Me quedé dormido soñando las memorias de otro hombre.
—Ezequías Esquivel, 16 cigarrillos.
Entradas escritas en Diciembre, 2006 ↓
Líneas.
Diciembre 17, 2006 — Paranoidefobico, Sueño-Insomnio.
Escrito por Agustin Fest.
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Diciembre 15, 2006 — Los cuervos.
Escrito por Agustin Fest.
Los cuervos…
tienen frío,
han ido a comprar chamarras.
El espeso y oscuro follaje
de sus plumas
no es suficiente.
“Follaje”, piensa
un cuervo
divertido.
“Es como follar y reír”.
Escondidos, y sin dinero,
han entrado a diversas tiendas.
Unas muy baratas, en el centro
de la ciudad.
Otras más caras, como aquella tienda
de suéteres noruegos
en el Centro Comercial Santa Fé.
Los cuervos más presumidos,
fueron a Italia y Suecia,
a comprarlas.
Los más rebeldes,
pasearon por Argentina,
y Tejas,
y Monterrey.
Un desfile de marcas y calor,
ha volado todas las noches,
desde que empezó diciembre.
Los cuervos sonríen.
Los cabrones,
saben que algunas de sus prendas,
guardan en su interior,
la sangre de sus hermanos pájaros.
Favor musical.
Diciembre 15, 2006 — Música.
Escrito por Agustin Fest.
Saludos a todos. Fest desea molestarlos con algo que parecería “un reto”, o tal vez es una cosa muy sencilla. En realidad, son dos favores. A continuación, hay una lista de cincuenta y cinco canciones. El objetivo es separar esta lista en listas, de dieciocho a veintiún canciones cada una, manteniendo cierta coherencia musical y repitiendo los menos artistas posibles. Esta permitido sugerir canciones para completar las listas, con un máximo de veintiún canciones. ¿Por qué hacer esto? A Fest (y a mí) le gustaría saber qué piensa cada uno y cómo podrían asociar un artista / canción, con otra / otro, hasta hacer una liga de veintiún canciones. Es evidente que la siguiente lista es de chile, de mole y de dulce, pero no es tanta la separación como para hacer imposibles las asociaciones. No es absolutamente necesario que se avienten las tres listas en un comentario (aunque Fest estaría muy contento si decidieran hacerlo).
El segundo favor, es una lista de canciones de reggaeton (sus preferidas, sus no preferidas, las mejores de todos los tiempos o la que más les cagan). De 18 a 21 canciones, de ser posible.
Va la lista:
- Caraluna - Bacilos.
- Tabaco y Chanel - Bacilos.
- Esa noche - Café Tacvba.
- Cuéntame tu vida - Caifanes.
- La negra Tomasa (Bilongo) - Caifanes.
- No dejes que - Caifanes.
- Hasta morir - Caifanes.
- Triste canción - El TRI.
- El que busca encuentra - Elefante.
- La que se fue - Elefante.
- Así es la vida - Elefante.
- Vino tinto - Estopa.
- Mi historia entre tus dedos - Gianluca Griniani.
- Devuélveme a mi chica - Hombres G.
- Te quiero - Hombres G.
- Temblando - Hombres G.
- La Flaca - Jarabe de Palo.
- El lado oscuro - Jarabe de Palo.
- El loco - Castañeda.
- Lobo hombre en París - La Unión.
- Yo no quiero trabajar - Los Auténticos Decadentes.
- Mi razón de ser - La tropa Vallenata.
- Angel de amor - Maná.
- Mariposa traicionera - Maná.
- Hechicera - Maná.
- Como deueles en los labios - Maná.
- El muelle de San Blás - Maná.
- El reloj cucú - Maná.
- Oye mi amor - Maná.
- Vivir sin aire - Maná.
- Te lloré un río - Maná.
- Desaparecidos (unplugged) - Maná.
- Me gustas tú - Manú Chao.
- Si no te hubieras ido - Marco Antonio Solís.
- Cruz de navajas - Mecano.
- Morir de amor - Miguel Bosé.
- Amante bandido - Miguel Bosé.
- Nena - Miguel Bosé.
- Hacer por hacer - Miguel Bosé.
- Este mundo va - Miguel Bosé.
- Los chicos no lloran - Miguel Bosé.
- Todo a pulmón - Miguel Ríos.
- Santa Lucía - Miguel Ríos.
- Muriendo lento - Moderatto y la escuincla cara de mierda.
- Manto estelar (acústica) - Moenia.
- La dósis perfecta - Panteón Rococó.
- Esta tarde vi llover - Presuntos Implicados.
- Te recuerdo Amanda - Presuntos Implicados.
- Esperaré - Presuntos Implicados.
- Samurai - Presuntos Implicados.
- Hazme la noche - Presuntos Implicados.
- Vereda tropical - Presuntos Implicados.
- A fuego lento - Presuntos Implicados.
- Sin tu latido - Silvio Rodríguez y Luis Eduardo Aute.
- A Puro Dolor (versión balada) - Son by Four.
Si alguien tuviera como sueño…
Diciembre 14, 2006 — Consumidor de Entretenimiento, Fractal Chaos, Howl.
Escrito por Agustin Fest.
…ser el mejor escritor del mundo, se encontraría con muchos problemas. Por ejemplo, en la serie anime que esta mirando, el capitán de un barco pirata, sueña con ser el Rey Pirata, y hay un objeto al final del mundo que garantizará que lo es. Su vida esta corriendo a través de muchas aventuras que lo llevan a ese lugar, en ningún momento se ve inseguro de ese viaje. En su tripulación, como segundo, tiene a un hombre que quiere ser reconocido como el mejor espadanchín. Los otros en la tripulación, son una navegante que quiere hacer un mapa de todo el mundo. Una arqueologa que quiere descubrir La Verdad, un periodo de cien años que se ha perdido en la historia. El cocinero desea buscar el mítico mar, dónde todos los peces se encuentran en el mismo lugar. Un doctor monstruoso que simplemente quería camaradas, no… algo más que eso, nakamas. Y el mentiroso, el cuenta cuentos, que quiere ser reconocido como un hombre valiente del mar. Sería entonces, lógico, que entre ellos pudiera existir un hombre que quisiera ser el mejor escritor del mundo.
Porque los sueños, pareciera curioso, pero cuando uno tiene un sueño de ese calibre, existen otros que lo desean, otros que dudan su existencia, y sistemas establecidos que alegremente impiden la llegada a ese lugar. En el caso de la serie, estan los otros piratas, los amargados sin sueños o los que no lo desean con el suficiente fervor. Aquellos viejos oxidados y perdidos en el camino de los sueños. También, por supuesto, esta el gobierno. Los marinos que protegen a la gente, y buscan su propio beneficio. Los piratas más poderosos, que se han vendido al gobierno.
Pensaba… si un hombre quisiera ser el mejor escritor del mundo, tendría que hacer el viaje y enfrentarse a todos ellos, igual que lo hacen estos tripulantes, con ese ingenuo sentimiento de aventura y sin importar el estado corrupto del mundo dónde se desenvuelven. Probablemente requeriría un estado de locura, dónde se la crean constantemente, uno dónde no pierdan el enfoque y sigan en ello. Si el mejor escritor del mundo se les uniera, escribiría todas esas aventuras sabiéndose el mejor, para que sus hijos las platicaran, y los hijos de sus hijos. Porque eso provocan los viajes, ese deseo por llegar a obtener el objeto o el status codiciado. ¿O no es eso? ¿Será, más bien, cumplir el deseo? Porque primero se desea ser pirata, después se desea ser un buen pirata, y finalmente, el Rey Pirata. ¿Por qué ello mejorará la vida en el estado corrupto del mundo? ¿En esa realidad aplastante, qué te enseña en el pizarrón como son las cosas y te avienta el borrador si no te callas? ¿O el estado de locura, no te permite mirar que no eres, y te vuelves? ¿Cuándo te vuelves, después de tanto jugar el papel, eres?
En el camión, Fest pensaba un tanto apático, si quisiera ser el mejor escritor del mundo, tendría que hacer un viaje para obtener la mejor pluma, el mejor cuaderno, la mejor máquina de escribir o el mejor blog que lo identifican a uno como el escritor. Un artefacto de origen mítico, de los que hablan con reserva, de aquellos que se creen perdidos e inexistentes. ¿Pero es únicamente el objeto lo que hace al hombre? No, porque el viaje sirve a ese propósito—. Identificar a los enemigos, pelear con ellos como haría un pirata y crecer con cada pedazo de experiencia. ¿Cómo se destrozan los escritores entre sí? Retóricamente, ¿no? Entonces, tal vez no serían herramientas para escribir, sino herramientas para razonar mejor, para que las ideas fluyeran como imágenes y música, a la persona que se le habla, y estimular su imaginación. Dicen que la lectura mejora la escritura. También dicen que la observación la mejoran. ¿Entonces? ¿Y si son unos lentes? ¿O un libro de autoayuda para ser el mejor escritor del mundo? ¿Y qué es el mejor escritor del mundo, el que conoce mejor la morfología de su lengua? ¿Él que escribe con mejor detalle sus alrededores?
Porque entonces… ¿quién es el mejor pirata? ¿El que saquea mejor? ¿Quién asesina más rápido? ¿Quién es el más amable con su tripulación? ¿Quien gobierna mejor su nave? Porque eso de ser el mejor es subjetivo, es tan subjetivo como la opinión de las personas alrededor. Sin embargo, ese tipo tiene como oportunidad un artefacto o un tesoro, uno que enigmáticamente se llama One Piece, y el viaje lo llevará a él. Igual, el espadanchín sólo debe vencer a quien es reconocido como el más habilidoso. El cocinero sólo busca un lugar, al parecer mítico, el lugar dónde se unen los cuatro oceanos y los peces de todos los lugares se encuentran. Así que, ¿qué buscaría el mejor escritor del mundo? ¿O bien, qué distinguiría al mejor escritor del mundo? Pero, es estúpido pensar en esos términos, porque un escritor se distingue ante sus lectores por su estilo. Es decir, es cuestión de gustos. Un tipo, o una dama, no puede subir unas escaleras y designarse como tal.
¿O eso nos hacen creer?
Una rosa.
Diciembre 13, 2006 — 1-2-3, Enamorado, Fest, Paranoidefobico, Sueño-Insomnio.
Escrito por Agustin Fest.
Y es por culpa de una hembra que me estoy volviendo loco. Ya no puedo vivir sin ella, pero con ella tampoco.
—Una rosa es una rosa.
Es lo que Fest esta escuchando. Si el protagonista de este weblog tan simplón no ha escrito nada estos días, es porque estuvo viajando… DF — Puebla — Villahermosa (3 noches) — Puebla — DF. Dos cositas importantes: Fest ya tiene 25 años y ya pidió formalmente la mano de su mujer (de su hembra, muajajá). Ya pasó por los interrogatorios primos. Ahora resta pensar en otras cosas, como vestidos de boda, ahorrar suficiente dinero y seguir pensando en alternativas, para cuando tenga que mudarse de estado. De aquí a Junio del 2008, parece ser suficiente tiempo, pero quien sabe.
Fest se siente un poco cansado por los viajes, los cambios de temperatura, de escenario. Siente una pesadez en la cabeza, como si una fuerza misteriosa lo estuviera arrastrando de la frente y le rogara dormir un poco más. Tuvo un mal sueño en una de esas noches y todavía siente misteriosas secuelas, anotó en su celular algunos conceptos que describían el sueño y luego, como un mocoso de cinco años, se echó a llorar un rato en la cama del hotel… hablará de eso otro día, tal vez nunca. Debería subir fotos para 365 días, pero lo hará un poco más tarde. No piensa en deliciosas aventuras de bodas y palomas blancas con optimismo, no es su manera de ser. Eso no quiere decir que es pesimista al respecto.
Prometió ser breve el día de hoy, mañana o en la noche, estará más tranquilo y seguirá escribiendo.
Historias para antes de comer.
Diciembre 6, 2006 — Dialogo, La Unidad, Logs varios, Vida diaria.
Escrito por Agustin Fest.
Fest miró la cocina y cuando vio que los sartenes estaban sucios, y que no podría calmar su hambre a no ser que alguien se animara a lavarlos, hubiera preferido tener dinero para salir al McDonald´s de la esquina y comer porquería. Sin embargo, no lo tenía. Así que hizo lo que todo muchachito decente hubiera hecho en su lugar: lavó los trastes. Ya había lavado la mitad cuando se dijo—. Bueno, ya chidito, puedo prepararme algo de comer. En dos minutos descubrió que no tenía aceite. Hizo jeta de fatidio, buscó en sus bolsillos y había lo suficiente para comprar uno. Salió y lo compró. Al regresar, no pudo tolerar los otros trastes sucios, que ya eran pocos, pero estaban ahí. Así que antes de cocinarse, siguió lavando los trastes.
Entonces… lo escuchó. Un claxon en un clásico “BIP, BIP, BIIIIIIIIIIIIP” (Te estoy esperando, baja ya). No le tomó importancia.
No pasaron ni quince segundos, cuando volvieron a tocar el claxon. El iTunes tocaba música chill-out a todo volumen en la sala. Se le hizo curioso el contraste, entre el claxonazo del citadino chilango que lo usa como una extención de su neurosis y la música hecha para tomar cafecito en algún lugar calladito y condechi. Alguien bajará pronto, pensó Fest.
Tres series de claxonazos más. Entonces gritó por la ventana—. ¡NO MAMEN! ¡ESTAMOS EN UN ESTACIONAMIENTO! ¿POR QUÉ CHINGADOS TOCAS EL CLAXON ASÍ? —Evidentemente, nadie le respondió, pero hubo un silencio que duró más de cinco minutos. Asintió satisfecho, los había puesto en su lugar. Los trastes ya estaban lavados, sólo restaba el problema de su comida… el hambre pareció potenciarse con cada bocinazo. Caminó tranquilamente al refrigerador, lo abrió, sacó unas salchichas. Sacó un cuchillo enorme y empezó en cortar en rodajas las salchichas.
El claxon sonó de nuevo.
Fest miró el cuchillo.
El claxon sonó otra vez.
Fest dejó el cuchillo, suspiró, se fabricó una sonrisa amable y salió del departamento, en el camino al estacionamiento prendió un cigarrillo. Identificó el coche de inmediato, un tsuru gris, dónde una señora mal encarada tenía la puerta abierta y miraba a un edificio en particular. Se mordió los labios, si era una señora, era posible que fuera más difícil decirle algo sin recibir una respuesta inmediata, incluso una cachetada. Siguió caminando al coche y cuando estuvo a tres coches de distancia, se recargó en uno de esos coches antiguos / basureros, y le miró fijamente. La mirada era esencial para que la señora no interrumpiera el diálogo que estaba preparando. La señora pareció notar su presencia porque dudó de tocar el claxon. Hizo lo que un buen chilango hace en esa situación: olvidó los últimos cinco minutos de su vida y se sintió apenada por algún extraño sentimiento, tal vez un sentimiento de alguna vida pasada… si, eso era.
Ahhh, pero tocó el claxon. Si. Otra vez. Y pensar que pudo evitarlo.
Fest se acercó tranquilamente a la señora. Su sonrisa amable se había caído accidentalmente unos pasos atrás y le señaló—. Mire, allá afuera esta la avenida. Allá afuera, se hace muchísimo tráfico por las obras que estan construyendo. Si usted gusta tocar el claxon, puede salir de La Unidad, y será socialmente aceptable. No tiene porque traer ruido aquí. No lleva más de cinco minutos esperando y ya tocó la serie de tres claxonazos, al menos unas diez veces. Ahora, pórtese como una dama, deje a su chamaco huevón que esta ahí o mándelo a buscar a la persona que necesita, o bien, márquele por un celular si tanta flojera le da subir las escaleras de un edificio. Ya no toque el claxon, porque lo único que hace, es denotar su estupidez por no buscar una manera práctica de comunicarse con la persona que busca. Una estupidez que le puede pasar a cualquiera, pero no tiene que gritárnoslo a todos.
La señora se le quedó mirando a Fest y él pensó que lo mejor era retirarse, antes de que ella le aventara un bolso, un tacón o la mano directo al cachete. Tiró el cigarrillo, hizo la mirada de nuevo (es que la tiene bien practicada) y se retiró tranquilamente, a seguir preparando su comida.
Tan efectivo fue, que no se ha escuchado ningún claxonazo en tres horas.
—Holaaaaaaaaa.
—¿Hola qué tal? ¿en qué te puedo ayudar?
—Estoy bien ¿y vos?? Ahh, en nada creo. Sólo saludaba.
—Hola hola pues. ¿De dónde me agregas?
—De la maga, creo… ¿de dónde sos?
—De México DF. ¿Y vos?
—De Santa Cruz, Bolivia.
—Oh, qué gusto. No conozco a nadie de bolivia .
—¡Nooooo! ¿Lo conocés a Pablo Crespo?
—¿Pablo Crespo? Caray, creo que no. Acabo de visitar tu blog, buena pierna, y buena nalga.
—
¿Gracias?
—Por nada :P… ¿quién es Pablo Crespo?
—Un músico de Bolivia. No pense que lo conocías.
—Ohhh, no lo conozco. Lo siento… pero también, no sé mucho de música. Y bueno, ¿a qué te dedicas? ¿cuántos años tenés? qué blogs te gustan?
—Diecinueve. Estudio derecho y comunicación audiovisual. Me gustan todos los blogs ¿y a vos? ¿qué haces de tu vida?
—Caray, diecinueve. Yo tengo 25 y estudio literatura.
—Ahhh, qué interesante.
—No me gustan todos los blogs. Me gustan los de piernudas… y los de literatura… y los diarios personales… y esas cosas.
—Aiiajiaajaiaja.
—
—A mi me gustan los diarios personales. Voy a crearme uno.
—¿Y el que tienes ahí, no es tu diario personal?
—Pero es de fotos. No de cosas que yo escribo y demas cagadas.
—Ya veo. Bueno, esta bien. ¿Y qué contarías en tu diario personal?
—Todooooooooooo de mí. Algunos dizque poemas que escribo y lo que me pasa en las copas tristes, jiaj. Ahhh… y mis relaciones sexuales. Jaja, puede ser.
—Jajajajajaja. Pues esta bien, lo que gustes.
—Siii.
—Me gusta leer una que otra relación sexual. Son buenas, y luego más, si hay una piernuda y nalgona como vos.
—
Fest piensa que es encantador y justamente necesario, cuando ellas se animan a hacer el trabajo sucio.
Ficción Interactiva.
Diciembre 5, 2006 — Búsquedas, Consumidor de Entretenimiento, Ficción Interactiva.
Escrito por Agustin Fest.
Ayer no podía dormir por la gripa, así que se me ocurrió que debía hacer algo para contrarrestarla. Mi noche se fue entre buscar pornografía 100% mexicana y la ficción interactiva. Me llegaron las primeras luces del alba, aún con ambos temas hirviéndome en la sangre. El primer tema, por supuesto, más placentero. El segundo, todo un brainstorm. Lamentablemente sólo hablaremos del segundo. Antes de continuar con esto, debería explicar que es la ficción interactiva según mi propia experiencia. Hay muchísimos recursos y ensayos en la red (el medio perfecto para este tipo de ficción: el hipertexto), y un artículo muy completo en la wikipedia angloparlante al respecto.
Cuando era un chamaquito, uno de los juegos que se podía conseguir para Atari, era Zork. Lo jugué, aunque no recuerdo nada porque estaba muy chavo y en verdad, no sabía tanto inglés como hoy. El juego era puro texto, empezabas como un hombre dentro de una habitación y a través de la descripción, podías intuir que acciones estaban disponibles. Desde “mirar” con detenimiento un objeto, “tomar” ese objeto o “usar” ese objeto con otro. También, la descripción del cuarto indicaba las salidas que había en hasta ocho direcciones cardinales, hasta arriba y abajo. Si había puertas, podías “abrirlas” y “entrar” a la habitación, o sencillamente se encontraba disponible la acción para otra salida. Cada acción sugería una reacción y abría posibilidades para otras acciones. Por supuesto, una decisión errónea u olvidar un objeto, podía matarte :P. Zork fue muy popular en su tiempo. Era como jugar una novela. Los juegos de texto se hicieron inmensamente populares, para DOS existen todavía una infinidad. La posibilidad de que el lector pudiera interactuar con la historia, y además, sea capaz de cambiar el rumbo del personaje, es lo que hizo estos juegos tan populares.
En esa misma decada, la decada de la inocencia ochentera (sniff, como la extraño), salieron los famosos “Escoge tu propia aventura” en formato libro. Una serie de libros infantiles que vendieron millones y millones de copias en aquel entonces. Uno leía normalmente y al final de cada capítulo venía una serie de decisiones entre las que podías escoger para leer el siguiente capítulo. Sobra decir que existía la posibilidad de cambiar el rumbo de la hsitoria, a veces las historias eran muy distintas entre sí. Como eran infantiles, había de aventuritas espaciales, en la jungla, en el medio oriente o en el ártico, muy sencillas y fáciles de digerir. En uno de esos libros podías encontrar hasta veinte finales, dependiendo de tus decisiones y tus ganas de relectura. Una forma de ficción interactiva muy popular, pero mucho más sencilla, donde la interacción dependía de tu decisión y descubrir los méritos positivos o negativos que había en ella.
Así que ayer, me desvelé buscando como crear esto. He abierto un espacio para crear ficción interactiva. Lo interesante, es que cualquiera puede participar. Tan sólo es necesario registrarse. Actualmente sólo hay una historia que apenas esta empezando, sin embargo, todos estan invitados a escribir en ella, o escribir en una nueva. Si eres más reservado, existe la opción de crear grupos privados para escribir la historia con un grupo de amigos. Si no lo eres, pues cualquiera puede agregar opciones dentro de tu historia y colaborar. Desafortunadamente, el sistema esta en inglés y puede ser un poco confuso en ocasiones, sin embargo, en caso de haber alguna duda puedes preguntarme por e-mail y más tarde, puedo compilar un FAQ. Tampoco hace daño experimentar un poco, realmente no es tan difícil como parece.






