Decía el reloj de mi celular cuando me desperté. Apendejado, fui al baño, oriné y luego regresé a la cama. No pude dormir, salí a jugar un par de juegos de urban-rivals, y mientras tanto, pensaba como demonios había soñado la pelea contra unos pantalones (tal cual, pantalones) legendarios de vestir, que habían enseñado al mismo Bruce Lee como patear. Fue una pelea intensa.
Tal vez es el juego.







