Entradas escritas en Agosto, 2006 ↓

Asimetría.

Tomado de El Gato Azul.

Original:

original

Lado B:

lado-b

El lado B me hace sentir extrañamente atractivo, a pesar que tengo dos lunares en la frente en vez de uno.

Lado A:

lado-a

Sin embargo, el lado A, me da la sensación de que soy un alienígena.

(Después de tomar como 15 fotos, decidí que mi rostro no tiene la capacidad de quedarse recto [aparte que no es tan simétrico como mi mamá insistía, diciéndome lo guapo que era]).

¿Qué les parece?

The quoting meme.

¡Me fascinan los memes! ¡No hay cosa más maravillosa! Omegar, sabiendo esto, me aventó uno en la jeta. El meme consiste en ir a este sitio y tomar cinco citas de las páginas aleatorias que mejor lo describan a uno o en lo que uno cree.

Mis citas son:

  • There are more fools in the world than there are people. Heinrich Heine (1797 - 1856)
  • It’s extraordinary how we go through life with eyes half shut, with dull ears, with dormant thoughts. Perhaps it’s just as well; and it may be that it is this very dullness that makes life to the incalculable majority so supportable and so welcome. Joseph Conrad (1857 - 1924), Lord Jim
  • You cram these words into mine ears against the stomach of my sense. William Shakespeare (1564 - 1616)
  • Inanimate objects are classified scientifically into three major categories - those that don’t work, those that break down and those that get lost. Russell Baker (1925 - )
  • I’m never going to be famous. My name will never be writ large on the roster of Those Who Do Things. I don’t do any thing. Not one single thing. I used to bite my nails, but I don’t even do that any more. Dorothy Parker (1893 - 1967), Here Lies (1939), “The Little Hours”

Y un pilón:

  • All men’s misfortunes spring from their hatred of being alone. Jean De La Bruyere (1645 - 1696)

¿Qué? ¿Ahora en español? ¡Por supuesto que si!

  • Hay más idiotas en el mundo que gente. Heinrich Heine (1797 - 1856)
  • Es extraordinario como vamos por la vida con los ojos medio cerrados, con oídos torpes, con pensamientos contenidos. Así como puede ser; y puede que así sea que esta torpeza hace pensar a la incalculable mayoría que la vida es algo tan soportable y bienvenido Joseph Conrad (1857 - 1924), Lord Jim (lo siento, invito a que alguien la traduzca mejor, por favor).
  • Atascas estas palabras en mis oídos contra el estómago de mi sensatez. William Shakespeare (1564 - 1616)
  • Los objetos sin vida estan clasificados en tres categorías principales - Los que no funcionan, los que se rompen y los que se pierden. Russell Baker (1925 - )
  • Nunca seré famosa. Mi nombre nunca estará grandiosamente escrito en la lista de Aquellos Que Hacen Cosas. No hago nada. Ni una sola cosa. Solía morderme las uñas, pero ni siquiera hago eso ya. Dorothy Parker (1893 - 1967), Here Lies (1939), “The Little Hours”
  • El infortunio de todos los hombres surge del su odio por estar solos. Jean De La Bruyere (1645 - 1696)

Si viste este meme aquí, te gustó, te lo piensas robar para tu blog, por ahí déjame una liga… me encanta el shameless self promotion. Y avísame si lo respondiste, por supuesto, para ir de chismoso a ver tus respuestas.


Creo que alguien me dejó por ahí el meme de cuántos Metros (subways) conozco… para no hacerles el cuento largo…

mexico-city.gif

Obtenido en b3co.

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A quien le interese, continúe leyendo.

El weblog y mi vida en esos momentos. Tómate un café, porque lo que sigue está de hueva… pero el cuarto año cumplido lo amerita.

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No quiso hacerlo, pero lo hizo.

Este post es parte de una serie, llamada “Fotocuentos”. Anotación 31 de 60


Si bien Fest no ha contado el tiempo desde que siente el peso en su hombro más ligero, sabe que algo esta por suceder. Tiene la consciencia de que el tiempo esta corriendo, que un reloj interno esta sonando en algun lugar y tiene la, según él, noción estúpida de que si el tiempo termina su alma será consumida en los infiernos. Pero Fest conoce bien el tiempo, sabe doblarlo, sabe cuando hay prisas, le gusta practicar con él, raras veces no sabe calcularlo y cuando lo calcula mal en un principio, puede adaptarse rapidamente para hacer mejores calculos. Será porque el tiempo le fascina, le vuelve loco, es uno de sus juguetes… es decir, la medición de este, porque si él pudiera controlarlo se imagina como un dictador, como alguien con mucho poder y sin la idea de como utilizarlo. Es por ello que el control de sus acciones, de sus verbos, dentro del tiempo es tan importante, porque es la única manera que tiene de prolongar el sentimiento de un falso dominio. Un dominio que con un evento caótico puede escapar fácilmente de sus manos.

Es por eso, que esa tarde de domingo, Fest salió a fumar a la reja y aunque sentía que el tiempo se terminaba, también sentía su hombro derecho un poco más liviano de lo usual. Volteó a la derecha y un lobo de pelaje rojo, un devorador de mundos encadenado al concreto del edificio, descansaba bajo el sol. Kromg alzó la mirada y le miró extrañado.

—¿Y tu gato?

—¿Cuál gato?

—Um. Bien, ¿el cacto?

—Ahhh, ese gato… ¿Cual cacto?

—El cacto come niños, gatos y viejitos.

—Ahhh…. si, ese… ¿cuales niños y viejitos? ¿Qué?

—El loro pues, el cacto que parece loro y araña como gato, y come gatos y viejitos, y niños también, que se come los niños del mundo. ¿Cómo se llamaba? ¿Rob? ¿Mob? ¿Job?

—¿Chob?

—No. No. Bob, se llamaba Bob. ¿Lo dejaste secarse? ¿Lo quemaste? ¿Lo abandonaste en un basurero?

—¿Bob?

—Si. Bob.

—No sé de quien me hablas —Sin embargo, cuando Fest escuchó el nombre del cacto, sintió el tiempo más pesado. Empezó a medir el tiempo, pero no supo por qué… el tiempo que tardaba en consumirse el cigarro, los segundos que tardaban en responderse las preguntas, el tiempo que le tomaba a las sombras por el sol cambiar de posición. Midió el tiempo que le tomaría abrir la puerta en un futuro, el tiempo que tomaría el camión para ir a la escuela el martes, el tiempo que su vejiga tardaría en procesar los líquidos de una coca de dieta y se viera forzado en ir al baño. Fest suspiró apesumbrado.

—Mírame a los ojos.

Fest obedeció. Se quedaron en silencio un largo rato, Fest esperó a que algo sucediera y lo único que paso fue la sonrisa del lobo.

—Ya entendí. Te queda poco tiempo. Si quieres buscarlo, debes hacerlo ya…

—Claro. ¿Buscar a quien?

—Hacer tratos con Satanás siempre trae sus consecuencias, ¿qué no has escuchado por ahí que siempre gana? Aunque bueno, dicen por ahí que un viejo con ganas de morir y una adivina ciega e inmortal, le ganaron una vez una partida de ajedrez. Dicen, yo no creo en cuentos de viejitas. Si te interesa saber, el tipo jugó con tu memoria para ganar ventaja. Puedo contarte una historia si gustas, a ver si escuchándola te ayudo a recordar. Toma asiento.

Fest tomó asiento y preguntó—: ¿Te cae que hice tratos con Satanás?

—Tienes la marca, y también tienes la marca de la muerte. Pudiste haber muerto, pero hiciste el trato antes. Estas metido en un buen problema… y en uno muy extraño. Es de esos problemas que podrían convertirse en leyenda, ¿sabes? Por la rareza. Pero bueno… eso no nos atañe ahora, si no te acuerdas, no puedes empezar a buscarlo y para que lo recuerdes, tal vez funcione contarte la historia. ¿Listo?

—Pues ya qué…

El lobo resopló.

—Erase una vez un cacto llamado Bob. Dentro de él, guardaba el espíritu de un rencoroso cuyo amor nunca fue correspondido en vida y el cuerpo del cacto, fue moldeado del barro y la arena por las manos de Satanás, para recibir a ese espíritu lleno de amargura y venganza. Cuando se unieron el espíritu y el cuerpo, entonces adquirió ojos, adquirió conocimiento y adquirió el sentido para mirar a los espíritus. Con ello podría cumplir su venganza. Sin embargo, a cambio, Bob tendría que entregar su alma a los infierno y para que él no se consumiera por el hambre y perdiera su consciencia “humana”, debía comer carne fresca. Se cuenta en su haber, el asesinato de alrededor de quinientos niños, cuyos nombres estan registrados en el libro de los niños muertos de T.F. Hadied.

—Uh… ok, ok. ¿Ese era mi cacto? —Fest hizo un ligero gesto de horror absoluto.

—Espera, déjame terminar. Para que te des una idea de quien era Bob, alguna vez, a mitad de la noche, cuando vivías en la Narvarte, ¿recuerdas? Si, si lo recuerdas, a él no, pero lo demás si. El hambre venció a Bob y lo obligó a saltar por la ventana, entonces caminó durante incontables cuadras hasta que escuchó el balbuceó de una niña, de un año a lo más. La niña, hacía unas horas antes, se había visto sometida al amor y sorpresa de sus padres, quienes dedicaron gran parte de su tiempo a tomarle fotos, que si entre los muñequitos que le compraron esa tarde, que si comiendo rico, que vamos a tomarle un video tratando de decir papá… era una escena familiar de lo más bonita y de lo más común, de esas que arrancan un sentimiento de bienestar. Bob se sintió así, se sintió enternecido…

—Menos mal.

—Pero tu cacto tenía hambre. Esperó unos minutos antes de trepar por el edificio, llegar a la ventana de la niña, empujarla y quedarse un momento postrado ante la cuna. La niña no se había portado mal, la niña tenía un año de nacida… y digo tenía, porque aunque Bob primero intentó comerse a los muñecos, a los ratones y al águila, cuando finalmente lo venció el impulso, se partió en dos…

—No, no…

—Cubrió primero la cabeza de la niña…

—Ya pues…

—La jaló a su cuerpo…

—¡Qué ya!

—Comprimió su cuerpo para quebrar los huesos, apenas en formación y con las espinas, continuó arrastrando el cuerpo de la niña a su interior. Hizo algo, que en el idioma de los seres humanos es masticar. Masticó y masticó, hasta que terminó con la carne, acabó con su alma, pedacitos de su espíritu. Luego se quedó quieto un momento, Bob no puede moverse durante unos minutos después de comer, y habiendo terminado, expulsó los huesos de la niña, los que no pudo digerir. Cuando hubo terminado, saltó por la ventana del edificio y regresó a casa. Al día siguiente, tú y él tuvieron una plática muy curiosa donde hablaban de un Destino Manifesto.

—No quiero que me cuentes más.

—Bueno… ¿te acordaste de algo?

—No. De nada. ¿Y dices que tengo que buscarlo? ¿Qué es mío?

—Si.

—¿Y por qué querría yo buscar y rescatar a una abominación como esa?

—Porque es tu amigo, tu se lo prometiste y si mal no recuerdo, piensas, en algun lugar de tu cerebrito, que a los amigos no se debe abandonarles. ¿No te sientes orgulloso de ti mismo? —dijo el lobo triunfal, después se recostó otro par de minutos al sol, empezó a roncar y se olvidó de Fest. Sin embargo, Fest no podía olvidar la historia del lobo, prendió otro cigarro, se recargó un rato en la reja y sin saber por qué, el tiempo se le recargó en el hombro derecho, haciéndolo más pesado.

Foto: Ragnarok.

Este cuento forma parte de los fotocuentos que estaré escribiendo en este blog. Si quieres formar parte o enviar una foto, revisa este post: Acerca de los FotoCuentos. Si quieres leer los que llevo a la fecha, entra a la categoría de FotoCuento.

Adiós, ayer…

Fest esta con el pecho desnudo, pero eso sí, con un pants para cubrir sus pudores anímicos. Si Fest gozara de una enorme erección, tal vez caminaría por ahí desnudo y le diría al mundo, mientras sonríe satisfecho—, Ea, miren, miren ¡qué grande esta! —y entonces, movería tantito las caderas, para que la dinámica y la mecánica hicieran lo suyo. Después de que una viejita se desmayara y una monja consiguiera unas tijeras dentro del hoyo negro escondido en su hábito, se alzaría de nuevo los pantalones, se sentaría en el sillón, prendería un cigarrito y le exclamaría a la monja— ¡Ya pue´! ¡Jesucristo bendito, ya no hay pene! —la monja, entonces, procedería a guardar sus tijeras, le echaría agua bendita a Fest y se retiraría a sus aposentos, a la cámara oscura del sótano incrustado en no sé donde, en la oscura mente de Fest supongo.

Para él es un poco raro escribir aquí porque sintió que lo abandonó, pero es que Big Blogger consumió una semana de su tiempo. Eso, la escuela, las chambitas alternas. Ahora agradece el fin de semana como si estuviera trabajando. Pero él conoce de trabajos donde los fines de semana no existían, por ejemplo Casting, y antes de Casting, su chamba como editor de post-producción más de una vez le requirió los sábados y los domingos. Si algo conoce Fest, es trabajar bajo presión, bajo tiempos cortos y siente que eso ha modificado su percepción de la vida, hasta el punto de pensar que si se hace, se hace ahora, ahoritita cabrón, en chinga, lo más preciso, lo más rápido, lo mejor posible. Tal vez por ello se siente cómodo cuando regresa a Casting, porque ese ya es su modo de vida. En cambio, el del escritor, es sentarse y pensar un rato que escribir, y acomodar las palabritas, darles el giro, el adjetivo, la buena vida y después soplarlas, a una brisa imprecisa, dónde sólo ciertas palabras llegarán al receptor, los significados se confunden, el panorama de otro cambia.

Fest suspira y prende otro cigarro, porque el blog ya tiene un rato abierto. Ya para él es costumbre abrir la hoja en blanco, escribir un momento, luego ocuparse de otras cosas, y regresar a la hoja en blanco. Es un ejercicio. Entre ocupaciones piensa: Escribe. Y eso hace. Sobre todo cuando no tiene un tema definido, cuando sólo se trata de practicar, de divertirse. Él piensa que se esta divirtiendo, Barry White en el estéreo también lo piensa, el humo del cigarro escapándose por la ventana emula una sonrisa matadora, la monja se asoma un poco, desde su cámara oscura, y canta dominique nique nique a dueto con el negro blanco. No hay nada mejor que un sábado a medio día, andar con el torso desnudo y solamente mirar a través de la ventana como el cielo azul, esconde un futuro incierto.

El Vórtice de la Perspectiva Total.

Traducción de un fragmento de The Restaurant At The End Of The Universe (Douglas Adams).

El Vórtice la Perspectiva Total conforma la imagen del Universo entero basándose en el principio del análisis de la materia extrapolada. Para explicarlo: Ya que cada pedazo de materia dentro del Universo es de algun modo, afectada por todos los otros pedazos de materia en el Universo es posible, en teoría, extrapolar toda la creación —todo sol, todo planeta, sus órbitas, su composición y su historia económica y social— desde, digamos, un pedacito de pastel.

El hombre que inventó el Vórtice de la Perspectiva Total lo hizo, básicamente, con el propósito de chingar a su esposa.

Trin Tragula —porque ese era su nombre— era un soñador, un pensador, un filósofo especulativo o, como su esposa diría, un idiota.

Y ella lo molestaría incesantemente acerca del completo y excesivo desperdicio de tiempo que gastaba mirando hacia el espacio, o reflexionando acerca del mecanismo de los pernos de seguridad, o haciendo análisis espectográficos en pedacitos de pastel.

—¡Ten un poco de sentido de proporción! —ella diría, a veces, hasta treinta ocho veces en un mismo día.

Así que él construyó el Vórtice de la Perspectiva Total —nada más para enseñarle.

En un extremo él conectó a toda la realidad extrapolada desde un pedacito de pastel, y en el otro extremo conectó a su esposa: para que cuando prendiera la máquina ella pudiera ver en un instante el infinito total de la creación y a ella misma, con relación a todo.

Para el horror de Trin Trangula, el shock aniquiló por completo el cerebro de su esposa; pero para su satisfacción, se dio cuenta que había comprobado, concluyéntemente, que si existe vida en un Universo de tal tamaño, entonces, la única cosa que no podía permitirse era tener un sentido de proporción.

5.40 de la mañana.

arboltsef-inthemorning

Post original de Big Blogger. 5.40 de la mañana.

—No mames…
—¿Qué?
—¿Cómo sobreviviste? ¿Por qué tengo que levantarme a la hora que se levantan los campesinos?
—Ah, ya ves. Y los campesinos se levantan como a las cuatro de la mañana… no es tan temprano como piensas.

Silencio mientras caminamos. Voy pensando, insistentemente, que este camino ya lo recorrí, que este camino ya lo recorrí, que este camino ya lo recorrí, ¿por qué debo recorrerlo una vez más? Por ser buen hermano, supongo, acompañarlo, platicar con él en las mañanas, no dejarlo solo, porque esta muy oscuro, porque desde las 6 de la mañana México se llena de Fittipaldis por doquier.

—Vamos a llegar temprano y bien.
—¿Cómo sabes?
—Por el chavo de lentes y porque ahí esta weatherman con su hija.

Asiento lentamente.

—Mira, si el chavo de lentes y weatherman estan en el camión, es que tomamos el de las 6 y 10, y entonces estaremos llegando a las 6 y media a la escuela. También, si una doña de bastón, toma taxi antes de que llegue el camión, es que salí a tiempo.

Volteé para mirar atrás como weatherman y su hija, esperaban en otra parada su siguiente camión, hacía como dos minutos nos habíamos bajado. La verdad, no volteé porque me llamara atención el weatherman, me llamó la atención y su hija.

—¿Por qué weather man?
—¿No te acuerdas del poster y la película? Es como weatherman, pero despeinado… no mames, apenas lo conozco y ya le puse apodo.
—¿La película? ¿qué película?
—¿No te acuerdas? You suck!
—A ver, a ver, espérate, antes de que me mandes a chingar a mi madre… ¿qué película?
—Esa película con Johnny algo… el hombre tenía un paraguas.
—¿Johnny? ¿Depp?
—No.
—¿Mnemonic?
—No.
—Ummm.

Entonces, empecé a recordar… ajá, si… recordé un… hombre… en gabardina… narizón… en el hombro tenía mierda de algun pájaro… la sombrilla… y hasta me acordé del título en español, uno bien poético… “El Sol de Cada Mañana”, algo así.

—Ahhh ya. Nicholas Cage.
—Simón. Si weatherman, el chavo de lentes y la doña del bastón, estan todos presentes cuando salgo, sé que será un día perfecto… en el camión.
—No tardas un día en el camión.

Mi hermano se me quedó mirando.

Caminamos otro rato y por alguna misteriosa razón, me vino a la cabeza la tonadita del stage de Dhalsim, en Street Fighter 2. Una cancioncita entre hindú y pop’esca, por si les interesa.

Tarareé en voz alta.

—¿Ya viste el video de las tortugas ninja?
—¿En dónde? ¿De quién?
—En Youtube.
—¿De quién es?
—Del mismo que hizo el de Vega, que te mandé.
—Me dan hueva desde el momento que escucho voces pendejas en el voice over.
—Ahhh, ya, que no te gustan. Deberías darles una oportunidad, estan chidos.
—Nel, estan del carajo.
—Güey, si son los mismos que hicieron el video de I’m the Juggernaut, bitch! y Street Fighter X. El de Juggernaut si te gustó.
—Ah… ¿es el mismo güey?
—Si.
—Bueno… mándamelo pues, voy a intentar verlo, no prometo nada.
—Pues búscalo en Youtube… mira, busca el de juggernaut, o mejor el de street fighter x, y ya, ves todos los videos que hizo ese güey… nada más que ten cuidado, porque los hace con otro güey y ese otro se dedica a hacer AMV’s.
—¿AMV’s?

A ver… A, agnóstico, M, mión, V, visionaro. A, agustín, M, mamón, V, viviente. A… alterno, M… mirón… V… vejiga. V de Venganza, si, a huevo. No… espera, ya… ya lo tengo, ah, claro. AMV = Anime Music Video.

—Ah si, AMV’s…
—Si, no mames, estan de hueva.