2010

imagen al azar

Hoy, que tengo un poco de tiempo, he paseado por uno que otro blog y varios hablan de sus dolores, de sus logros, de sus aciertos, sus cambios drásticos. Se acostumbra, cuando los minutos y las horas se agotan, pensar en el pasado y hacer una especie de comparación con el presente, sólo para reafirmar esos cambios y –con suerte– dirigir el rumbo de la nueva vida. Las palabras son similares en el collage cibernético: Mi logro profesional, mi derrota sentimental, tantos sueños por cumplir, bienvenido el nuevo año.

Estoy en Villahermosa. Hace rato, si no me equivoco, estábamos a 32 grados. Aún cuando el calor no es constante, se te pega a la carne y ahí se queda… una armadura contra todo el frío que sentiste, en algún momento de tu vida. Killer, el french minitoy, bocina descompuesta, pasos zigzagueados, detective privado, se la vive con la lengua de fuera y llorando por el celo de su vecina negra. Pobre, pienso a veces, tantas ganas tienes de coger y nadie te deja. Mientras tanto, salgo al patio de la casa para fumarme un cigarro. En los pocos días de mi llegada he salido a caminar casi nada. Como siempre, he visto a las mujeres enseñando las piernas y sus escotes amplios. Sonrío con un poco de hambre, una mano me acaricia la oreja y me dice–. No tengas hambre, que yo siempre te daré de comer.

Mi mujer duerme en un sillón. Sí, todos los blogs hablan de lo mismo… fracasos, triunfos, profesionales, sentimentales, este fue un buen año, este fue un mal año, pronto terminará el año. El año cierra los ojos. Su último aliento de vida mientras escucha como lo nombran múltiples veces y lo siguen llamando. Basta, dice el año, basta de llamarme así… ya me voy. Lo prometo.

El perro sale a ladrar, corre, disfruta las rejas que en casa no tiene. Salgo con él, prendo otro cigarrillo y dando vueltas de un lado a otro, como animal secuestrado, me pregunto si también debiera evaluar mi vida. Ponerla en balanzas, separarla en momentos, valuarla con lupa. En las noches escucharemos vestigios de líos ajenos, dulces y amargos reproches, problemas familiares cuyas raíces –y por su mithos particular– son legendarios. Ajeno. Killer sabe más que yo. Se han llevado a su negra vecina, ya no llora, no piensa coger nada, no cree en otro dios más que el presente.

Buen perro. No sabes cuanto te envidio. Y también, como te quiero.

Más para leer:

  1. Pongan una canción para olvidar…
  2. Life on Mars – Seu Jorge.
  3. La venida.
  4. “Estás en el limbo de la moral”.
  5. Mis dulces recuerdos de LyFC

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8 respuestas to “2010”

  1. alice says:

    Feliz 2010 y pavadas para tí.

    Yo todavía no sé qué escribir de este 2009 …

  2. Rox says:

    Los perros saben vivir la vida mejor que nosotros. Cuando los míos corren, tienen un brillo en la mirada que muy pocos humanos tienen. Salu!

    • Agustin Fest says:

      Por eso siempre recuerdo aquel capítulo de “Married With Children”, donde Al Bundy habla de cuánto envidia a su perro.

      He buscado ese video en Youtube incontables veces, sin un buen resultado.

  3. Mara says:

    Yo quiero ser un gato azul ¡Y poder vivir varios siglos como gato con súper poderes!

    Ese es mi propósito de año ¿Apoco no es más fácil de cumplir que cualquier otro?

    Felíz 2010 n.n

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