Sueños de un pornógrafo. 3

¿Cómo debería comportarse un pornógrafo ya que ha establecido su empresa? Supongo que no es lo mismo que un trabajo normal o una vida normal. Trabajando en casting, conocí a uno que estaba, de alguna manera, relacionado con el negocio soñado. Traía el cabello largo y peinado con gel, hacia atrás, en una colita de caballo. Tenía un diente de oro, una cadenita y un anillo. Camisas y jeans. Si yo tuviera mi empresa de pornografía, ¿debería vestirme así? ¿A qué se dedica un pornógrafo cuando no duerme? ¿A dormir, a leer, a pasear por la Alameda y los fines de semana va con su familia al Ajusco o a la Marquesa?

Su hijo, un pequeñín de ojos somnolientos y cabello largo de nene ochentero, era muy agradable y muy buen actor. Salía en bastantes obras de teatro, su papá decía en cuantos cursos lo habían metido y estaban, en general, orgullosos de él. Al parecer el niño no trabajaba para mantenerlos, como suele suceder en algunos tristes casos, sino que lo hacía porque le gustaba el medio y sus padres le apoyaban. Un ambiente familiar aparentemente sano alrededor de un negocio que causa muchas sospechas. Aparente, porque yo solamente miraba por fuera y es obvio que cada familia, sabe su rollo. Hay familias que lo esconden todo, como la de mi padre, que no hace ningún esfuerzo por acercarse, para mantenerme escondido de sus hijas y su hijo. Enseñando valores.

Tanta la doble moralina en México, que debe ser un problema trabajar como pornógrafo.

Si yo fuese un pornógrafo exitoso, me convertiría en un mecenas para jóvenes artistas. Un lavado de dinero místico. Aunque, me parece que no sería dinero sucio. Finalmente se cubre una necedidad: Hombres y mujeres, desnudos y gritones, enseñando sus cuerpos en su materia más prima para deleite de los que no podemos en el momento. ¿Qué de malo tiene eso?

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