Entradas escritas en Febrero, 2006 ↓

Saffien Soze.

Homero Vidal - Anabel, Axel, Agustin y Paulinita

Tuve una relación sadomasoquista, de dominación y sumisión, amo y esclavo. Tal vez por eso Homero Vidal hizo favor de dibujarme con un látigo, en alguna servilleta, mientras se aburría de su trabajo en el OXXO. En su momento pensé que era normal, o que era otra experiencia que debiera vivir. De chamaco, pensé que todo se basaba en experiencias, que entre más rápido las pudiera registrar, más pronto podría crecer y así podría tomar mejores decisiones que terminarían por dejarme tranquilo estando ya viejo. Mi vida son escalones de deseos y por eso, el deseo para mí es tan importante. Soy medio hedonista, peco de gula y disfruto en silencio los momentos sensoriales. Muchos pensarán que esa decisión como muchas otras decisiones en la vida, por ejemplo, en que especializarse en la carrera o que coche comprar, lo determina el tiempo y la vida solitas… que apresurarse al torbellino de lujuria, o de deseo (que incluso desear un coche es tan lujurioso como acariciar las nalgas a una colegiala en el metro), es algo que sale sobrando en la vida, es para gente que quiere sufrir o sentir demasiado. Tal vez si, pero así es mi tiempo… cuando deseo algo, y lo tengo a la mano, lo tomo… lo descubro con los dientes, lo babeo con la lengua, me lo meto a la boca, lo mastico y lo digiero. Y sus componentes primarios formarán parte de mi cuerpo y de mi espíritu. Es obvio que el sobrante se va por el caño.

Algo me vino a la cabeza de improviso y es—: A veces le odio tanto, a veces odio tanto a la mujer que amo. Y me quedé pensando, lo que dura un cigarrillo, si esa frase venía por culpa de la dualidad que aprendí durante mis relaciones retorcidas o si es normal odiar a quien amas. Alguna vez platicamos eso y coincidimos en que era necesario odiarnos también. Odias cuando de veras empiezas a reconocer a la persona y sus secretos. Odias cuando descubres que no todo es lo dulce que pensabas que era o cuando te autodescubres, dulcificando a la persona con la que compartes tu vida amorosa. También, hay momentos donde odias a tu familia en graduaciones, desde un odio superficial a uno intenso, por los reproches o porque no sale del baño. No es malo odiar, es parte de la rutina cotidiana. Si algo he aprendido en mis metidas de pata, es que el odio es energía fluyendo y reciclándose constantemente. Algunos lo verán como la cuerda, donde un extremo es el amor y otro extremo es el odio y si juntas ambos extremos, estan unidos. Pero… me gusta más pensar que el odio se entrelaza con el amor, como una cadena de ADN. Es la perspectiva de la cadena lo que separa o une más ambos sentimientos. O que el odio y el amor son ondas de agua, que chocan y se entremezclan, se confunden las unas y las otras, se convierten en acto y consecuencia. El amor, por más bonito que parezca, no siempre es una canción de los Beatles.

Pensaba en la educación o el entorno social que tuve. Pensé en los amores frustrados de mucha gente que terminé respetando. Si eran mi familia, o mi familia postiza, si eran mis compañeros, mis profesores o mis amigos, ellos me enseñaron de sus experiencias tanto como yo aprendí de las mías. Amargué a tantas personas, como me amargaron a mí las parejas divorciadas o separadas, los infieles y las esclavas, los que tenían que lastimar antes de entregar su sexo, los que aprovechaban al enamorado para sacar algún provecho, los que se quedaron en el primer amor, el más importante, las enamoradas feas que podían ser fácilmente maltratadas y doblegadas, que los hijos cambian la perspectiva y la miel la transforman en hiel, que la gente esta constántemente engañándose creyendo que lo suyo es perfecto cuando se mira a leguas que no sonríen igual o que lo suyo es un pacto económico, un tratado sociológico. Un experimento. No tardé mucho en comprender que ese odio, también era amor del bueno. Que no se podía aspirar a un amor perfecto, que lo bonito dura lo mismo que una película de comedia romántica, que en cualquier momento podría esperar una traición, que todas las relaciones mundiales eran luchas de poder y control. Es puro amor patológico, puro odio. Me encogí de hombros ante la perspectiva. Nunca he conocido alguna pareja de ancianos que se den sus besitos riéndose. Nunca he atestiguado como una pareja de viejos que se rían enfrente de toda su familia, que no pongan una cara de mustios o que le den prioridad a su otro antes que a su bebida, o sus dolores de riñón. El amor perfecto lo he visto en los comerciales, tarjetas de navidad y las películas, nada más. La verdad es que en ninguna de mis relaciones, me importó tanto el amor y tampoco el odio, solamente me importó divertir y complacer.

Esos amores retorcidos… finalmente, por más raros que nos suenen en la cabeza, son los más normales de todos, al menos hoy en día. Tal vez la evolución social y comercial, ha obligado que cambien también los valores que indicaban “amor” en una relación. Por más raros y feos que nos suenen en la cabeza, son el nuevo estándar. Son lo de hoy.

Y en mi relación actual, tal vez me preocupa un poco en que tipo de patología estoy cayendo. ¿Me estaré volviendo muy dependiente? ¿Estaré celándola enfermizamente? ¿La seguiré viendo con ojitos de amor y no identifico a la verdadera persona detrás de la máscara? ¿Si no me responde es por alguna razón? ¿Debería ser más desapegado, cómo en otras relaciones, para que ella me extrañe un poco más? ¿Quién tendrá los pedazos de control aquí o allá? ¿Qué estimulos nos estamos fabricando para decirnos si algo no nos gusta, si algo esta mal entre nosotros? Y pensaba en que la odiaba por eso, porque de verdad no sabía o porque no responde como yo espero, o porque me es algo desconocido. ¿Y si es que voy a cumplir tres años con ella, y es la primera vez que sostengo una relación tan larga? ¿Si fuese cruel, le gustaría más? ¿Es cierto que nos pertenecemos el uno al otro, qué si nos besaremos cuando estemos viejos enfrente de toda la familia? ¿Es cierto que el amor nos ayudará a no amargarnos? Tal vez debería dejar de pasar el tiempo, debería dejar de pensar demasiado. ¿Por qué me importa tanto, será por amor o por necesidad? ¿Será por qué ya forma una parte importante de mi percepción del mundo y ni siquiera puedo serle infiel con la mirada agusto, porque entonces ya la tengo encima? ¿Y si nos amargamos, y ese es el amor del bueno?

Elen.

Perrito, perrito.

El perro no dejaba de ladrar y me provocó cierta ternura, cierto dolor. Era pequeño, era blanco con sus pequeños pelos rizados, era de un amigo. Pero no dejaba de ladrarme, no dejaba de andar en círculos mirando a la ventana ennegrecida por las cortinas que nunca se limpian. No se callaba y yo, a veces trataba de atravesar sus ojos para comprenderle. ¿Por qué ladras, monín? Le pregunté un par de veces y sencillamente, me respondía guagüeando otra vez. Entonces lo recogí, lo tomé en mis brazos y comprendí, vanamente, que estaba siendo piadoso, más piadoso de lo que podría ser con otro ser humano. Un prójimo. Primero le acaricié el lomo, él continuaba gruñendo, a veces ladraba quedito como grabación de perro made in China. Fue entonces que le tapé los ojos, le puse la mano en el hocico, le quebré el cuello y me sentí más piadoso aún. No me espantó el sonido, al contrario, el detener sus quejidos para mí fue como un bálsamo. Dejé caer el perro de mi regazo, con la lengua de fuera y los ojos abiertos. Yacía como un tapete. Y fue que comprendí que si alguna vez escribía estas líneas, la gente me odiaría más que si hubiera matado a mi prójimo, a mi hermano “el hombre”. No podrían entender, jamás, ese momento de compasión que me hizo arrodillarme ante el perro y llorarle un poquito. Ahora es que de veras empezaba a extrañarlo.

Lashulsad.

John Waterhouse - The Lady of Shalott

El siguiente análisis al poema “The Lady of Shalott”, en ningún momento pretende ser académico (ay no) y es algo que surgió a una petición de la lagartija con alas. Más que análisis, sencillamente es una paráfrasis, procurando usar un lenguaje mexicano (a.h.u.e.v.o) muy sencillo, describiendo más o menos lo que pasa en el poema y explicando algunas cositas. Espero, ciertamente, que mis profesores jamás miren esta anotación (y de preferencia, que conozcan, pero nunca visiten esta bitácora) porque después de esto es posible que esté declarando mi ruina como algo literario. Nah, no tanto así… pero bueno, después de tanto choro circunlocutorio y mamón, es justo iniciar con “The Lady of Shalott”…

El poema empieza de la siguiente manera:

“The Lady of Shalott”.
by
ALFRED, LORD TENNYSON

Part I.

Cómo podemos ver en la presentación anterior, el poema se llama “La Dama de Shalott” y es escrito por Alfred, Lord Tennyson. Con esto, podemos vislumbrar una pequeña parte de la pequeña píldora literaria que estamos a punto de recetarnos. Y por alguna extraña razón, por culpa de un humor simple y absurdo, pensé en traducirlo como “La Dama del Chayote”. No sé porque me sonaron Les Luthiers, Tres Patines o Los Tepichines en la cabeza… pero ya, ya, le voy a poner algo de seriedad. Mucha simpleza mata. La parte uno, va de la siguiente manera:

On either side the river lie
Long fields of barley and of rye,
That clothe the wold and meet the sky;
And thro' the field the road runs by
      To many-tower'd Camelot;
And up and down the people go,
Gazing where the lilies blow
Round an island there below,
      The island of Shalott.

Willows whiten, aspens quiver,
Little breezes dusk and shiver
Thro' the wave that runs for ever
By the island in the river
      Flowing down to Camelot.
Four gray walls, and four gray towers,
Overlook a space of flowers,
And the silent isle imbowers
      The Lady of Shalott.

By the margin, willow-veil'd
Slide the heavy barges trail'd
By slow horses; and unhail'd
The shallop flitteth silken-sail'd
      Skimming down to Camelot:
But who hath seen her wave her hand?
Or at the casement seen her stand?
Or is she known in all the land,
      The Lady of Shalott?

Only reapers, reaping early
In among the bearded barley,
Hear a song that echoes cheerly
From the river winding clearly,
      Down to tower'd Camelot:
And by the moon the reaper weary,
Piling sheaves in uplands airy,
Listening, whispers "'Tis the fairy
      Lady of Shalott."

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Podcast - 25 febrero 2006

Como esta de moda… yo también hice uno (y tal vez, el único que haga, por el mero hecho de no aburrirlos).

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Bussed.

Mañana, haremos un análisis de “The Lady of Shallot” de Tennyson, para mi clase de Historia Literaria II. Para Historia Literaria I, debo tener leídos los siguientes poemas de W. H. Auden: “Lullaby”, “Song”, “In Memory of W.B. Yeats” y “The Fall of Rome”. Que monón. En mi facultad adoran a Auden. Y supongo que es uno de los exponentes más importantes (o tal vez el más) de la literatura inglesa contemporánea. Lo que pasa conmigo es que la poesía no me fascina. Me gusta, pero no me fascina, puedo apreciar un poema bonito, pero no tengo la delicadeza de recordarlo… mi “madurez literaria” no ha llegado al punto donde puedo sentarme a leer un poema tranquilamente. No he encontrado el poema memorable que desenmarañe mi prejuicio contra la poesía. ¿Y eso cómo se quita? Tal vez leyendo muchos poemas, infinidad de poemas, inundándose de poemas, beber-comer-cagar poesía. Es algo que debería estar practicando… después de todo, de eso se trata mi carrera.

¿Y escribir poesía? Luego. Otro día, en otra vida. Cuando haya leído mucha poesía, tal vez, pueda atreverme a escribir poemas. Escribir poesía sin saber como disfrutar la lectura de un poema es como correr sin aprender a gatear. Ambas exigen su tiempo y su dedicación. Y aquellos que lo hacen, me imagino que eventualmente aprenden. De tanto correr y madrearse… es justo que aprendan a correr.

Me di una vuelta por mis libros, encerrados en sus cajas, y encontré mi antología de Literatura Inglesa, un pinche librote de este |——vuelo——|, ¿se ve chiquito? Pongan su monitor en una resolución de 128x128. Para el siguiente semestre, debo comprar el primer volumen, ese que trae literatura aún más clásica (escalofrío). Si por mí fuera, me quedaría con la contemporánea, porque los contemporáneos me maleducaron. Uno puede creer que Cortázar, un buen día, desde el fondo de su alma y sus más profundos sentimientos, se sentó a escribir Rayuela. Nah. En serio. El tipo leyó mucho, e incluso dejó en su libro un testimonio de todo lo que leyó. Uno puede creer que Joyce o Faulkner se sacaron el stream of consciousness de la manga. James, mi super cuate, un día se despertó y se dijo—: ¡Ah! ¡Claro! ¡Ulises! —Y se sentó y empezó a escribir. Simón… cuando uno estudia literatura, y trata las vidas de los escritores como un chisme, es que comprendes, por ejemplo, que Joyce tenía algo llamado “nivel de lecturas”. El “nivel de lecturas” es como un jueguito RPG, es el nivel de experiencia. Dicen que Joyce registró la lectura de cuatro centenares de libros (entre ellos El Quijote). Y de alguna manera, su lectura del Quijote habrá servido para influenciar el Ulises, así como los otros 399 libros.

Extraño mis libros, no me gusta tenerlos en cajas… pero en este departamento no hay espacio para armar una biblioteca, al menos no todavía. Yo creo que estarán bien en lo que se me ocurre algo. Tendré que sacar de uno en uno, y luego guardarlos cuando termine. Ahorita, por ejemplo, no puedo seguir sin haber terminado Palinuro (que es mi lectura entretenida). Después seguirá mi segundo libro del Quijote (mi otra lectura entretenida). Y para la escuela, estan los poemas anteriormente mencionados, más tres libros que tengo que empezar ya: “Waiting for Godot” (Beckett, para dentro de una semana), “The Power And The Glory” (Graham Greene, para dentro de dos semanas) y “Great Expectations” (Dickens, dentro de un mes aproximadamente).

¿Retos de cincuenta libros? ¡Ja!

Jurertixis.

Hagamos el intento de escribir después de un día de escuela, después de comentar Proust y también, después de hacer arbolitos lingüísticos que nunca han sido mis preferidos. La lingüística no me fascina, no tanto como el proceso mental de pensar nuevas palabras sólo por los sonidos o imaginar que un día de estos, me sentaré y por puro ocio crearé un lenguaje artificial sólo por falta de un rompecabezas o un libro (y claro, para que eso sea efectivo… uno debe volverse loco por la materia). La lingüística para mí, son como clases de Español VIII. No la odio, pero trato de evitarla lo más posible. Habrá algunos que amen las flexiones, las derivaciones, las frases verbales y sus núcleos, estoy casi seguro que hay gente que tiene orgasmos tan sólo de pensar en construcciones endocéntricas y exocéntricas. Yo no. Prefiero mi método aleatorio de armar palabras, prefiero usar la clase de lingüística para pensar en otras cosas y rechazo así, sin querer queriendo, la enseñanza de mi propio lenguaje. Tal vez será por eso que nunca se me pueda reconocer como un escritor correcto o como un escritor de oraciones complejas y subordinadas. Y quien sabe si algún día se me reconozca como escritor. Tal vez dirán que siempre fui mediocre y después de sesenta años escribiendo este blog, algún riquillo nuevo se compadezca de mí y se invente un premio al blogger más constante.

Uhh… que emoción. Can’t hardly wait.


Esta caído el servicio cgi de Big Blogger, ya metí queja a soporte y sólo me resta esperar pacientemente.


Un profesor nos comentó que era bueno abrir un blog y escribir diario, que eso mejoraba de alguna manera, nuestro método para escribir. Y también dijo algo como—: No se la pasen leyendo sus blogs, lean otras cosas. Fue entonces que entendí que estaba en medio de la generación de letras inglesas que abrieron sus blogs y de alguna manera, lo instituyeron en la universidad, no sé si como una moda, o como algo que debía hacerse. O pudo ser que este profesor fuera quien recomendara el uso del blog como una herramienta para los jóvenes y pretenciosos escritores que somos todos nosotros (amen). Que el blog no es inútil, pienso, de alguna manera ayuda a estructurar los pensamientos. Yo si noto una diferencia entre lo que he escrito hace tres años y este año. Y me acordé de los pretenciosos porque alguna vez leí a Gabriel Zaid (ay güey, ¿yo acordándome de Zaid?) que dijo algo así como: Los jóvenes humanistas todos quieren ser escritores, pero ninguno quiere ocuparse de leer. Y es cierto… pero también es cierto que uno disfruta más el acto de escribir en sí, cuando es un lector habitual. Para escribir, pienso que es importante dedicarse a los libros, apasionarse, o al menos divertirse con ellos.

Me separé del tema. La generación blogger de letras inglesas. Estuve leyendo sus blogs durante algún tiempo, nada más para enterarme como era la vida universitaria una generación anterior a la mía. Me mantuve atento durante un año, más o menos. Hasta eso era una comunidad muy estrecha, pero entonces, influyó algo que se llama “diversidad de opiniones” y cada uno agarró su caminito. De “Beverly Hilss 90210”, la vida se transformó en “Lost”. Así como pasa en la vida con los grupos de cuates, así les pasó a estos chavos bloggers. Por eso mejor me mantengo aparte y procuro ser lo más discreto posible, no quisiera que mi vida académica se viera influenciada por los blogs de cuates que apenas estoy conociendo. Así como traté, en su tiempo, que mi vida laboral no se viera influenciada por los blogs de mis compañeros de trabajo. A los chavos de la escuela les habré comentado una o dos veces y estoy seguro que no tienen idea de quien soy. Eso me relaja un poco: Menos preguntas que responder. No me gustaría tener que explicarle a algunos de ellos —si llegara a preguntar—, porque me tomé una foto desnudo para Big Blogger.

Lo que me dio gusto es haber encontrado el blog de uno de mis profesores, pero por discreción y hasta que no le comente que ya lo ando leyendo, me guardo la liga. Para mí, ha sido un verdadero gusto encontrarlo y saber que puedo leerlo, o interactuar con él en otro ámbito. De alguna manera, como mi profesor, ha influenciado mucho en mi estilo y en mi formación. Y también porque sé que siempre tiene algo que decir.


Sol publicó en su blog dos fotos de mi colaboración en PH. Ahí esta la portada y la página en sí… nomás chismeo por si les da curiosidad.

Nomirar.

Publiqué un post en La Bunker, dense una vuelta, ojalá les guste.


Escuché los podcasts de Chango100 y el de Beam. Me di cuenta de la congruencia entre lo que escriben en su blog y lo que opinan, eso siempre es agradable. No me aburrí con ninguno de los dos (y debo admitir, que cuando vi que el podcast del Beam decía 21 minutos, estuve tentado a darle cuello… finalmente lo escuché completo, pendejo de mí si no lo hubiera escuchado). Recomiendo que los escuchen si les interesa conocer a semejantes personajes de la iglesia batiana.

Ambos podcasts estan relacionados entre sí. Así que se obtiene un buen efecto si escuchas ambos. Me dieron ganas de hacer mi podcast, pero tal vez en un futuro. No considero que mi voz sea agradable y tampoco soy tan bueno hablando. No tengo tanta soltura en el micrófono y no tengo capacidad para improvisar hablando. Puedo hilar discursos, eso sí, pero tal vez más tarde, o algún otro día, hoy en la noche, o mañana en la mañana, o en diez años… mientras tanto, escuchemos a los que se atreven, y que lo hacen bien.


Estoy empezando a calentar los motores de Big Blogger. Ya varios hicieron un post, en forma de bienvenida y algunos de los nuevos integrantes ya se estan presentando a la comunidad. Es así como Miguel de Vailongo nos invita a Llegarle, Jules Magenta nos avisa que está perdida, La Maga nos cita a Sabines y Reidar no me decepcionó con el entusiasmo que entró a la casa. Personalmente, pienso que esta temporada en la casa será más animada y más dinámica. Esta vez me dediqué a escoger a los miembros a través de mucha intuición y bastante fe, en vez de buscar ídolos underground que apestan a mainstream. La mayoría de los nuevos para mí, son sangre nueva y le inyectarán mucha energía a la casa. Otros ya tenía tiempo de conocerlos y buscaba el momento preciso para invitarlos a participar en este photoblog colectivo.

Respecto a las reglas: si habrán cambios, ya tengo un boceto de las nuevas reglas y del nuevo sistema de puntaje, pero ya avisaré. También habrá retos mensuales: cuatro retos en total y no pienso que sean sencillos. Honestamente, pienso que solamente cumplirán el primero, pero los demás serán imposibles y puedo apostar que nadie habrá de hacerlo. Nada más que no he publicado todo eso en la página de Big Blogger, ni he enviado mails avisando de las nuevas reglas, porque no he tenido mucho tiempo para dedicarle. La escuela y mis lecturas me han tenido aparte de mi vida blogosférica. Sin embargo, eso no quiere decir que no me interesa el proyecto… esta vez me interesa, y mucho. Es por ello que he prometido participar en él y ser una presencia constante, como debió haber sido en la temporada pasada. Lamentablemente, ahorita no tengo cámara digital, así que estaré buscando la forma de publicar fotos que tome con mi teléfono celular (k300, una chulada variadita y bastante económica).

Espero que visiten Big Blogger y que le den una nueva oportunidad. Hay unas nenas rebonitas y weyes variaditos. Es hora de volver a divertirnos, como antes.