Me pegó Mendelssohn.

Me he quedado paralizado escuchando a Mendelssohn. No fue a propósito, sencillamente me dieron ganas de escuchar música clásica y cuando vi la carpeta… simplemente arrastré el iTunes y lo dejé correr. Hacía años que no escuchaba música clásica porque me recordaría a mi abuela y me sentiría triste, (no lo había conscientizado hasta que la empecé a escuchar), y si… en el diccionario de Agustín Fest, no toda la música sirve para disparar recuerdos… música qué te atonta y te descubres, en tu asiento, en el metro, en dónde sea… te descubres ahí, escuchándola, transportándote al pasado, sintiéndolo como un golpe de cocaína al cerebro pero sin la diversión (pero si… con esa autodestrucción, que significa descontruirse y darse cuenta de los pasos que te han llevado a ese momento dónde los instrumentos tocan y recuerdas, simplemente recuerdas). No hablo de esos recuerdos infantiles, de esa música que simplemente te lleva a un pasado inmediato aún cuando estas consciente del presente… hablo de una ruptura en los sentidos.

Así me sentí.

Mientras escuchaba a Mendelssohn, solito… abandonado en mi silla, con la incapacidad de mover cualquier músculo, recordé los lentes de la abuela y su periódico. De cómo en algunas ocasiones, nos tardábamos para salir al mercadito solamente porque escuchábamos a Mozart, Tchaicovsky, Vivaldi… o a Mendelssohn, su preferido. No entendía porque los escuchábamos, en ese entonces simplemente era nuestra música para despertar (recuerdos soleados… y un poco nublados, sin saturación… así me parecieron mientras lo escuchaba). A ella parecía traerle recuerdos felices… algo despertaba en ella, algo que no puedo comprender todavía, y que ahora… aunque similar, es obviamente distinto. Es música para la nostalgia, para mantener vivo un pasado…

Raro. Lloré en silencio.

2 comentarios ↓

#1 Itoitz el 02.14.07 a las 4:36 am

Yo nunca escucho música clásica, hasta que en una ocasión especial hice el amor con ella de fondo; La intensidad, pasión y felicidad que sentí los asocio indivisiblemente a aquellas notas maestras…


De verdad que es música para amar y escribir. Estos días, me encuentro en paz con esa música y precisamente imaginé eso: Hacer el amor con ella.

#2 noemi el 02.14.07 a las 7:25 am

:x Esas son las insospechadas bondades de la música! :colgado:


Y desgracias, cómo no… no empiezan las guerras en otros países por alguna jalada musical? (estaría bueno investigarlo o escribir un cuentito de eso. Música que propicie a la guerra :D)

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