Entradas escritas en Mayo, 2006 ↓

Capítulo XVI.

Donde un consiglieri, su servidor, anda desnudo por la casa, a las diez de la mañana.

No es que me moleste la desnudez, para nada. Si tuviera que quejarme sería por el frío, nada más. Mi hermano se fue esta semana a Toluca. Y tengo la buena fortuna de poder caminar desnudo por la casa. Me recuerda a uno de esos capítulos de Seinfeld, donde tiene una novia que todo lo hace desnuda: cepillarse los dientes, arreglar bicicletas, etc. y él se da cuenta que hay cosas que nomás no, no se hacen así porque no se ven estéticamente agradables. Hacer el café, pienso, que es una de ellas. Andar con el “tilín tilín” revoloteando en el aire, mientras pongo un poco de agua a calentar y busco el café soluble, no debe ser buena idea. Puede pasar algo. Puede caerse el agua hirviendo encima de él y quedar como Freddy Kruegger. Puede caerle azucar y sentirse azucaroso todo el día. Y fumar, fumar desnudo debe ser un peligro, ¿qué tal que cae la ceniza en un descuido y se hace una cicatriz? Un segundo ojo. Sin embargo, ir al baño es muy cómodo, al menos para hacer del uno. Pero el dos, es particularmente incómodo: al entrar no hay ningún problema, sin embargo, al salir, por más que se haya limpiado uno, se sentirá irremediablemente sucio. Al menos en mi caso.

Estar en la computadora desnudo, escribiendo, es francamente perverso. Porque no lo acostumbro, digo. Por lo regular, si veo porno, la veo con toda mi ropa. Igual si checo el mail o leo blogs. Chatear con mis contactos, sin algo que cubra mis vergüenzas y mis triunfos, me provoca un estado de incertidumbre muy extraño. A veces me levanto y paseo por la habitación, luego por el baño, y encuentro espejos, frente a ellos puedo sumir la panza y parar el culo, sentirme Sanson, aunque la panza es más que visible. Recuerdo ahora, que de niño mi madre me llevó a un museo y una pintura, creo que de tiempos de Velázquez, mostraba a Sanson en un estado de éxtasis mientras Dalila le acariciaba la cabellera y le acercaba las tijeras. Me gustaría recordar de quien fue la pintura, pero era muy niño. Tal vez incluso me equivoque de época. Es ahora que tengo un pequeño relapso, y quisiera recuperar mi memoria, quisiera buscar el museo donde le vi. Tal vez esa pintura estuvo ahí, nada más, ese tiempo. Estuvo específicamente para que yo le viera y recordara… pero de alguna manera la tengo que encontrar, porque hay tantos resultados en google cuando uno busca Sanson o Samson, que me tardaría lo mismo en ambas versiones de la búsqueda. Puede ser que no recuerde la pintura tan bien como creo y que ya la haya visto en mi búsqueda… ¿por qué Sanson me parece tan importante ahora?

Estoy evadiendo sutilmente el tema de mi desnudez… Si quisiera hacer eso, puedo hablar de lo que soñé hoy: Con un cienpiés de plástico que caminaba sobre mi pecho, con un alacrán de plástico que paseaba por ahí, con un hamster del tamaño de una rata de alcantarilla. Soñé que no le tenía miedo a los bichos, que podía sostenerlos y aventarlos, pero algo en mi sueño, tan necio, me obligó a recordar que si les tenía miedo, entonces le pedía amablemente a mi hermano que los alejara de mí. Él entonces ponía el cienpiés en una bolsita de plástico y lo metía en una caja—. Es que estoy juntando bichos, para un experimento —sin embargo, aplastó al alacrán de plástico amarillo con sus botas y se fue. Mientras tanto, yo me acerqué al baño, y ví como se asomaba de la taza un hamster con el tamaño (y la cola) de una rata. Cerré la taza y miré como la cola del hamster, que más bien era la de una rata, una cola enorme como de medio metro, se asomaba por la rendija y se movía despacio como la de una serpiente. Le dije a mi abuela, porque en los sueños los muertos viven, que iba a necesitar ayuda porque una rata estaba en el baño, que alguien iba a tener que ver que no se me escapara. Mi abuela mandó a mi hermano otra vez y cuando vio la cola de la rata, se espantó y huyó. Suspiré largo y tendido, acerqué un costal y abrí la taza. La rata/hamster cayó directo al costal, me fui a la entrada de la casa y la dejé ir. No entiendo por qué, en mis cinco, seguramente la hubiera matado.

Después soñé que estaba prisionero y con mis amiguitos, intentaba escapar. No fue algo tan sofisticado. Fue algo más bien con el estilo de animación de los picapiedra: pies grandes, hombres de rasgos duros y caricaturizados, voces graves. Y todos teníamos un sombrerito, como la logia de los búfalos mojados. Estuvo mierda ese sueño.

Creo que mejor iré a jugar, aún estando desnudo. El control tiene una fascinante función de vibrador que no puedo dejarla pasar.

Si te sobra una mano…

Este post es parte de una serie, llamada “Fotocuentos”. Anotación 16 de 60


Irwin

…córtatela, en vez de estar haciendo cochinadas. Eso nos dijo el cura y eso hice ayer, cuando me robé el cenicero de Rubén. Bueno, parte de la herida. Después seguí expiando mis culpas marcando un poco más la línea, cuando recordé que con esta mano puse veneno al perro del vecino y su bebé se la comió por error. Pero es que los bebés se meten todo a la boca, no fue mi culpa, fue culpa de la mano que me sobra. Me hice otro rajoncito, cuando recordé que le puse la mano encima a mi esposa… y a su hermana. Y no termina, en un cuaderno tengo anotadas otras veintiún faltas, de las que me he ido acordando e igual y mi mano no es suficiente, también tendré que rajarme los huevos y el pito… lo que me recuerda a mi esposa, tengo que coserle la boca y la vagina. Cuando termine conmigo también a ella le cortaré la mano… a veces se pone muy ganosa y no deja de hacer cochinadas con ella.

Foto: Irwin

Este cuento forma parte de los fotocuentos que estaré escribiendo en este blog. Si quieres formar parte o enviar una foto, revisa este post: Acerca de los FotoCuentos. Si quieres leer los que llevo a la fecha, entra a la categoría de FotoCuento.

Estupor.

  • Estupor o sopor, son similares, pero no lo mismo. El estupor se genera a partir de una reacción de sorpresa que te apendeja, y te impide mover o pensar corréctamente. El sopor es el término medio entre estar despierto y estar dormido. Entonces, ¿a qué se le llama despertar sin querer despertar? Supongo que sopor también, en un estado inverso. Lo siento, no soy muy elocuente esta noche, recién desperté de una larga siesta… es domingo, hace un poco de frío, acabo de servirme un café (medio aguado, medio tibio) y me comí dos conchitas de chocolate. Estoy fumándome un cigarro. Y también me conecté al messenger, tengo la ventana abierta de mi gringa proveedora, de Homero Vidal, de semidios, de Duveth y de Luann. Pero, verdaderamente, estoy tan perdido que no mantengo una conversación sustancial con alguno.

  • Es a través de esas conversaciones, por ejemplo, que me enteré que La Chiva, ganadora de Big Brother no-se-qué-numero tiene su sitio de fotos atrevidas-eroticonas. Probablemente se desnude si pagas. Mi novia, que ha tenido la delicadeza de analizar todo el sitio, me esta comentando que tiene videopost, blog, foros, y que actualiza sus fotitos cada semana. Homero esta hablando de inscribirse. En lo personal no me gusta: Pienso que le faltan gluteos, que es demasiado oxigenada para mí gusto y las facciones de su rostro no me son agradables, al menos no en fotos. Tal vez conociéndola en persona me parezca una mujer encantadora… pero oxigenada y sin nalgas.

  • Acabo de sostener una conversación con mi lectora preferida. Hoy estuvo relajada. Se desconectó, en cuanto fui a la cocina por mi café y mis conchas.

  • Quise comprar el “Final Fantasy X-2”, pero al leer como diez reviews que decían: No compres este juego si esperas una extensión de la historia y no compres este juego si lo que esperas es un Final Fantasy. Opté por no hacerlo, en vez de ello, me leí un resumen de la historia en la Wikipedia gringa y con eso quedé más que satisfecho. He decidido colmar mis ansias de juegos con “Kingdom Hearts II” y con “Onimusha: Dawn of Dreams”. Compré Onimusha esperando un jueguito pendejo de acción, para despabilarme de vez en cuando de “Kingdom Hearts II”, pero al parecer será al revés. Onimusha es un poco más complejo de lo que parece. Mientras tanto, esperaré paciéntemente el Final Fantasy XII (Octubre 2006), el cual han calificado como perfecto, según Famicon (LA REVISTA de juegos, según Japón).

  • La introducción de Kingdom Hearts II me tomó una hora. Y el juego, al menos la parte de Roxas, me pareció fantástica. Ya llegué a la ingenuidad de Sora, Donald y Goofy. Me parece mucho más dinámico que la primera parte… creo que lo disfrutaré bastante.

  • Es la segunda vez que se me apaga el cigarro. No se me ocurre nada más por escribir.

Las reglas del dominio.

  • Por un momento me olvidé de mí. Y por un largo rato sentí calor. Y todo se iluminó.

  • Después de 150 horas, acabé Final Fantasy X (corregitum est), con todo lo extra. Si fuera un clavado de verdad, entonces jugaría hasta subir por completo todas las estadísticas, pero ya no tiene caso. Hasta me di el lujo de crear una espada especial para Tidus, Excalibur, con los siguientes atributos: Costo de un punto de maná por hechizo, Aumento de poder mágico, Romper límite de daño y Contra-ataque por magia. Esa espada la hice con la finalidad exclusiva de poder usar el hechizo Ultima dos veces contra enemigos a los que sólo se les puede matar así. Respecto al final, estuvo bien, estuvo mucho mejor de lo que esperaba. En él, finalmente Tidus salda las cuentas con su padre y sabemos, ustedes y yo, que las cuentas con el padre para mí son de alguna manera importantes.

  • Hay una teoría de creación de historias, medio psicológica, que trata de arquetipos y del viaje del héroe. Ya he hablado de esto en una que otra ocasión, pero me da hueva zambullirme en mis archivos para tratarlo de nuevo. La cosa es que, una de las cosas que discute esta teoría es que uno de los pasos del héroe es saldar cuentas con su padre antes de ser considerado, pues, un héroe. Explicándolo de manera primitiva, un joven debe superar a su padre, ya sea física (matándolo) o espiritual (superándolo). Al superar a su padre, se le reconoce al héroe su adultez, su madurez. Y si este punto es cubierto, las experiencias que viva serán meramente suyas. Emocionalmente, pues, será un personaje más completo.

  • Esta loquísimo ese pedo, ¿no?

  • Pero no quería escribir acerca de Jecht y Tidus, de Darth Vader y Luke Skywalker, de Jesucristo y Padre Dios en el Cielo, o de Zeus y Cronos. Ayer, después de terminar el juego y que este me afectara de manera sutil, niveles que todavía no comprendo, me fui a dormir pensando que debería escribir un post titulado “Las reglas del dominio”. Y que iniciaría este post hablando, precisamente, de los contratos que tenemos con las personas. Esto vino a raíz de que ayer, estuve leyendo muy interesado los diversos posts de Moccablog desacreditando muy sutilmente a Eduardo Arcos por su nuevo proyecto de “Vivir México”. Por supuesto, puro chisme de ver como ocurren las cosas. Conozco a ambas personas, y los dos, para mí, dan la impresión de ser “machos alfa” en lo que respecta a sus rubros.

  • Luke Skywalker supera a Darth Vader, por ejemplo. No es un héroe hasta que tiene la capacidad de matarlo. Antes de eso, simplemente era un chamaco chillón con super poderes. Sin embargo, cuando Luke Skywalker vence a Darth Vader, se convierte en el macho alfa, y no se coge a Leia porque en el universo de Starwars existe cierta moralidad en eso de cogerse a las hermanas. Mejor se la deja a Han Solo. Sin embargo, si Luke hubiera sido egipcio…

  • Eso de “machos alfa” suena medio ogete, ¿no? Pues no, no es la intención, de hecho para mí es como determinar a las personas que tienen un criterio propio de las que no. Un “macho alfa” es un líder, es el que organiza a los otros, es el que se coge a las hembras, es el que domina. Es la manera más primitiva de decir que son exitosos o emprendedores. Arcos, bueno, es exitoso en la mayoría de sus proyectos, los cuales desarrolla constantemente. Y Cybergus, pues, es muy buen fotógrafo y sé que cobra bastante bien lo que diseña, porque para ser diseñador y freelance, tienes que tener cierto dominio, más en este país. Sin embargo, cuando dos machos alfa, pues se sienten muy machos y muy alfa, pueden pasar dos cosas: O generan buenos proyectos juntos o empiezan a desacreditarse los unos a los otros para ver quien se coge mejor a la nena del pastel. Un macho alfa tiene la tendencia de entonces, buscar lo que tiene el otro y viceversa. Es inevitable, naturaleza humana 101.

  • Personalmente, pienso que las relaciones personales son contratos. Una amistad, por más bonita que esta pueda ser, crea un contrato verbal que se puede romper en cualquier momento. Yo creo en lo bonito de la amistad y del noviazgo, y del amor a primera vista, en lo bonito que sería tener hijos… pero siempre hay una lucha detrás de todo ello. La lucha por el dominio. En el contrato se establece que te puedo dar, que me puedes dar. También se establece la frecuencia, las condiciones, las cantidades. Depende de la personalidad de cada individuo, cuánto se esta dispuesto a ceder, porque le quieres o porque le aprecias, o porque con ello te pagará otras cosas. Cuando no cumples ese contrato se rompe la relación. Es evidente que cuando esto sucede con dos personas con un fuerte dominio, aún siendo en rubros disímiles, el contrato es más vulnerable.

  • También el amor, ¿qué no? El amor es ceder sin esperar algo a cambio. Y se espera que … pues, sin esperar nada a cambio, recibamos mucho amor. Algo así, ¿no? Yo si quiero mucho amor… harto amor. Que viva el amor. Yay.

  • Es lo mejor que puedo interpretar lo poco que he leído. Yo, como persona, tengo como regla pensarlo dos veces antes de involucrarme en proyectos serios con otros machos alfa. También, es por eso que luego soy una persona tan conflictiva, porque sé perféctamente donde conseguir el dominio y cuánto puedo hacer por ello, por eso mejor me ahorro pleitos. Por lo general digo que no cuando otro macho alfa esta involucrado, porque sé que no soy el único dispuesto a morder a la yugular. ¿Y cómo reconocer a otro macho alfa? Pues si he tenido la delicadeza de rebajar la naturaleza humana como diez niveles, a algo totalmente primitivo, entonces me daré el lujo de decir que… “por el olor”.

  • Claro, también este blog tiene cierta regla de no interesarse por uno que otro chisme, pero es que a veces es… um… tan entretenido.

También tengo una vida…

  • He estado tan entretenido con esto de los FotoCuentos que no he escrito de mí. Me han dado ganas, pero me gana más el entretenimiento que me provoca escribir por una fotografía que ustedes me envían. Se me ha hecho raro que mi novia no haya mandado alguna, pero así como la negrean en el trabajo también lo comprendo. Si eres lector habitual o caiste por casualidad a este blog, te invito a que me envies una foto. Si ya enviaste una, puedes enviar otra, al fin que hay bastante cola (hasta el momento, son treinta fotos pendientes). El ejercicio me ha parecido entretenido y muy estimulante. Claro, no tan estimulante como una mamada, pero casi.

  • Me gustaría que mis cuentos fuesen más cortos, pero no puedo, tengo la mala costumbre de adornarlos un poco.

  • La otra parte de mi tiempo la ha consumido Final Fantasy X, puedo decirles, no sé si orgullosamente, que mi juego salvado registra 140+ horas. Me sorprende porque un juego RPG, si no es un Final Fantasy, lo acabo en 30 ó 40 horas. Si es un Final Fantasy, me quedo en las 70-80. La verdad, la historia no me ha fascinado, sin embargo el sistema de juego se me hizo muy cómodo. También, tal vez, es que he adquirido más paciencia para jugar. Esta vez me dediqué a buscar todo lo extra que podía ofrecer el juego y poco a poco, he conseguido todas las armaduras, las armas celestiales, las esferas especiales para llenar atributos vacíos. Calculo que me faltan otras veinte horas de juego, para sacar a un monstruito llamado “Nemesis” y para terminar de subirle todos los atributos a mis personajes. Mierda… soy un friki, o friqui, o freaky, o cómo gusten escribirlo.

  • Espero que cuando llegue el momento de la verdad, no intercambie el sexo por el juego o por escribir fotocuentos, sería energía física muy desperdiciada.

  • Ya tengo trabajo como corrector de estilo para una revista, muchísimas gracias a Caro por el contacto y por avisarme cuando se dio la oportunidad. La paga es poca, casi que para los camiones y la coca, pero no creo que consuma mucho tiempo y con ello estoy trabajando en el rubro. También con ello reactivaría cierta independencia económica. Por otra parte, esta por salir mi tercera colaboración en la revista Penthouse y eso de alguna manera, me tiene muy contento. Verme publicado en medios masivos es muy satisfactorio.

  • Mientras escribo esto, estoy matando a un Kottos para obtener cuarenta esferas de fuerza. ¿A poco no soy un chingón?

  • Últimamente me ha asaltado la idea de “escribir para sanar” como dice Jodorowsky. No como algo metafísico, sino como algo oriental. Estuve enfermo mucho tiempo y escribí esa enfermedad. Tal vez, ahora que tengo un poco de paz y estabilidad en mi vida, debería escribir de eso, sin embargo, me da un poco de terror hablar acerca de los trinos de los pájaros y de como alumbra el sol el rostro de los niños. No sólo es mamón, es horriblemente cursi. Tal vez si me sentara a contemplar, conseguiría una de dos cosas: No me daría miedo mi cursilería o bien, aprendería a apreciar las cosas bellas sin caricaturizarlas o ridiculizarlas. Me gustaría escribir para tranquilizar y relajar a otras personas, este mundo jodido lo necesita un poco.

  • Sin embargo, “escribir para sanar” en mi caso, no creo que sea lo óptimo. Después de todo, me gusta disfrutar mi parte hedonista, mi parte oscura, la que desea y quiere más. No tengo ningún problema con ella, al contrario, la estimulo cuando sale a flote. Más estos días donde vivo tan relajado. Tal vez eso de “sanar” es solamente un ideal, y realmente continuo enfermo, moviéndome en ambos lados de la balanza. Jugar 140 horas Final Fantasy, ¿es la virtud de la paciencia o es el reemplazo de la enfermedad? Ahora, no hay que ser tan exagerado, esas 140 horas hay que dividirlas entre treinta días que lo he estado jugando (tal vez un poco más). Un promedio de 3-4 diarias. En eso se me van mis horas de insomnio. La verdad lo prefiero a pedirle fotos a mi gringa proveedora de fotos de celular en pelotas. Tiene un culo demasiado grande, como de caballo, enorme…

  • A mi novia le gusto por grotesco en ocasiones, a veces me desprecia un poco por ello.

  • Tidus ya tiene 255 de Fuerza / Defensa / Defensa Mágica / Evasión. No necesita más. Nos vemos al ratón vaquero.

SPQR, tu puta madre.

Este post es parte de una serie, llamada “Fotocuentos”. Anotación 15 de 60


Omegar

Soy un turista accidental, eso les digo a los muchachos que les pago dinero para coger. La mera verdad, soy un tipo que recibió una herencia y se ha gastado poco a poco esos seis millones de pesos, viajando por todo el mundo. Como murió mi abuelo no importa, creo que le dio un infarto cuando alguien le dijo de mi afición por los jovencitos. Si, soy puto ¿quieres reputear conmigo? Soy un puto turista accidental, je. La verdad, no estoy tan alejado del término: Tengo tres maletas, con camisas y pantalones, y elijo una de ellas cuando me da la gana hacer otro viaje. En mis maletas (pequeñas) guardo exclusivamente lo necesario: cepillo, pasta de dientes, un par de zapatos, un sólo traje, una laptop, cupones de hoteles y comidas y no me quedo más de una semana en un sólo lugar. Por lo general voy a Europa, algo tiene el viejo continente que me hace preferirlo sobre el nuevo, sobre todo sus hombres: son un poco más libertinos. Los jovenes de las bahías son perfectos y sólo viajando allá como yo lo hago, se comprende la adoración que les tienen los poetas y los ministros.

No sólo voy a buscar hombrecitos pues. No, para nada. También paseo, me doy mis vueltas para conocer un poco, por ejemplo, así se que Venezia es más bonito en postales, sobre todo porque el papel no apesta. Si no pienso regresar a algún lugar de Europa, es a Italia. No me malinterpreten, Italia tiene bonita gente, el metro figúrense que parece una pasarela ocasional, con la gente común europea y con los hombres y mujeres bellos vistiendo buena ropa. Pero, finalmente, Italia es muy parecido a México: su gente adora el lazo familiar, todos estan igual de chaparros, y la mayoría se siente con sangre latina para conquistar. Los muchachitos italianos me parecieron agradables en un principio, pero… pues mochos, como los de aquí, “porque con esa boca besan a su madre”, ¿saben?

Una de las cosas que noté de Italia, aparte de su fascinante arquitectura y sus calles estrechas rebosantes de olor a viejo, fueron sus alcantarillas y las iniciales… esas iniciales me volvieron loco durante un tiempo. Hicieron que me quedara en Italia dos semanas más para ver si el conocimiento me caía del cielo, por arte de magia. Y pues no me cayó del cielo, pero un querubín que me visitó alguna vez, que coincidentalmente sabía un poco de español, se quedo conmigo una noche. Después de asegurarme de lavarle bien la boca para que besara con dientes blancos y firmes, platicamos un rato y finalmente me animé a preguntarle.

¿Saben qué hizo?

Me quitó mi laptop, metió la dirección de la Wikipedia y me enseñó la página sonriendo. Después de leer incrédulo y sentirme decepcionado porque esperaba una romántica explicación, lo corrí de la habitación con todo y sus chunches, sus pastas, su piel bronceada y sus cejas espesas.

No volveré a Italia, sus mamadas no lo valen.

Foto: Omegar

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Me llevó.

Este post es parte de una serie, llamada “Fotocuentos”. Anotación 14 de 60


K

Tengo la horrible costumbre de escribir cuentitos en primera persona, los escribo en servilletas y papeles que abandono en las banquetas, también los escribo en taxis y camiones. He escrito cinco en aviones, por la buena o mala fortuna de aquellos momentos, no es que tenga mucho dinero. Cuando escribes en primera persona, los lectores suelen pensar que es algo que sucedió de verdad, es más fácil identificarse, o alguna pavada así. Abandoné mis clases de literatura hace mucho, antes de que tú nacieras.

Alguna vez le enseñé a una de mis parejas lo que escribía mientras salíamos a cafés o a obras de teatro, y él se me quedaba mirando, igual que miraba a los actores o las pinturas ornamentales, intentando comprenderlo de verdad. Al acabar los cuentos siempre me preguntaba si era algo que me había sucedido a mí y yo solamente, la muy boba, podía responderle: “Tal vez”, con una sonrisita que jugaba al misterio. Afortunadamente, él era muy idiota para entender señales y se tragaba la sonrisa como si fuese misa. Sería deshonesta al decir que fue el peor de mis novios, porque no es así, creo que es el único estúpido que he tenido y quien mejor se ha portado en la cama, sin preguntas, sin palabras de más. El cariño solamente en sus ojos y me dejaba en paz. Creo que la idiotez le daba tintes de ingenuidad, como la de los niños, y eso me ayudaba a ser idiota sin sentirme mal en la calle, o a jugar el papel de inteligentosa, despreciándole un poquito. Ahora estoy sola y tal vez, esté sola durante muchos años, escribiendo cuentitos en servilletas, si fuera japonesa escribiría cuentos que cupieran en la palma de mi mano y luego abriría una llave de agua, y dejaría que se fueran por el drenaje. No es que lo haya amado… sencillamente le quise mucho, porque no amo a otros, los quiero. Eso de amar se lo dejamos a los niñatos, a los niños de secundaria o a los verdaderos fanáticos de Alizeé.

Cuando moriste en aquel choque, no he escrito ningún cuento de amores perdidos. ¿Ves que me hago la boba? Nunca escribo en cuentitos todo lo que me ha pasado.

Foto: K

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