Zaragoza, Neza, etcétera. Ves la cantidad de camiones y de coches. Pasas por un cerro cuyo nombre desconoces porque no son tus rumbos. A veces pienso que es el Cerro de la Estrella, pero lo dudo. Lo sabría si realmente me interesara. Miras las grutas y la erosión del terreno. También una virgencita a la que puedes alcanzar escalando. El tráfico. Camiones de ADO, Estrella Roja, SUR. Camiones que van hacia Chalco, San Martín, Río Frío, u otras partes del Estado de México. Algunas veces me pregunto como sería vivir por ahí. La película hace escándalo para entretenerte. El hombre perro ya esta hablando por celular.

Ahhh, las ocurrencias de salir por el puente. De todas maneras, debo trabajar el lunes. Mi casting se complicó de una manera increíble. Mi señor director, quiere un niño chimuelo de 4 ó 5 años. ¿ustedes recuerdan cuando perdieron sus dientes de leche? Yo no. Pero según los dentistas del mundo, estos se pierden a partir de los 7 (un poco más) años. Los niños de 7, 8 ó 9 años, piensa mi director, ya están demasiado grandes. Mi solución: seguir tomando video a los niños del mundo, hasta que encuentre lo que busca. Por cierto, también quiere que el niño sea capaz de recitar Hamlet.

Si continúo así, en dos horas terminaré escribiendo una novela. Es hora de cerrar esta laptop. Ya se cumplió el capricho. Pasen buenas tardes, o noches, o hasta la hora que se me permita publicar esto.

#$%& Cómics, número 4.


Son unos chingones, #$%& cómics

El maese Guffo, mandó los números de #$%& Cómics. 1, 2, 3 y 4. Tengo en mi poder, sin temor a decirlo, una verdadera joya. Tampoco temo decir que quienes están detrás de esta iniciativa, son unos chingones del comic mexicano y su propuesta es una gran oportunidad de recuperar, fomentar y desarrollar uno de los grandes placeres que todo país debería tener: historias inteligentes, muñecos bien hechos y una imaginación estimulante y desbordante.

En palabras más simples: Personas que aman y crean el cómic. Personas que tienen la inquietud de contar historias.

Si son seguidores del blog de Guffo, habrán leído también las noticias de como se ha desarrollado la publicación desde el inicio. Si no, sugiero que entren a revistadecomics y lean algunas de estas historias en forma gratuita. También pueden conocer mejor a los colaboradores y mantenerse al tanto de los eventos que la acompañan.

Incluye historias de Ricardo Cucamonga y Jorge Cavazos. Los dos son unos chingones, a los cuales he admirado (y envidiado) silenciosamente desde que conozco sus historietas. Otro colaborador, que llevo relativamente poco de leer, es el Señor Kabeza (mejor conocido como el Oso Bipolar). En el número cuatro, tuve la fortuna de encontrarme a mi carnal. Por supuesto, hay más autores y todos muy buenos.

La variedad pasa desde lo cotidiano, las tribulaciones de la oficina, ciencia ficción, reflexiones muy personales, regresiones a la infancia u oscuras artistillas porno que no tienen el menor empacho en cogerte, partirte la madre y cogerte de nuevo. (Insisto: un cómic donde aparezca una nena amordazada con un gagball no puede, no es, y no será malo. Nunca).

No sean huevones. Denle click a cada una de las ligas y entérense. Si ya las conocen, vayan y leanlas de nuevo. Platíquenle a sus amigos. Animen a los creadores y agradezcan su trabajo. De verdad… esto es historia. Es una gran oportunidad para el cómic mexicano. Si odian la perspectiva: “Uh… ¿porque es mexicano ya es chingón? no mames”, permítanme aclarar: Es una gran oportunidad para el cómic en general. Difundirlo, crearlo, madurarlo, entenderlo y disfrutarlo. Sobre todo disfrutarlo.

Postdata: LEAN EL AGUJERO NEGRO BLOGUERO DE KABEZA.

Postdata 2: La primera pendejada que hace mi mac, sacar una foto al revés. (Chiste pendejo).

Love Today, por el cuasiqueenense Mika.

¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí? Mientras el Cryztales le mira, esas preguntas rondan en la cabeza de Fest. Piensa que es curioso que se pregunte su identidad cuando alguien, plenamente orgulloso de ser llamado Cryztales, le observa. ¿Por qué la i griega y la zeta? Para reforzar y personalizar su identidad. ¿Por qué Cristales? Porque cuando trabajaba de mesero, en sus primeros días, rompía muchos vasos y platos. “Agustín Fest”, o “El Árbol”. Piensa en ellos. De verdad son ambiguos. Cualquiera puede tomarlos y hacer lo que quiera con ellos.

Agustín pensó en los nombres durante el día. Los nombres… los nombres… escucha tantos nombres al día. Hoy, quien sabe por qué, pensó sobre los poderes mágicos de la palabra nominal. Son una llave, un símbolo, que describen una serie de características físicas y mentales. Los padres tienen un enorme poder sobre sus hijos. Los hijos, después, desafían a los padres: “Quiero ser Cryztales”, por ejemplo. Sin embargo, un padre te recordará siempre tu nombre verdadero cuando habla contigo. Ya eres alguien para tus padres desde que naciste. Eres otro para tus amigos. Todos los nombres eres tú.

Fest, se quedó un rato viendo el monitor. El video de un hombre sonriente, como todos los modelos. ¿Todos los nombres son sonrisas? Sonsonete. Una señora dijo su nombre convencida de ser ella misma. Una actriz, vestida de monja, lo dijo como si fuera una plegaria digna. Asintió lentamente. Continuó el tedioso proceso de manzanita c, n, v. Dos nombres y dos apellidos. Todos esos configuran una persona. Diciendo uno, visualizas a la persona, visualizas los recuerdos que tienes con ella. Sonrió brevemente. ¿Cuántos poetas no han hablado de los nombres ya? ¿Escritores, sociólogos, psicólogos, grandes pensadores, niños demasiado inteligentes, los perros que mueven las orejas cuando escuchan el suyo?

El árbol miró a su amigo el cacto de reojo. Se lo encontró en un bazar, y se enamoró. Le llamó Bob. El árbol acarició sus espinas, y sus hojas se llenaron de estas. No se quejó, porque los árboles no hablan. No señor. Aunque los árboles tampoco acaricían. Sólo respiran, y el romántico, cree que observan. Mitificar al árbol. Un testigo silencioso. Los árboles tampoco voltean. Pero este, en particular, lo hizo. Aunque… como quien dice, si nadie escucha al árbol caer y si nadie lo mira voltear, ¿realmente sucedió?

Busco asistente que me traiga mi café y me haga chaquetitas durante y después de las jornadas laborales. Interesadas, favor de mandar CV, foto y otras pavadas a mi e-mail.

Jigsaw Falling Into Place… Radiohead, otro regalito.

Fest muere de sueño. Quisiera llegar a casa para dormir. Sin embargo… sabe, en alguna parte de su inconsciente, que no será así. Tiene otro casting de niños. Afortunadamente, él no tomó la mayoría de los videos hoy. Pero cree, no, casi lo asegura, que los niños del jueves y viernes rompieron algo fundamental en él. Rompieron su esperanza en toda la humanidad. Hubieron madres que mandaron a sus niños aún cuando no cubrían la edad. Para saber si no mentían, les preguntaba sumas o restas muy sencillas. Si no podían responderlas, asumía que los niños no estaban despiertos o no funcionarían en el casting.

Algunos niños se emocionaron por las preguntas matemáticas. Esperaban ansiosos que fuera su turno para responder. Fest recordó su niñez. Le gustaba ser un niño aplicado. Era de esos insoportables, que les llevaba manzanas a las maestras que le caían bien. Tanta mudanza, o los distintos ambientes, mataron su espíritu académico. La academia requiere modales y trato social con los profesores. En la academia también existen las relaciones. Los niños cobraron el aspecto social de Agustín Fest. Se portaba amable con ellos, aún cuando quería estrangular a uno, o dos… o cien.

Este casting es más sencillo… en teoría. Deben jugar con unos carritos que compró en la mañana. También deben pretender que su padre les enseña a manejar. Olvida, que muchos de estos niños, son hijos de divorciados o solteras. Los niños abandonados sentirán tristeza cuando les pregunta-. ¿Tu padre ya te enseñó a manejar? -tienes que luchar mucho, piensa también. Ojalá no luches aquí toda tu vida.

Ojalá.

Escribió en algunas páginas de su diario, aprovechando que compró unas plumas nuevas. Plumas de gel. Hoy despreció su letra femenina e infantil. Le gustaría que fuera más elegante. O madura. Contempla la letra y piensa en la niñez, en su niñez, y los niños. Los niños podrían ser un reto,. Enseñándoles a ellos, podrá hacerle mejor su casting a los adultos. Hubieron tantos problemas el jueves y viernes, que prefiere no hablar de ellos. Hoy se respira un poco de paz. Tal vez duerma.

Si Bob estuviera aquí, él se hubiera comido a todos los niños.