Me acuerdo de Simón Dor estos días, especialmente por estas dos palabras: Coraje y Sanar. En aquel entonces, cuando hablaba con Simón Dor de su vida diaria y él terminaba retorcido por mis palabras, necesitaba “No tener miedo” y necesitaba “Sanar”. Porque suelo ser muy obsesivo con las cosas y con aquello que me importa, tan obsesivo que puedo pensar el tema continuamente durante 24 horas seguidas y me causa conflictos, me distrae de otras obligaciones o preocupaciones, el pensamiento me vuelve inútil e inactivo. Estoy atravesando por una etapa similar estos días, una etapa donde el pensamiento esta constantemente influyendo en mis acciones, o más bien, en mis inacciones. Aquello que dejo pasar por estar pensando. Aquello que creo no poder tocar. En aquel entonces, pienso que el método para autosanarme fue escribir “El Diario de Simón Dor”. Aunque también sé que escribir el diario de Simón Dor singificó admitir que estaba enfermo, aceptar mi lejanía a la perfección, escribirlo fue admitir mis debilidades e impurezas, y de cierta manera, pulirlas y darles cuidado, afinarlas.
Escribir como Simón Dor me afectó en muchos niveles, reconstruyó capas enteras de mi personalidad, me convirtió en otro tipo de persona. Finalmente, Simón Dor no dejó que abandonara mis obsesiones, al contrario, me dio herramientas para abordarlas desde distintos ángulos, me dio un ojo crítico para observar mi propio comportamiento, a nivel individual y a nivel comunidad. Es decir, Simón Dor no sirvió como una píldora mágica para matar mi compulsión obsesiva, sirvió muy bien para perfeccionarla y si acaso, para distraerme cuando tenía un pensamiento que no podía quitarme de la cabeza. Actualmente, pienso en él y siento que todavía no le supero. No digo que esté inconcluso (para nada), pero siento que aún no termino de aprender de su proceso creativo, “de sus enseñanzas” por así decirlo. Es difícil de explicar y por supuesto, también es una de las cosas que bombardean mi mente. Supongo que a medida que pasen los años, podré entender mejor al viejo cascarrabias y de paso, me entenderé mejor a mí mismo.

¿Y a qué viene todo este rollo? Sólo para decirles que hoy libero “El Diario de Simón Dor” y “El Viaje de Simón Dor” para su venta, por supuesto, a través de Lulu. También, como siempre, el contenido se puede leer de manera gratuita a través del weblog y después de publicar esto, empezaré a armar la página de venta. Sin embargo, si tienes lana, (que no creo porque no es quincena), puedes comprarlo desde ya aquí. Es justo presumirles que esta edición es muchísimo mejor a la de Padre Taxi, gracias a que Caro (la del gato azul) se tomó la molestia de diseñarlo.
Es todo por hoy, me espera un buen rato de organizar y armar la página de venta, los veo al ratón vaquero.
Actualización: Ya estuvo, ya esta lista la página (incluso puse los links). Y caray, apenas lo puse y ya se vendió uno. Muchísimas gracias al padrino o madrina.







5 comentarios ↓
Ahh!! que bonito!!
Ora si no fuí la madrina, pero que bueno que ya podemos comprarlo, y que bueno que le gustó como quedó señor Arbol
En cuanto me llegue mi reposición, me compro el mío!
[Reply]
¿Qué necesito para comprar en LULA?, ¿Tarjeta, puedo pagar con giro o que pex? aprovechare ahora que hay lana. Asesoreme estoy muy wey para eso de compras por internet mi estimado Árbol.
[Reply]
Uchales, todavía ni me ha dado tiempo de acabar de leer el otro jajaja :p, pero pues bueno ahora ya sé que tengo algo más que leer en espera
[Reply]
De nada.
[Reply]
mira mira, pues sí aún no me pagan pero sí lo compraré, me has metido el gusanin de leerlo….voy a explorar…
saludos muchos
[Reply]
Deja un comentario