El tule.

Este post es parte de una serie, llamada “Fotocuentos”. Anotación 29 de 59


Hay veces, abuelo, que tu rostro sobrepasa cualquier cosa que yo pueda imaginar y cuándo te miro, no puedo yo pronunciar palabra sin antes desear escucharte, porque tus palabras enumeran cada arruga y definen cuánto se han escondido tus ojos en el rostro por un sol inclemente. —Antes el sol no estaba así —dices de repente—, contigo será más duro, a mi sólo me resta un poco más de su berrinche. Dices así y yo te creo, porque es imposible no creerte, si pareces un ídolo hecho de madera, teñido de bronce y tu camisa se mueve rompiendo vientos, sea porque te has ganado su respeto o sea porque todavía pareces indestructible. Antes me daba miedo que tu rostro cuarteado fuera a romperse y luego comprendí que eres como la madera de un tule. No hay forma de que te rompas, no hoy, ni mañana, e incluso si llegara a verte en la caja, iniciando tu transición a polvo, sabría que no estas muerto… porque no todos los hombres se hacen como tú, no todos los hombres tienen la fortuna de verse como tú… seguramente muchos te recordarán como el abuelo de los viejos hundidos, aquel que hablaba de los berrinches de madre sol.

Tengo que confesarte que si pudiera, cuándo estés muerto, tomaría un hacha y haría madera contigo. Tomaría el serrucho, las lijas, el martillo y los clavos, y haría de ti un librero para guardarlo en casa. Trabajaría día y noche para tallarte y regresarte la juventud, para que duraras más que yo y que el mundo. Hablaría con brujos y con curas, para que pedirles una bendición a tu madera y así esta continuara transmitiendo a los vivos lo que nosotros no sospechamos, lo que nunca sabremos. No es un castigo abuelo, ningún homenaje es un castigo. Le diría a mis hijos y después a mis nietos, que ese librero que guarda las enciclopedias, los poemas y los ensayos del mundo, es su abuelo. Después obligaría a que leyeran junto a ti todos esos libros que tus brazos, tu vientre, tu cabeza y tu sexo guarden, y cuando se hagan grandes, con manos capaces de encerrar las tuyas, les diría que tu mejor consejo se reducía a una cosa—: El mundo contigo será más duro pero nunca pierdas la fe. Porque esos ojos hundidos, tu rostro que lijaba las manos que deseaban acariciarlo, el dolor que guardaban tus labios, nunca permitieron que dejaras de romper el viento.

Foto: Simultáneo

Este cuento forma parte de los fotocuentos que estaré escribiendo en este blog. Si quieres formar parte o enviar una foto, revisa este post: Acerca de los FotoCuentos. Si quieres leer los que llevo a la fecha, entra a la categoría de FotoCuento.

8 comentarios ↓

#1 zvi el 07.14.06 a las 4:41 pm

:twisted: mi idea!!! ja! me debes una padre mio…. me gusto muchisimo…:lol:

#2 MarthaX el 07.14.06 a las 5:15 pm

ahh, sí, muy, muy bonito :smile:

#3 Ricko el 07.14.06 a las 6:46 pm

:grin: Muy bonito su cuento oiga usted, me llamo la atención en demasia el que lo transformaras en un librero. Muy de usted. Saludos a Duveth y al buen Bob.

#4 aro el 07.14.06 a las 7:50 pm

ttssss…. de los que mas me han gustado, tal vez tambien la foto, me recuerda mucho a mi abuela(supongo q a muchos) … la vdd que los ancianitos pueden despertar un sentimiento tierno pero en un 89% a mi me desesperan… de hecho no soy precisamente paciente para escuchar “historias de abuelos”… hay uno que si suelo escuchar por q es un abuelito bastante culto… judío-canadiense ,critico de cine, ex-militar, colecciona antigüedades, toca el piano, conocedor de los 5 continentes… toda una moneria el señor, por eso no me aburrie, ademas de que hay q estar atento por el idioma… si, prefiero ver a los abuelitos y sería muy bueno conservalros como muebles…:neutral:

#5 aro el 07.14.06 a las 7:52 pm

pd espero no haya sonado “malinchista”… pero no he conocido un abuelito así, los mios ya murieron… y bueno la que me queda…no suelo escucharla mucho.

#6 charly el 07.17.06 a las 12:53 pm

excelente cuento! todos han sido de alto nivel, pero este es digno de estar en un libro de literatura para ninhos, merece ser longevo como el abuelo. no accents in this teclado gringo, usted perdone

#7 La Filistea el 07.20.06 a las 4:31 pm

:neutral: No quería tirarme un comment, cursi pero la verdad es que mi abuelo se parece a ese del relato, y no pude dejar de sentirme triste porque a sus dos años de fallecido (tragicamente) sentí que se habia ído una parte de mi..

Sigo teniendo dos abuelas aún.

La foto exelente.. :)

#8 Adriana el 01.27.07 a las 2:32 am

me gusta… esta tan lleno de reflexion y melancolia, la sola idea de tener a nuestros seres queridos como un objeto tangible, cuando ya se han ido, encierra muestas de amor, nostalgia, sabiduria y una forma muy personal de hacerles un tributo por lo que representaron en nuestras vidas. O sea … me gusto mucho

Deja un comentario