Soy un hombre educado. Después que ella mandó la fotografía, le pregunté si quería escuchar la verdad. El problema es que no dijo que bueno, o sí, de manera poco entusiasta… lo dijo con un SÍ, que escapó a los cuatro puntos cardinales que hasta pena me dio. Para no quedarme atrás, en la confesión de la verdad que se construía a medida que el tiempo pasaba, le dije que la empujaría contra el escritorio. Un breve silencio. Le alzaría la blusa por encima de los senos, le desabotonaría el pantalón y continuando con la sonrisa, y las reglas del dominio, empujaría para que ella no pudiera zafarse. Qué cosas. Imagínense su cara, que yo no pude porque la tenía de espaldas. Si seguimos así, suspiré, también habré de quitarte el brasier y bajarte los calzones a la mitad. Nada más faltaría que ella moviera el culo como gata ansiosa, pero esas cosas de verdad no pasan… en Cinema Golden Choice tal vez, por ahí de las dos o tres de la mañana… pero si lo movió, y ya estando en esas, y hablando de suciedades, hice lo propio que haría un hombre de mi condición—. Vestirla de nuevo, salir a caminar y ver arbolitos, y pajaritos… jeje.
Entradas escritas en Julio, 2007 ↓
Verdad.
Julio 9, 2007 — Consumidor de Entretenimiento, Sensitivo.
Escrito por Agustin Fest.
Suciedad.
Julio 9, 2007 — Asceta, Howl.
Escrito por Agustin Fest.
Pensaba, mientras iba al baño (curioso), en la suciedad y los materiales esterilizados. El hilo conductor iba por los átomos, la separación, las grietas naturales de los cuerpos. Es decir, un material como las piedras para escalar, alberga entre sus grietas pequeños animales, desde lagartijas hasta arañas, probablemente escorpiones. Un pedazo de vidrio, con la dureza de su material, debe costarle trabajo albergar bacterias, bichos u otras cosas. Una servilleta, por ejemplo, recoge fácilmente entre sus poros el polvo. Decididamente el ser humano debe ser el más cochino de todos… teniendo tantos poros, en tantos metros de piel, que guarda en su corazón los más oscuros secretos.
Una noche triste.
Julio 9, 2007 — Howl, Niño viejo.
Escrito por Agustin Fest.
Pienso que esta es una noche triste, porque sigue corriendo, no tengo sueño y el acto de salir un rato a la reja, sin el cigarrillo en la boca, dice que lo es. No me siento triste, ni desolado, ni melancólico, pero al parecer la noche sí. Pienso si me gustaría seguir viendo Death Note, acabar el tercer libro de Harry Potter o terminar un cuento que dejé pendiente. Después de releer varias veces el cuento, sentía que me faltaba algo. Lo leía, y lo releía. Se lo pasé a tres personas para que echaran un vistazo y, aunque no les gustaban algunas cosas, las tres concordaron en que faltaba algo. Si ya lo sabía, solamente necesitaba que alguien estuviera de acuerdo conmigo. Tres para no errarle. Con todo el dolor de mi corazón, tendré que reescribirlo. Al menos tengo los personajes y la situación.
Puede ser que la noche esté triste porque extraño a mi mujer, porque ganamos muy bien en el futbol, porque un perro allá afuera esta llorando o porque mi hermano ríe sin yo saber los motivos. Un pedazo de carne se asa en el sartén. En unas horas tengo que ir al aeropuerto, a escoltar a dos actrices para que se vayan a Argentina. No había escrito en mi blog por escribir ese cuento. Curiosamente, cuando era niño, era fanático de Hugo Sánchez y quería ser como él. —Se me hace una persona muy agradable —decía de chiquito. De él, y de Salinas de Gortari. Una tía me regañó cuando le dije eso—. No, no. Para confiar en las personas, no solamente puedes basarte en su bigote o en que te caigan bien los de pelo chino. Debe haber algo más.
Hay un problema con Salinas de Gortari… es un ratero, un gran ratero, un voluminoso ratero, simón… pero pues… también hizo lo que quiso. ¿No puede estar en la maldad, el propósito de nuestra existencia? No sólo la de él, o la mía, sino la de … Chuchito, y Perenganito. Es difícil aceptar, con tanta educación moral, que la maldad es un destino. Pero los malvados, como los inútiles y los imbéciles, sirven de mal ejemplo. Tal vez, esta noche es triste, porque pienso que la maldad es un propósito del ser humano.
Últimamente, he escuchado una y otra vez, “Caballo Viejo” (versión salsa) y “Pedro Navajas”. El corazón baila, porque el cuerpo es torpe, pero baila de todas maneras. Pienso ingenuamente—. Me gustaría vivir en algún lugar donde pudiera escribir canciones de salsa y mirar a la gente bailarlas. Como la gente baila alegre con canciones tristes, como esta noche. De sombrero y guayabera, alegrar el infortunio. Como pasa después de leer Harry Potter—. Me gustaría escribir de un lugar fantástico y de magia, intriga, y misterios. De todo te gustaría escribir, pareces un niño Agustín, escoge una cosa o mejor haz algo de verdadero provecho, me dice algún espíritu interno. Tal vez tiene razón.
Líneas: 2007-07-04
Julio 4, 2007 — The Net.
Escrito por .
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Construyendo verdaderos escritores…
Julio 4, 2007 — Lector, Literatura, otros blogs.
Escrito por Agustin Fest.
…a través de un blog.
Esto es de verdad, y lo que se debe hacer, cuando se escribe un cuento en un blog: Tallar el cuento, trabajarlo si la idea vale la pena, buscar otros enfoques y reescribirlo todo de ser necesario. La pronta publicación que permite un sistema blog, muchas veces da la falsa ilusión de un proyecto final. Yo, por lo general, sólo escribo borradores aquí. Más tarde, cuando me permito un tiempo y me exijo disciplina, trabajo algún texto que tengo en la cabeza. Muchas de las novelas inconclusas, las tengo aparte para revisar palabras, capítulos, eventos y situaciones. Con los cuentos, suelo arreglar redacción y eliminar los cabos sueltos. Sin embargo, ese es mi proceso de trabajar (literariamente).
Algo muy interesante y que se debe reconocer en Caza de Letras, además de sus excelentes propuestas para los ejercicios creativos, es como han invitado a los cuatro últimos participantes a escribir el último cuento y trabajarlo en distintas etapas. La verdad, guardo mis comentarios, porque todos ellos tienen bastantes ya de por sí, y supongo que tienen mucha presión encima. Sin embargo, como lector, uno puede ser testigo de este proceso y aprender de él.
Los cuatro cuentos finales, los pueden encontrar aquí.
Ajo Kano. Dos versiones del mismo cuento. Yo, y ella. Trabaja las dos por separado. El cuento adquiere dinamismo cuando se separan las estructuras, pero puede dar la ilusión de estar escribiendo dos cuentos en vez de uno. Juega con una propuesta oriental. Tomar nota de como maneja las dos voces para cada una de las estructuras de su cuento. Sería bueno, como lector, investigar la terminología oriental y saber si el escritor nos inventa, o realmente sabe de lo que habla. ¿Nos engaña lo suficientemente bien?
Barrita de Mandarina. Párrafos largos. Los diálogos contenidos dentro de la narración. Notar las voces que se utilizan, por qué. Utiliza puntos, más que comas. ¿Se acuerdan que hablaba de la progresión? ¿Funciona en este caso? ¿Ayuda la posición de los puntos y los párrafos sin separación de diálogo, a que el cuento sea más comprensible, o al contrario? En caso de qué no, ¿sirve al propósito de la historia el aglutinamiento?
Kusco. El cuento, viéndolo por encima, es clásico en su estructura: Primer párrafo sin sangría y los demás sí. Los guiones para separar los diálogos. Un cuento mexicano, por las costumbres y las menciones religiosas. ¿Es el cuento de alguna región en especial? ¿Se nota que es de esa región? La religión siempre es importante en un cuento, porque puede incluir símbolos adaptados de la Biblia. ¿Este cuento los incluye? ¿o simplemente es un reflejo entre la sociedad y su culto? Ciertos términos se repiten a lo largo del cuento, ¿por qué? ¿Son importantes para el cuento? ¿Es vital que como lector, los llevemos hasta el final?
Falanja. Aquí la religión cobra otro enfoque diferente al de Kusco. Una especie de fervor religioso (católico), ¿tal vez ascético? ¿O no se separa tanto de lo que escribió Kusco? También, es de notarse la separación del cuento en varios capitulitos. A diferencia del cuento de Ajo Kano, que solamente divide en dos su estructura y avisa al léctor qué puede esperar de las estructuras, este cuento simplemente separa en imágenes y sucesos. ¿Por qué? Notar el uso de los adjetivos. ¿Cómo usan los adjetivos los otros escritores, a Falanja? La inclusión de la foto y los versos del poema qué completan el cuento, ¿son necesarios? ¿qué aportan? ¿le dan más fuerza o lo debilitan? Cuando un escritor utiliza el trabajo de otro para su texto de manera tan abierta, es porque quiere decirnos algo. Un buen escritor no escoge versos para su cuento al azar, por lo general hay un trasfondo. Tal vez sería buena idea buscar el poema original, leerlo completo, y hacer una relectura del cuento. ¿Cambia? ¿El poema y el cuento, guardan una relación completa?
Esas son las preguntas que puedo ofrecer como lector, a otros lectores, para que revisen los cuentos y den sus aportes a los escritores que llegaron a la final. Felicidades a todos (si se topan por este post) y mucha suerte.
En ese lugar no se puede fumar.
Julio 3, 2007 — Vida diaria.
Escrito por Agustin Fest.
Ni en aquel, ni en el otro. Estuve incómodo este fin de semana, porque no podía fumar donde quería… pero así pasa, cuando eres fumador y tienes que seguir las reglas de las casas. Fumar cuando no puedes dormir es parte del insomnio. Sobre todo el insomnio del que piensa. No es que pensar sea una de las actividades más nobles de este mundo. O una de las más sanas. Diría que no. Al contrario: su inutilidad y prolongación, da pie a la inacción, lo que lo convierte a uno en el imbécil. Por eso aunque sea fumar, prender un cigarrito. Acción e inacción, una fumada y mirar, otra fumada y abrir la boca como para decir algo, fumada más y rascarse un pezón. Sacar el cuadernito y escribir una anotación. Fumar y escribir. ¿Quién habrá inventado ese cliché? ¿De dónde vendrá esa imagen publicitaria? Me pregunto después, ¿cómo era mi vida antes de prender un cigarrillo? El jueves me di una idea. Desperté y no había encendido nada hasta muy entrada la tarde.
Me gusta el calor de Villahermosa. Mi suegra me dijo que estaba loco por llevar chamarra y quedarme dormido a medio día con ella puesta. Después se enteraron que dormí sin aire acondicionado y sin ventilador. Loco, loco, loquito. No importa, de verdad empecé a disfrutarlo. Sudo poco, casi nunca. Sentí como la gripa que tengo desde hace una semana se me escapaba como vapor, atravesando mis poros. Detesto el calor, pero cuando es el calor de Villahermosa, me provoca felicidad.
Fuimos a una boda ese fin de semana.
Miré el rito atentamente. Escuchaba las canciones, miraba a los invitados, escuchaba los precios. Solían decirme, cuando empezaba a anunciar mi inminente boda, que no me imaginaban casado. Facilmente puedo decir por qué: Todo me da dolor de cabeza (literal), desde el escándalo hasta el movimiento social. No lo desprecio, simplemente en algún punto todo se vuelve ruido y dejo de prestar atención. La música se vuelven tamborazos en mi cabeza. La conversación se vuelve un siseo. No sé porque soy así. Nunca me educaron en mi casita para ser un caballero de sociedad, al parecer. Desde ahí estamos mal cuando se menciona el concepto de boda.
Haciendo cuentas, después de que escuché el precio por plato de la fiesta… el teatro salió en alrededor de 150 mil pesotes. Suspiro nada más de escuchar la cantidad. Tengo que seguir comprando MELATE. Hombres en todo el mundo, de mi edad y mi condición, tienen como sueño una boda sencilla, estrictamente lo necesario… sin embargo, uno sabe que es un crimen, al menos a su edad y hasta que crecen y piensan: “Mejor nos hubiéramos pagado una mejor luna de miel”, evitarle una boda bonita a una mujer. Nadie sabe que misteriosos mecanismos se mueven alrededor de esos presupuestos, y las invitaciones a los amigos, y los lugares para casarse, y los motivos para hacer tanto gasto para demostrar el amor… nadie sabe.
Mi mujer sueña con comprar libreros y llenarlos de libros. También sueña con una recámara más grande y la ampliación de la casa. Sin embargo, cuando hablamos de boda, ninguno de los dos sueña o habla mucho al respecto. Entramos en terrenos peligrosos cuando pensamos en platillos, centros de mesa, invitaciones y lugares para casarse. Sólo sabemos que será en Villahermosa, y nada más. ¿Yo, tirando una liga y sosteniendo la cola para el baile de la cola? No me imagino en ese lugar, pero ahí estaré. Mientras tanto, sueño con una barda para el jardín, y ponerle una mesita para tener un lugar donde fumar decentemente. Ahorrar con Don Dinero para esa choza en la playa donde iremos a morir, un día de estos.






