A beautiful morning with you. Sonidos templados (¿existe eso en los sonidos?). Vaivén, a eso me refiero, es un vaivén en las mañanas, una progresión que sube de derecha a izquierda y el centro, pues, es el centro armonioso, ¿o sería mejor “armónico”? En las mañanas no hay palabras, nadie tiene que decir nada, sólo abrir los ojos y difuminarlo con la mirada entre abierta, el sopor del sueño. Aún las mañanas, aquellas mañanas bobas, donde me despiertas a brincos o quitándome las sábanas, son mañanas que recuerdo como si fuera un joven eterno e inmortal. No porque esté enamorado precisamente, aunque seguramente eso contribuye enórmemente, sino porque me siento como un niño, como una regresión a los días tranquilos. ¿Eso lo hace estar enamorado? ¿Y cuántos años podré disfrutar de estas mañanas, cuya hermosura es casi mística? O mágica, ay Dios, que cómo lo explico. ¿Será qué en unos años, estas mañanas perderán su encanto? ¿Será que en algunos años, extrañe estas mañanas y me las guarde, receloso, mientras hablo idioteces con amigos y familiares? Me queda un último cigarrillo y lo prendo, nomás porque si, no tengo miedo. La verdad es que no… no tengo miedo de perder. Siento que lo tendré para siempre. Y si no para siempre, móndrigo…
…al menos antes de pudrirme.
Una clásica costumbre en el mundo masculino, es la medición fálica. Desde tiempos inmemoriales. Supongo que los cavernícolas hacían sus reglas de madera, o de piedra, quien sabe… reglas especiales para medir su falo contra otros. Todo empezó con lo que los antropólogos creen, inocentemente, que eran “herramientas de piedra”. ¡Vil mentira! Las hachas, y los martillos, y lo que fuera, y como se llamen, en realidad eran falos de piedra y le pertenecían a cada individuo para denotar, de manera precisa, el tamaño de su miembro, o pene, como se dice hoy en día. Claro, que este fuera verdad o mentira, eso no importaba. Lo que de verdad importaba, es que el arma fuera más grande que la del vecino. Entonces se inventó la belleza y se inventó que lo que brillaba era bonito, y también, por supuesto, la utilidad para matar y cortar la carne con esas armas —porque todo es Freudiano—, cortar la carne es penetrar al individuo, sea hombre y mujer, con mi espadota flamígera de la verdad y la justicia. Con mi falo enorme. ¿Ven? Así, de las hachas y los cuchillos rudimentarios, nos movemos a las espadas, como la Masamune, o como la Excalibur. En la historia esta comprobado que el Rey Arturo tenía un mega miembro, es por eso que era el Rey Arturo, rey de toda Inglaterra, y es todavía recordado en nuestros días. Pero antes del Rey Arturo, por supuesto, esta el super pito llamado: “La lanza del destino”, aquella con la que atravesaron la carne de Cristo. Pero tuvieron que madrearlo, a Cristo digo, tuvieron que meterle una hiper mega madriza antes de meterle el delgado y filoso glande humano, porque Cristo era Dios, (aunque fuera, también, humano en su confusa naturaleza) ¿ven? Y todos sabemos, aún siendo ateos, que el gran Falo Divino de Dios mueve una gran cantidad de humanos a su disposición y criterio.
Pero vamos, antes de continuar con falos divinales y espadas flamigeras de verdades y justicia que son tan ampliamente reconocidas… tenemos los pequeños falos humanos, que no son tan reconocidos o que son el centro de atención de un reducido grupo de gente. Estas virilidades que son, más bien, metáforas de la verga milenaria. Por ejemplo: quien corre más, o quien poseé un mejor vocabulario, quien puede concatenar discursos de gran discresión, humilidad y justa razón. Falos que determinan quien vende más en la empresa, o quien puede decir un trabalenguas sin atorarse, o quien poseé a la mujer más hermosa y de piernas que se extienden, cuyas columnas de marfil. El falo se traduce en el modelo de un coche, en el costo, en los caballos de fuerza con los que puede penetrar las mentes de otro individuo. El falo colectivo, de un equipo de futbol, o de beisbol, o de una religión, o de un país entero. El objetivo es penetrar al otro individuo, sin importar su nata condición de hombre y mujer… penetrarlo y modificar su percepción, que en modos más vulgares es, pues, que ponga los ojitos en blancos mientras se le taladra algún punto vulnerable y elástico que permita el acceso a sus órganos internos. Y como los cuarenta ojos de vidrio del general, hay un falo para cada ocasión, y para cada escenario, en una fiesta esta el pito ruidoso, en un funeral esta el pene religioso que puede rezar la cantidad de rosarios necesaria sin olvidar uno siquiera, en el mundo del modelaje esta la adornada verga con joyas y ropa de marca, y pupilentes azules, para causar una buena impresión y así, indefinidamente.
Y entre todos esos rosaditos y fulgurantes miembros de reproducción masculina, se encuentran los más graciles y hermosos de todos ellos. Los que miden su falo a través de la ambigüedad o de esconderlo, propiamente, en sus jeans y sus calzones. Se les llama los invisibles y por todos los métodos que existen, demuestran su elongación, su largo y su espesor, a través de un silencio impenetrable. Son el falo de acero, de adamantium, de mitrilo… que, esperando a que los demás terminen su grito y la exposición de su miembro en el aparador, se mueven discretamente detrás del portador, se acomodan pertinentemente entre los suaves o duros gluteos, y, viéndose triunfantes, solamente le sugieren al otro que aguante la respiración y después se empuja a todo lo que da.
8 comentarios ↓
Sin duda tu post fálico tiene toda la razón, yo (y un chingo de gente) estoy de acuerdo que el sexo, el pito, los culos, las tetas, las vaginas, las bocas, las lenguas son en sublimación humana, lo que han movido, mueven y moveran a la raza hasta su extinción, todo lo demas es accesorio, completamente accesorio.
Adamantium y mitrilo, la verga cósmica, el mundo en los ojos llenos de humo de cigarro. Pinche Agustín, es tu mejor post en mucho tiempo
El nombre del post me recordó la pronunciación del nombre de la película francesa película sesentera que inspiró 12 Monkeys. ¿Algo que ver?
No sé por qué se me vino a la mente Go Go Yubari en Kill Bill Vol. I… después pensé por que a los que se destacan de los demás todos comentan de él/ella: es una verga!!!!
Interesantes teorías fálicas.
tan concentrados en medir su propio pito y el ajeno que olvidan contemplar la hernosura casi mística de algunas mañanas…en fin, una manera para defenderse de lo que no tiene medida, esa peligrosa cosa que además de no poder ser agarrada con las manos hace minúsculo a lo que puede medirse. gracias
esas mañanas son deliciosas, cuendo entre brincos, besos y buenos dias uno pude sentir los extremos, la temperatura de tu propio cuerpo, la de las manos inquietas de la otra persona y la de la parte de arriba de la colcha que esta fria fria …
semidios: A no ser qué evolucionemos a seres humanos sin sexo o que nos volvamos monjes de perpetuo ascetismo… nuestros grandes falso seguirán midiendo las esquinas de todo.
Armando: ´chas gracias, ´chas gracias. Me sonroja usted.
R*/M: Simón, estoy en una etapa donde reitero que soy fanático de Terry Gilliam. Ayer estaba pensando en Twelve Monkeys, y hace dos días vi Monthy Python y el Sagrado Grial (por primera vez), por eso las referencias al Rey Arturo.
Gerson: Ciertamente, en Kill Bill todas las mujeres llegaron a tener un falo más grande que uno.
pm: La medición del falo no limita la existencia de mañanas místicas. El GFDD, después de todo, es más grande.
skene: Prefiero mis mañanas suavecitas, prefiero mis mañanas sin saber donde estoy. Si con quién, pero sin la noción del espacio y con el tiempo bien distorcionado.
[…] ¿Pero a qué viene todo esto? Nada más es un aviso para que compren este mes la revista de Penthouse. Encontrarán esta nota publicada en tan distinguida revista. También, es justo mencionarles que si compran la revista DF, de este mes de febrero, verán que Big Blogger sale mencionado. Si, es nuestra fama de quince minutos de este mes… […]
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