Entradas escritas en Enero, 2007 ↓

El meme de las cositas.

Inspirado en el famosísimo meme que respondieron Salvador Leal y Ruy Feben

  1. Primer nombre: Agustín (seudónimos utilizados a la fecha: Simón, Mario, Tsef).
  2. Segundo nombre: Daniel
  3. Primer apellido: Fest (suedónimos utilizados a la fecha: Dor, Rojas, Thaed).
  4. Fecha de nacimiento: 11 de diciembre, 1981.
  5. Como te dicen: Árbol, Agustín, T-T (teté, es un poco molesto cuando alargan la E, pero me he acostumbrado), Sef, en alguna étapa me llamaban Daniel, Agus (permito a poca gente decirme Agus, si se toman esa familiaridad suelo cortar relaciones o alejarme).
  6. Lugar de nacimiento: Una pequeña clínica, en la jardín Balbuena.
  7. Signo del zodiaco: Sagitario. Si, soy un pervertido.
  8. Estado civil: Bastardo comprometido.
  9. Color de ojos: Café normalones, a veces dicen que se ven claros o miel, lo cual creo es una mentira o un capricho visual.
  10. Color de cabello: Castaño. (Barba y púbico, rojitos y weritos… ¿anda eh? ¿No se trata de responder bien estas madres?)
  11. Estatura: 1.85 metros. 1.90-1.93 con tacones.
  12. Número de calzado: 9 1/2.
  13. Equipo de fútbol: No veo futbol, me siento pobre de espíritu por ello.
  14. Equipo de básquet: No veo deportes, me siento pobrísimo de espíritu por ello.
  15. Un deporte: Jugué futbol americano. Línea defensiva y ofensiva.
  16. Profesión: Todólogo. Sé muchas cositas.
  17. Idiomas: Español e Inglés.
  18. Un auto: …Dodge… patas… ja, no pude evitar esta broma horrible.
  19. Un animal: Perros horribles, grandes, feos de jeta y huevones.
  20. Un color: Azul rey.
  21. Época en la que te gustaría vivir: Cuarentas, Nueva York.
  22. Un libro: Hoy, “El espejo en el espejo”, de Michael Ende.
  23. Un programa de TV: Heroes.
  24. Un dibujo animado: One Piece.
  25. Una película: Cowboy Bebop: Knocking on Heaven’s Door.
  26. Una actriz: Nicole Kidman.
  27. Una flor: Tulipanes, para regalárselos a mi mujer.
  28. Una fruta: Manzanas, para desayunar.
  29. Tienes un piercing o tatoo?: No.
  30. Un país: México. Es hermoso.
  31. Una comida: Hamburguesas… con queso oaxaca.
  32. Una bebida: Coca Cola.
  33. Un postre: Banana Split.
  34. Alguien a quien admiras: A mi abuela.
  35. El hombre más lindo: Vicente Fox.
  36. La mujer más linda: Martha Sahagún.
  37. Bandas de música: Los fabulosos Cadillacs, Café Tacvba, Franz Ferdinand.
  38. Un amigo/a a través de la web: Un chingo. Maldito messenger.
  39. Un restaurante: El Danubio Azul.
  40. Un perfume: Eh… nah.
  41. Tiempo libre: Escribo, escribo… me pierdo en la red, escribo.
  42. Marca de cigarrillos: Camel, in loving Memory of Joe. O Faros.
  43. Peor defecto de una persona: La estupidez.
  44. Mayor virtud de una persona: Honestidad.
  45. Lo más lindo de la vida: Callarse.
  46. El día más feliz: Son muchos los días que siento un ilapso sublime, y no es raro que este se pierda a lo largo del día.
  47. El día más triste: Hay muchos.
  48. Un defecto propio: Sabelotodismo.
  49. Una buena virtud tuya: Inquietud.
  50. Un buen recuerdo: He descubierto que mientras más pasa el tiempo, menos necesitas recordar las cosas y más necesitas mirar el presente.
  51. Qué te hace llorar: Los personajes que enferman por sus pérdidas. Los personajes que se curan cuando hacen catársis.
  52. Qué te hace reír: Cosas que no deberían y chistes estúpidos.
  53. Un miedo: Las arañas.
  54. Un sueño cumplido: Que mis proyecciones a cinco años se cumplen. Estoy empezando a formular la siguiente.
  55. Una frustración: Mi carrera vs. Mi trabajo vs. Mi vida independiente.
  56. Marca de ropa: Um. La verdad no me fijo en la marca. Por eso no me supero en la vida, sigh.
  57. Una meta a corto plazo: Terminar tres novelas.
  58. Una meta a largo plazo: Ganar concursos literarios.
  59. Un amor imposible: Bárbara Mori.
  60. A quien odias: A Vicente Fox, por ser tan lindo.
  61. Una letra: A
  62. Un día: 24 horas.
  63. Eres feliz: Nunca lo soy más de dos horas, lo mismo aplica para la tristeza. Necesito mi neurosis.
  64. Como te sientes: Ansioso.
  65. Te duele algo: El costado.
  66. Amas a alguien: Si.
  67. Extrañas a alguien: Si, a mucha gente.
  68. Tienes todo planeado: Hago un boceto, sé lo que quiero y después, las piezas caen en su lugar solas, porque sé que mi inconsciente me ayuda a trabajar para ganarme lo que quiero.
  69. A quien le darías un beso si lo tuvieras al lado tuyo: A Ruy Feben, probablemente.
  70. Los ojos de: Alguna japonesa… animada… hentai…
  71. Insulto que siempre te guardas: No me guardo ninguno, sólo que es muy difícil atravesar mi barrera de tolerancia. Cuando llamas mi atención, la tienes.
  72. Última película que viste: Misión Imposible 3. No es tan mala.
  73. Tienes buen humor: Claro. De alguna manera debo sobrellevarte.
  74. Canción que te hace llorar: Si no te hubieras ido, de Marco Antonio Solis, ¿qué tal eh?
  75. Eres muy criticón/a?: Un poquito, sólo si sirve a mis propósitos.
  76. Tienes paciencia?: No lo llamaría paciencia, lo llamaría tolerancia.

Tira 11

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Contraluz de los chavos que juegan como antaño.

Este post es parte de una serie, llamada “Fotocuentos”. Anotación 45 de 60


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No fue hace mucho tiempo que tomé la fotografía, nos habíamos reunido en la memoria del Parco, quien había muerto en un accidente mientras manejaba su camioneta. Fue espontáneo, cuando el primero recibió la noticia, mandó un correo a los demás y después de atender al funeral, nos acordamos de aquellos viajes que organizábamos en la preparatoria para ir a jugar a nuestra playa (un hallazgo bonito y despoblado, en una de las costas de Guerrero, no tan lejos de Acapulco). Mirábamos nenas en los bares, tomábamos unas cuantas cervezas, tal vez demasiadas. Era una preparatoria de varones, de alguna manera debíamos desfogar las hormonas, tan terribles hormonas, que dominaban nuestros pensamientos. Aunque sentía un poco de remordimiento, porque usábamos la muerte del Parco como una excusa para aventurarnos y escaparnos de nuestros trabajos, también me parecía un excelente homenaje. Después de todo, lo poco que recuerdo de él, es bebiendo las cervezas en silencio después de jugar la reta, si alguien le hacía un comentario él contestaba educadamente, sin embargo, había un halo de tristeza y soledad detrás de esa sonrisa a medias. Me provocaba ternura, pensaba que no tenía con quien jugar.

Cuando le comenté a Rubén, un compañero que no había asistido al funeral ni había recibido los correos, sino que se había enterado por palabra hablada de nuestra reunión, que lo nuestro era un homenaje a la memoria del Parco, se sentó junto a mí cuando tomé la foto de los amigos jugando, perdiéndose en el contraluz del atardecer. La noticia parecía haberle impactado y cuando Julio metió el gol, él me miró y me dijo—. Yo lo amaba en ese entonces, pensaba verlo esta tarde… pensaba verlo bebiendo sus cervezas y contestando como quien no quiere contestar y esconde algo… de verdad —me quedé en silencio, profundamente sorprendido por esa confesión tan espontánea. No sólo era la muerte del Parco, sino enterarme que Rubén era homosexual. Tantas cosas estaban pasando en medio de este juego, y me pregunté juguetonamente, si estos juegos siempre habían sido los mismos o si solamente, éramos chicos pateando la pelota y emborrachándose en la playa.

Esa noche me dormí inquieto. Pensé que si Rubén hubiera confesado su amor al Parco, tal vez él se hubiera alegrado un poco, tal vez lo que faltaba en esos tristes silencios, era alguien quien le acompañara. Tal vez… preferí ya no pensar en ello.


Foto: Salvador Leal.

Este es uno de los fotocuentos que escribo en Árbol de los Mil Nombres. Si quieres enviar una foto, antes lee: Acerca de los FotoCuentos.

Si quieres leer los que llevo a la fecha, entra a la categoría de FotoCuento.

Más de una foto es bienvenida. Si ya mandaste una y quieres repetir, adelante. Si eres una nena y quieres enviar una fotografía de tus piernas, mucho mejor :)

El diario de John Doe.

Hoy, en el metro, un hombre se acercó a mí y empezó una conversación. Su plática era común, un hombre solitario hablando del clima y otras cosas. Traté de ser agradable y complaciente, pero empezó a dolerme la cabeza por su banalidad. Casi no me di cuenta cuando pasó… pero repentinamente vomité encima de él. Él no estaba complacido, y yo no podía parar de reír.

Cuando escribas un diario, me dije, procura decir cosas que no te arrepientas. Por eso no los escondo, tampoco hago mucha bulla si alguien los lee. Mis diarios no son privados, porque lo escondido se queda en mi cabeza y ya. Dicen que es idiota escribir un blog esperando no ser leído. Es igual de idiota mantener un diario bajo llave y no tener la noción de que alguien lo leerá alguna vez, o que tendrás que leerselo alguien, o bien, que quieras compartirlo con alguien más como señal de absoluta confianza. Me asombra la gente que intenta ser el amo de la encripción y esconde detalles, cambia nombres, situaciones y lugares, pero no se aguanta explicarle a alguien el código. F es Federico. La Rue Morgue es el hotel dónde nos vimos. ¿Oh, y por qué La Rue Morgue?, porque estaba tan tieso como un muerto. Así, indefinidamente, inventamos una vida que no es la nuestra y el propósito del diario se pierde.

Por eso, todavía recuerdo el diario de John Doe, y me hubiera gustado leer sus tantos otros cuadernos. Cuadernos que no existen, y sólo son un detalle para disparar la imaginación, construir el personaje. ¿Alguien sabe a quién me refiero? 200 puntos.

50 puntos extras por el nombre del personaje que lee el diario.

Pensamientos

Ayer en la noche, antes de dormir, pensaba que mi abuela aún después de que la abandonaron, visitó una o dos veces al abuelo. Me parece curioso porque conozco gente con el mismo comportamiento—: Le engañaron y le sigue viendo. Es su exnovio e insiste hacerle su amigo, escuchar lo especial que es de sus labios. Le lastimó, pero aún quiere hablar con él. A María le abandonaron, y todavía buscó a Narayanath. Algunas veces pienso que son residuos amorosos, como granos purulentos que perduran en el alma. Ayer se me ocurrió por primera vez, que podía ser egoísmo—: las ganas de recordar que fuimos hermosos y especiales para otra persona. Sólo recordar ese sentimiento de bienestar que nos provocaba, aún cuando fuera imposible que regresara a formar parte de la armoniosa rutina. Me dolió pensar de esa manera. Cuando rompo una relación, la corto de tajo y si la otra persona vuelve a mí (pronto), soy un poco cruel para que no regrese. He cambiado un poco, ahora que las cosas estan tranquilas, invitaría a estas personas a volver para platicar solamente. ¿Para recordarme que fui hermoso y especial en sus vidas? ¿O para sanar un poco la imagen que les construí de mí? No estoy seguro. Sólo platicar. Tal vez es lo que quisieron ellos un principio antes de la crueldad. Diferentes necesidades, para diferentes naturalezas humanas. Fue mi necesidad saberme cruel con el otro. Es mi necesidad ahora, solamente no ser cruel. Diferentes perspectivas, diferentes edades.

Si alguna vez perdiera a Sol María, me sentiría muy solo… pero si ella me dijera adiós, en el peor de todos los casos existentes, toda esa crueldad que permanece dormida, ¿saldrá a flote? ¿o se quedará encerrada? ¿Lo aceptaré como un karma? Sería esto preferible a que me odiara en silencio. Odiar en silencio es lo peor que uno puede hacer. Yo prefiero odiar en voz alta. Pero no odio a tanta gente, no soy visceral. Así como no amo a tanta gente. Hay días en que me extraño por ello, pero presiento muchas veces que las personas sólo somos objetos para interactuar los unos con los otros. En medio de las interacciones, ocurren accidentes, hechos y reacciones que no estaban del todo preparados… a través de esos accidentes espontáneos, cuando hacen mella en mi visión simplista, es que encuentro a los amigos (o enemigos). Esto es mi naturaleza humana.

Para mí, es necesaria esta visión fría de las cosas. Me permite todavía asombrarme, encontrar buenos gestos y encontrar maldades. Me permite sentir justicia y nobleza. Me permite conmoverme. Pienso que si fuera un hombre muy sensible, de esos que lloran con cada amanecer, no podría escribir en ningún lugar, ni pintar, ni cantar. Sólo me permitiría ser un espectador, no un observador, o un documentador. Escribo las cosas como las veo, pensando en los sentimientos de otros. Pienso aún en los sentimientos de mi abuela, de habérselos preguntado tal vez habría resuelto muchas incógnitas. También podría resolver otras tantas preguntándole a estas personas qué sienten o por qué lo hacen cuando regresan al pasado… pero las personas mienten. Aún cuando te aman, necesitan una que otra mentira, necesitan creer su mentira para hablarte con la verdad. Esto no es lamentable, porque finalmente, también sirve para construir a la otra persona. Tallar su personalidad, utilizarla en un cuento, escribir “ficción”… qué se yo.

No tengas miedo (a la inmensidad).

Este post es parte de una serie, llamada “Fotocuentos”. Anotación 44 de 60


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Esta solo. En su vida ha tenido con quien jugar o con quien pasear. Ahora más que nunca, extraña a su padre y sus paseos. Ahora los entiende. Se encierra en su coche, prende el motor y da vueltas por la ciudad. Mientras observa por el vidrio, sabe que la realidad esta distorsionada, que nada es lo que parece por las manchitas o los moscos que se estrellan, se anonadan. Le dan la razón los espejos—. Los objetos pueden estar más cerca de lo que parecen. Cuando llueve, las gotas lentas se arrastran al vidrio, como gatas deseosas. Algunas caen rápidamente, un inminente suicidio y aprobación a la fragmentación de sus moléculas. Todas sufrirán el mismo destino. Las luces de los coches y los faroles se distribuyen, se refractan, se dispersan. Los árboles de los parques son como borrones de pintura. Un cielo azul oscuro, porque pronto será de noche, toma control del escenario y llamará a natura a cerrar la fiesta. Los hombres, animales de costumbres, buscarán hembras en algún bar (él también lo ha hecho tantas veces cuando el sexo duele) o con los amigos, a recordar viejas batallas (pero ninguno de ellos escucharía lo que piensa). ¿Qué saben ellos de la inmensidad? Tal vez más de lo que desea admitir, tal vez todos le tienen el mismo miedo. Acelera un poco el coche, da una vuelta repentina y su vida es un espiral. Sabe que debería preocuparse, pero no hay prisa, porque sus ojos observan dolorosamente, como las gotas se resbalan a toda velocidad de los vidrios y explotan en el aire, jugando unas con otras. Borrones dinámicos de árboles y edificios, de rejas y de gente esperando con el paraguas. Una chica se muere de frío y se empapa en la lluvia, una chica hermosa que sólo aparece un fragmento de segundo. El coche sigue girando. Esta solo. Nunca tuvo con quien jugar.


Foto: Semidiós.

Este es uno de los fotocuentos que escribo en Árbol de los Mil Nombres. Si quieres enviar una foto, antes lee: Acerca de los FotoCuentos.

Si quieres leer los que llevo a la fecha, entra a la categoría de FotoCuento.

Más de una foto es bienvenida. Si ya mandaste una y quieres repetir, adelante. Si eres una nena y quieres enviar una fotografía de tus piernas, mucho mejor :)

De Big Blogger, Ramas, los blogs de dos queridos amigos y una cuñada.

Es un tema que de verdad, debiera evadir, pero mejor explico someramente como estan las cosas: Tiraron la base de datos que contenía los datos (posts, autores, categorías, y otras cositas) de Big Blogger, Ramas de los Mil Nombres, el blog de Jules, de Don Arturo (la choza chueca) y el blog de mi cuñada. Con tirar, me refieron a que borraron toda la información. Cometí el error de tener una base de datos para todos juntos. (Error de principiante, lo siento).

Esto sucedió el viernes, aproximádamente a las tres de la tarde. Yo me enteré a las cuatro. ¿Cómo hicieron el ataque? Supongo que entraron a través de una vulnerabilidad de Wordpress 2.0.5 o 2.0.6, del cual salió un parche urgente y no apliqué por huevón. Así que parte fue mi negligencia, y parte fue ogetada. ¿Cómo entraron exáctamente? Lamentablemente no sé, y no tengo exáctamente los detalles técnicos, sigo pidiéndoselos a mi proveedor, así como estoy negociando con ellos que me regalen algún backup de la base de datos. Por la tardanza en responder, me aventuro a adivinar que no lo tienen, pero no se puede pedir mucho a un proveedor que me cobra una bicoca por un servicio que me había sido suficiente. Hasta hoy. Al pedir los backups, aprovecharon para regañarme por la carga tan enorme que les había metido en su servidor comunal de base de datos y me pidieron de manera muy educada que no lo volviera hacer o me suspenderían la base de datos.

Mientras tanto, sigo esperando una restauración. De cualquier manera, se me ocurrió ser previsor a inicios de Enero y tengo respaldos de esas fechas. No se han perdido las fotos, ni los archivos generales, esos continuan en línea. Lo que me preocupa son los textos y otros cambios generales que hice. No es muy grato haberlo perdido todo de esa forma y siendo honesto, después de haberlo perdido tan fácil y la chinguita de restaurar bases de datos y cambios, no me dan muchas ganas de abrirlo de nuevo. Podría hacerlo, pero andar de neuroticoide esperando que puedan intentar algo la siguiente semana… y aún teniéndolo todo actualizado, hacer un backup semanal para todo mundo… me parece muy molesto.

Big Blogger tiene un promedio de 35,000 - 45,000 visitas diarias.

Es recuperable la gran mayoría, pero estoy pensando cambiarlo. Tal vez darle otro enfoque, cambiar el sistema, armarlo de una manera más amable y más segura. Tal vez mudarlo de servidor o buscar un servidor “más” especializado (lo cual, no conviene porque implica gastos mensuales). No todo es malo. Puede ser que este sea el momento de tirarlo y empezarlo otra vez. No se pueden quejar, ninguna temporada de Big Blogger ha sido igual a la anterior y se comprueba, una vez más, la poca resistencia que tiene el proyecto a la trascendencia si no es por el nombre. Big Blogger es eso, reinventarse, un borrón y cuenta nueva, probar modelos, hasta que se rompan y empezar de nuevo. En eso pensaba ayer, que se perdió todo de manera tan sencilla. Quien sabe, todavía esta por verse y decidir. Aunque no había pasado por mi cabeza que tal vez es la señal y es mejor decir: “Ya basta”, puede que así lo sea.

Si es así, no esperen noticias.