Entradas escritas en Junio, 2007 ↓

Líneas: 2007-06-29

  • Mientras me froto el rostro y mi cabello moja mi espalda, pienso que debería vestirme. #
  • Vestirme. Poner a cargar el celular. Preparar algo de comer. Pasta dorada con mantequilla… #
  • Curioseando estadísticas. #
  • Leyendo las Reglas de Chimal. http://tinyurl.com/2zc9fz #

Powered by Twitter Tools.

Una absurda historia de amor. Final.

Mi mamá dijo antes de morir, que por mi bienestar, debo terminar todo lo que empiezo. Fue muy apropiado de su parte para nuestro momento, ella en su lecho de muerte y yo cogiéndole las manos. Ella empezó vida cuando parió lo que soy y la terminó con el mejor consejo que pudo darme. Probablemente, y no porque deseé desvirtuar el momento, sino por ser realista, ella escogió la mejor frase que pudo. Alguna que habrá recordado de tantas películas hallmark que miraba antes de terminar su vida. Supongo que era su mayor aspiración, el llegar al momento donde pudiera decirme algo de valor verdadero. Cuando no tienes aspiraciones, recurres a lo primero que se te ocurre para continuar sobreviviendo y darle un propósito a la vida. Parece, ¿o acaso siempre lo ha sido? que cada vez es más importante encontrar un destino resultado de tus acciones. ¿Qué importa? Si de todas maneras, aún cuando no quieres, continúas moviendo las bisagras, una maquinaria que da la falsa impresión de ser universal y atenta contra todo lo que haces y eres. No tiene sentido trazar un destino, si de todas maneras será cumplido. Ya no importa. Siguey leyendo →

Líneas: 2007-06-27

  • Maldita. Gripa. #
  • @skene: chas gracias. #
  • @DonArturo: NO. #
  • @Sonicgamer: Ya leí el manga. Es muy bueno. #
  • @DonArturo: No. No soy puto. Deja de transladar tus escondidos deseos hacia mí. #
  • @Sonicgamer: Los 4 episodios que he visto del anime, estan igualitos. #
  • Ohhh, ahora lo entiendo. Haciendo un Twitter para Ramas. #

Powered by Twitter Tools.

Los niños muertos que gritan: “Papá”.

Qué título tan tétrico para un post, pero yo no tengo la culpa. El día empezó raro. Desde la tos de perro muerto que me traigo hasta la breve discusión con un interés amoroso del pasado. Llegué temprano. Curiosamente, estoy leyendo los libros de Harry Potter. Llevo la mitad del primero en una noche. Mi hermano se reía de mi insistencia en conseguirlos en inglés británico. —Más párrafos. No quiero que Hagrid hable como sureño de Wisconsin —le inventé. Los juegos de palabras se aprecian mejor, si es que existen tales. Buscándolo en torrents, encontré a un tipo que decía que se había tomado la molestia de editarlos y mejorarlos, arguyendo que su edición era la mejor. Mientras le leía la descripción de como esta persona había editado los libros, a mi hermano, él se carcajeaba. Nos carcajeábamos. Entonces hice lo prohibido, entré a IRC después de años de no tocarlo, busqué en undernet, y bajé lo que tenía que bajar. El primer libro —el único que había leído—, me sigue gustando. Como el niño sufre desde el principio y lo tratan como una especie de cenicienta. Lo empujan a los límites. Cuando lo leí la primera vez, pensaba—. ¿Por qué lo tratan tan mal? —y me sentía identificado con él. Me dolía.

Estoy atento un poco más a los misterios, a los cabos que dejan sueltos y las pistas. Eso es trabajo de un buen escritor de libros tan aventureros como este: Dejar abiertas las puertas para la extensión de la historia, pero de una manera muy sutil. Sutileza y elegancia. Llegué a la oficina, con el sombrero parlanchín en la cabeza, y una niña corría de un lado a otro gritando papá, papá, dónde estas papá. Pensé que era un fantasma, pensé que con mi dolor de garganta, si me asomaba, podría robarle la suya. El día empezó raro. Lo dicho.

La sopa de champiñones.

Leí: “En este video, puedes apreciar como se come la sopa de champiñones”. Entonces me imaginé que la mujercita en cuestión, se acercaba a la mesa, tomaba una cuchara, la hundía en un plato hondo y se llevaba un poco de sopa de champiñones a los labios. Para evitar quemarse su bella lengua, su paladar, sus anginas, su garganta, entonces hacía lo que toda una dama y caballero podían hacer: soplaba y soplaba, despacito, para que la sopa se secara en la cuchara. Así haría dos o tres cucharadas, antes de acostumbrarse a lo caliente, a la consistencia. La mujercita bajaba su cuchara para seguir comiendo sopa. Una sopa blanca y espesa, con trocitos de hongo desperdigados a lo largo de todo el plato. Se acicaló un poco el cabello antes de la siguiente cucharada, acercó su cara al plato, y continuó comiendo. Sus ojos se miraban satisfechos. Su boca una sonrisa muy discreta. Un vestido de tirantes para el calor de verano, y la sombrilla a un lado de la silla por si las lluvias. El camarógrafo indiscreto, se movía 180 grados alrededor de ella, para tomar todos los momentos en que ella tragara más sopa. Un vestido verde, no estaría nada mal, con hojitas estampadas en patrones. Su cabello largo y rizado. Nada mal.

Mi sorpresa fue, que el video era otra cosa.

Líneas: 2007-06-25

  • Yay, hablando con atención a clientes de infinitum! #
  • MY NAME IS DANIEL SALAZAR #
  • Incoming: 4096 kbps • Outgoing: 1024 kbps - :) La llamada a Infinitum… 10 minutos. #
  • Tengo un montón de ricos cocos. #
  • Listo, editatum otro video est. Love at first sight de Kylie Minogue. #
  • @Portero: grandes! chicos! jugosos como este! (sin albur, eh? sin albur). #
  • Hace rato, mientras me asomaba por la ventana, vi la niña de 14 años más peligrosa recargada contra una puerta. Mejor me senté y la olvidé. #
  • Porque las niñas de 14 años no traen ningún bienestar. Huelen a prisión, lloran mucho, todavía usan pañal, tardan mucho en cocerse. #
  • Por eso, si has de cocinar una niña de catorce años, debes sazonarla con bastante sal, ablandador y pimienta. #
  • http://arbol.milnombres.net/wp/2007/06/25/numeracion/ — Nuevo post en el árbol. #

Powered by Twitter Tools.

Numeración.

“Hacer algo, hacer el bien, hacer pis, hacer tiempo, la acción en todas sus barajas”. Había olvidado la numeración tan insistente de un joven Cortázar en Rayuela. La numeración es un pequeño recurso literario donde precisamente numeras lo que quieres que visualice el lector y a su vez, le das un ritmo en el que piensa en estas cosas y las encadena. Esto se vuelve un discurso poderoso en la voz correcta. Los políticos utilizan mucho la numeración. Por ejemplo: son producto de la buena administración, de la dedicación, del talento, del trabajo en equipo y de la enorme responsabilidad social de cada una y de cada uno de ustedes.. O si quieren el ejemplo del subcomandante Marcos: Abajo está el que somos color de la tierra, el indígena, el obrero, el campesino, el empleado, el maestro, el estudiante, el ama de casa …. Bueno, no sólo los políticos, también el comercial de Coca Cola que nos apendejó a más de uno: “para los altos, para los bajos, para los gordos, para los flacos, para los que ríen”. Si notan, también suele contrastarse la numeración. Después de mencionar al profesor se menciona al estudiante, después de mencionar al militar se habla del científico. El contraste junto con la numeración, provoca una sensación de unión, de conexión entre todas las cosas, una cadena invisible que une a los opuestos. Esto se convierte en un breve efecto aspiracional donde todos podemos estar unidos y en la cabeza, pasan imágenes o situaciones contextuales dónde se unen los elementos.

Pero la numeración no sólo funciona con el contraste. En el caso de Cortázar, escribe una numeración que parece sin propósito hasta que el muy tramposo nos suelta: “la acción en todas sus barajas”. Hacer pis (algo concreto) con hacer el bien (algo subjetivo). El lector busca las probables uniones que puede haber entre las dos acciones, pero claro, todo depende de la imaginación y de las experiencies del lector. Es decir: hacer pis es hacer el bien porque me siento relajado después de aguantarme unas quince horas en el trabajo porque el baño de la oficina me da asco. Por decir algo. También, es muy parecida a las numeraciones que existen en la película de “El Libro de la Almohada”. Por ejemplo, lista de cosas amables: “Cálida lluvia, de las montañas nebulosas. Caminar lentamente vestido en carmesí, pensando en Kyoto. Ser besado por un amante en el jardín de Matsuo Tiasha. Agua callada y agua ruidosa. Amor en la tarde, en imitación a la historia. Amor antes y amor después”.

Existe otra clase de numeración que más bien es llamada progresión. La progresión puede ser una lista de eventos que nos llevan a un fín. Mientras que la numeración se contiene así misma y las conexiones existen a medida que vemos cada una de las imágenes, una lista progresiva crea una especie de historia desde el inicio hasta el fin. Como cuando el abuelo de Palinuro le responde a Palinuro—. “Te quiero de aquí al cielo, de ida y de regreso, yéndose por el camino más largo de todos y regresando por uno más largo. Y eso después de dar varios rodeos, de perderse a propósito, de tomar un café con leche en Plutón, de recorrer los anillos de Saturno en patín del diablo, de dormir veinte años, como Rip Van Winkle, en uno de esos planetas donde las noches duran veintiún años, porque a mí me gusta levantarme temprano, cuando menos un año antes de que amanezca” (Transcripción de memoria. Esto es de Palinuro de México, de Fernando del Paso. :P). Como ven, los elementos se van juntando uno a uno, se extienden y se pasan el baton para decirnos cuanto el abuelo de Palinuro ama a Palinuro. Mejor aún, hace una lista utilizando extensión del espacio y tiempo. Los combina y los desarrolla. Varios escritores prefieren utilizar la progresión, no sólo porque cuenta una historia en una pequeña frase sino porque requiere un poco de más elegancia y perspicacia. Es un reto.

¿A alguno de ustedes le gustaría escribir una numeración o una progresión? Debe ser pequeña, no más de tres o cuatro líneas e incluir la sugerencia que lo une todo al final, para hacerlo más elegante. Ahí se los dejo de tarea.